Valentina abrió los ojos poco a poco, Jessica estaba a su lado desparramada, se apoyo en sus manos y se levanto quedando sentada frunció el ceño se supone que estaban en la estación de policía ¿Qué hacia en una habitación? Tres toques a la puerta la hicieron dudar.
Caín se asomo un poco y sonrió, valentina suspiro aliviada Caín termino de entrar con dos tazas de algo, las dejo en el pequeño buro y miro a valentina con una enorme sonrisa.
—Te ves fatal — se burlo.
—Déjame en paz — valentina se paso ambas manos por la cara — debo irme.
Murmuro cansada, Caín se sentó en el sillón café que adornada la habitación.
—¿Por qué debes irte?
Pregunto, su mandíbula estaba recargada sobre su puño y su pierna estaba sobre la otra, miraba a valentina curioso.
—Les dije que conseguiría un trabajo y debo cumplirlo — determino con una sonrisa.
—¿La quieres de mi secretaria? — soltó Caín como quien habla de algo trivial.
—¿Qué?
—Bueno somos familia y como Samuel aun no dice que eres su esposa en la empresa dudo que haya rumores y mi padre acepto gustoso.
—¿Samuel es soltero en la empresa?
—No precisamente…su secretaria es luisa y bueno hay ciertos rumores.
Valentina asintió, se tomo la cabeza cuando una punzada la invadió, Caín le permitió dormir mas así que se sumió en un segundo sueño y tal vez mas satisfactorio que el otro.
Valentina estaba al borde de un paro cardiaco, Caín camino con las manos en los bolsillos una sonrisa burlona adornaba su rostro.
—Ahora que paso.
—Tire el café en el ascensor — se llevó la mano a la frente apenada — Te juro que soy útil, solo que no sabia que sería tan difícil ser secretaria.
Desde la mañana que habia llegado un empleado habia roseado un poco de cloro accidentalmente en el pantalón negro de valentina, después valentina revolvió los papeles y tardo dos horas acomodándolos de nuevo.
—Tranquila — le tomo el hombro — al menos no se lo tiraste en la ropa a nadie.
—Caín — se quejo valentina exhausta.
—Clarisa dijo que vas bien para ser tu primer día — intento darle ánimos.
Valentina lo miro con ambas cejas levantadas, Caín sonrió negando.
—¿Te parece que vayamos a cenar después del trabajo?
—No, necesito pasar a sacar unos documentos…Jessica me pidió que pasara por su perro al veterinario y Hugo me pidió que nos viéramos.
Caín asintió lentamente como quien esta ordenando algo complicado.
—Bien, entonces te llevo a donde tengas que ir y mañana vamos a cenar — propuso Caín con una sonrisa.
—Mejor vayamos el fin de semana que me paguen e invito yo.
—Nada de eso, donde quedaría mi caballerosidad.
—Tómalo como un agradecimiento a todo.
Caín contemplo a valentina, era un chica fuera de sus estándares, parecía una chica ordinaria nada que ver incluso con Clarisa quien parecía una muñequita de porcelana extraída de un mundo extraño, en cambio estaba ayudándole a un chica la cual parecía una muñeca olvidada en un rincón del ático.
—Bien…mañana necesito que traigas algo mas…menos…tuya sabes.
Valentina frunció el ceño y miro su ropa desconcertada, que tenia de malo su pantalón acampanado ahora manchado de cloro y su camisa blanca.
—Caín…
Hablo valentina antes de que Caín desapareciera de su vista, este giro la cabeza mirando de reojo a la chica quien jugaba con sus dedos.
—Prometo que te pagare todo lo que has hecho por mi.
Caín se giro con un deje de molestia, habia cosas que no entendía con respecto a esta chica.
—Págame haciéndote una mujer fuerte y poderosa — la miro entornando la mirada — para mi ya es un orgullo tenerte en mi familia así que no tienes que pagarme nada lo hago con gusto.
—¿Por qué seria un orgullo para ti tener a una campesina sin renombre tu familia?
—Es un orgullo porque eres la primera chica que viene a poner desastre en esta “perfecta” familia — Caín sonrió y sin mas se marchó.
Valentina miro por donde se habia ido Caín, trago saliva pesadamente, una parte de ella tenia miedo porque se estaba perdiendo de su camino aunque estaba experimentando cosas nuevas estaba perdiendo lo que mas amaba, se dijo así misma que trabajaría duro para comprar la finca de su madre y desaparecer de la vida de los Sandoval.
Samuel llego al departamento que compartía con valentina aventó su maletín a un sillón y se sirvió un poco de licor, hoy no quería ir con luisa pues habia demasiado estrés, se llevo el vaso a su habitación y se tumbo en la cama mirando el techo.
Fuertes voces hicieron que Samuel se despertara del profundo sueño en el que estaba, se levanto para ir a ver que pasaba, sabia que una voz era de valentina pues esa voz era como un mosquito molesto en la noche, pero la otra voz no lograba identificarla, tomo el pomo de la puerta aunque no lo giro, simplemente se quedo quieto como si moverse lo fuera a delatar.
—Quiero una casa enorme, quiero dinero y sobre todo quiero acciones de la empresa Sandoval.
Valentina miro a Hugo desconcertada, sabia que su padre era ambicioso pero no tanto, tal vez esto era cosa jazmín.
—Yo no tengo poder para eso así que…
Hugo tomo del brazo a valentina con fuerza, valentina hizo un gesto de dolor.
—Mira escuincla inútil es hora de que me pagues todo lo que he perdido por tu estúpida culpa — rugió Hugo — haz que el inútil de tu marido te ame tanto que te quiera regalar todo sin preguntas.
—Pero que tonterías dices — valentina se zafó de su agarre — el se casara con luisa, no interferir mas de lo que ya hice.
Una sonora bofetada dejo un silencio doloroso e incomodo, valentina contuvo lo mas que pudo las lagrimas, Samuel por otro lado soltó el pomo de la puerta como si le quemara.
—Va la primera advertencia — señalo amenazante — si no me das lo que pido la consecuencia será que la finca de tu inútil madre se convertirá en un burdel, el señor que me la compra da una buena lana por ese basurero.
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Editado: 07.10.2026