Quitenme el corazón, pero seguirá latiendo.
Quitenme la mente, pero seguiré pensando.
Quitenme los ojos, pero seguiré observando.
Quitenme las manos, pero seguiré sintiendo.
Quitenme las piernas, pero seguiré andando.
Quitenme la ropa, pero aún usaré seda.
Quitenme mis objetos, pero aún tendré pertenencias.
Quitenme la individualidad, pero siempre seré única.
Arranquenme la vida, pero mi alma vivirá por siempre