Era un día normal, en la universidad Fer caminaba por los pasillos con una tranquilidad, qué ningún alumno tendría jamás.
Llevaba su estuche de maquillaje en un bolso negro, un conjunto de un mono y camisa de dos colores, una mitad negro y la otra beige, zapatos combinados igual uno beige y uno negro, su cabello blanco brillante parecía un diamante, un maquillaje sencillo pero que le quedaba muy lindo.
Ya había acabado sus clases pero había quedado en verse con su mejor amiga en el gimnasio, de la universidad, a decir verdad no era un lugar en donde le encanta estar, pero soportaba, Fer desde niña siempre evitaba los gimnasios por el miedo a encontrar a la única persona que odiaba en todo el universo.
O al menos eso decía ella.
Diosdado Juárez, ex mejor amigo de Fer y mejor amigo de su mejor amigo.
Un atleta nato, no era que lo odiara a el es solo que odiaba lo presumido que era.
Fer recuerda que cuando cumplió los ocho años, Diosdado la reto a hacer un doble mortal, Fer lo intentó pero terminó teniendo un hueco en la cabeza, sabía que lo exageraba, pero Diosdado no sabría adivinar el dolor que sufrió ella con ese golpe.
Y a pesar de que ya habían pasado casi once años, una parte de Fer no le permitía perdonar a Diosdado.
_fer...¡Fer!!!.
Volvió en sí cuando escucho el grito, era Mariana, una de sus mejores amigas.
_ah.. hola Mari_saludo Fer.
_en que tanto pensabas, llevo más de 15 minutos hablándote y nada que contestabas, me habías asustado_reclamo Mariana haciendo un pequeño puchero con sus labios.
_lo siento., es que... estaba pensando en que shaula me dijo que fuera al gimnasio, porque necesitaba hablar conmigo.
_y...no quieres ir porque no quieres ver a Diosdado.
_no..._la respuesta salio extrañamente rápido_osea no es que no lo quiera ver, pero...no quiero aguantar lo presumiendo sus volteretas y las cosas super...cool que sabe hacer_menciono Fer volteando los ojos.
_ash, dudó que, nos llegué a presentar atención, de seguro va estar presumiendo le a Mariano o a Pato, pero no a nosotras, es más yo también voy Shau también dijo que quería hablar conmigo sobre algo importante, vamos..._hablo Mariana tomándola del brazo para encaminarse al gimnasio.
Fer no sabía que era exactamente lo que pasaba por su cabeza no sabía siquiera, si quería que Diosdado le hablara o simplemente la ignorará.
Al llegar al gimnasio lo primero que Fer noto fue a Shaula sentaba en una de las banquetas, y luego vió a Diosdado hablando con Bans y Mariano.
Se veía tan lindo la verdad, Fer no se mentiría, digamos que desde hace tiempo le gusta Diosdado pero nunca a dado el segundo pasó, gracias al ego de Diosdado Juárez, ese niño lo tenía hasta el cielo y nadie podría bajarlo de ahí.
Fer y Mariana se sentaron a un lado de Shaula, saludándola.
_muy bien ya que estamos la tres, quería darles una súper noticia_hablo shaula muy emocionada, se veía feliz y eso a Fer le alegraba_Bans y yo nos vamos a vivir juntos a un departamento.
Fer y Mariana se miraron, no por mal es...solo...que... Ambas sabían muy bien la inestabilidad emocional que tenía Shaula un día podía decirte que te amaba que eras lo único en su mundo y al día siguiente decirte hasta de lo que te ibas a morir.
Fer y Mariana decidieron no nombrar nada solo sé alegraron y apoyaron a Shaula, ellas más que nadie sabían lo mucho que shaula amaba Bans y eso Jamás cambiaría.
Siguieron conversando sobre tareas, de como les había ido en las clases, Fer llego a mencionar que odiaba a la profesora de francés, todo seguía su curso tranquilo, hasta que Fer sintió como alguien de sentaba en la banqueta de atrás justo detrás de ella.
Fer no quería voltear, sabía perfectamente quien era, conocía muy bien ese perfume ligado con sudor.
Hasta que escucho una voz suave, casi como un susurro, podía sentir el vapor en su oído derecho.
_hola, Fernanda_susurro Diosdado con una sonrisa de orgullo.
Demasiado cerca, demasiado cómodo, demasiado atractivo.
Fer sintió como le temblaban las piernas sintió su corazón acelerarce, volteo de inmediato contestando con un tono secó.
_NO ME LLAMES FERNANDA_una de las cosas que más odiaba Fer era que la llamarán por su nombre completo, solo habían dos personas aparte de Bans la cuales le llamaban así y eran Bastian y la molestía, o mejor dicho Diosdado.
_okey, okey ya no te enojes Fernanda_Diosdado sabía a la perfección que Fer odiaba que la llamaran por su nombre completo, pero le encantaba verla enojada.
_¿Enserio? Me pides que no me enojé pero sigues llamándome Fernanda.
_esque...Fer no te queda bien, suena más bonito Fernanda.
_has lo que quieras_hablo Fer dándose la vuelta mientras volteataba los ojos.
_¿Entonces puedo besarte?_hablo Diosdado, el sabía que Fer no se refería a ese "has lo que quieras" sino más bien al "no me fastidies" pero... le daba igual era Fer, su Fer Jalil.
Fer sintió el calor recorrer su cuerpo hasta llegar a sus mejillas, su corazón latía tan rápido que jurava que Diosdado lo podía escuchar.
_¿q-que...?_Fer estaba nerviosa, demasiado nerviosa_no... obvio no.
_¿Enserio? Porqué te pusiste muy roja, y eso me hace pensar que quieres que te besé_diosdado tenía un solo propósito en este mundo, molestar a Fer.
Y como mandado del cielo apareció Bans, Fer estaba agradecida por eso, no quería seguir con esta conversación tan incómoda, para ella porque se veía que Diosdado lo estaba disfrutando.