Zeus caminaba por la ciudad escondiéndose en cada lugar que va encontrando hasta que escuchó a un gato maullar con desesperación. Zeus siguió los maullidos y agudizando el oído y sus sentidos consiguió dar con él a los pocos minutos. En la distancia observó como un grupo de jóvenes jugaban con un gato golpeándole con el pie como si fuera un balón de fútbol. Para él la escena fue dantesca y ver al animal retorcerse de dolor era algo que Zeus no soportó y se dirigió a ellos a paso lento, mientras empezaba a analizar a cada uno de ellos.
Eran jóvenes entre 15 y 17 que en una salida habían encontrado a un gatito asustado y habían decidido jugar con él hasta matarle.
Sabiendo esto Zeus se plantó detrás de los chicos cuando estos se giraron y se sorprendieron al verle. Al principio la presencia de Zeus no les causó ninguna impresión hasta que uno de ellos vio las partes metálicas de este y fue cuando dejaron al gato y todos se centraron en él.
Zeus enseñó los dientes mientras veía como uno de los jóvenes agarraba una barra de hierro y otro hacía lo mismo con una silla que había en un cubo de basura.. Zeus no quiere hacerlos nada simplemente quería que dejaron al pobre animal tranquilo.
Los jóvenes estaban extrañados puesto que nunca habían visto un perro metálico de ese aspecto y que pareciese que les estuviera escuchando hablar. Uno de los jóvenes se dio media vuelta y a los pocos segundos regresó con tres personas adultas y de gran envergadura.
Esas personas vieron a Zeus fijamente con intención de hacerse con él. Esta situación ya la había vivido antes sin embargo esta vez estaba en un callejón sin salida lo que hacía muy difícil poder escapar.
Zeus se mantuvo en calma mientras uno de ellos caminaba hacia él con la red y lo que parecía una pistola eléctrica en sus manos.
Zeus dio un paso atrás observó y vio como el gatito se escondía entre sus patas. Lo agarró con la boca protegiéndolo de esas personas y siguió caminando hacia atrás cuando se percató de que no había salida puesto que la calle giraba hacia un lado y no había escapatoria .
Zeus miró sus patas observó sus rodillas y los observó a ellos y en una fracción de segundo arrancó a correr a toda velocidad y pegó un salto de más de cuatro metros con una caída perfecta para seguir corriendo y huir de allí.
Nadie se creía lo que acaba de pasar mientras veían como el perro se alejaba a toda velocidad de ellos. Zeus se dirigió a un veterinario lo dejó en la entrada y se marchó cuando observó como una persona lo recogía y entraba dentro para ser atendido por doctores.
Mientras esto ocurría un grupo de personas en la ciudad se movilizaba para buscar a Zeus definitivamente y acabar con él. Lo hicieron en secreto en grupos privados e incluso ofrecieron una recompensa a toda persona que le acercase a él. Ante las necesidades de todo el mundo la gente en silencio se movilizó y durante las siguientes veinticuatro horas, la ciudad se convirtió en un escenario donde indiscretamente todo el mundo buscaba al perro por callejones, urbanizaciones y demás.
—Es un perro. Un maldito perro con cuerpo metálico y un ojo raro. Está en esta ciudad porque aquí está su dueña a la que mandamos al hospital así que sabemos que no se ha movido de aquí. Tenéis un día más para haceros con él o si no tendréis problemas—anunció uno de los líderes de la banda.
Horas después una chica observó lo que parecía un animal con patas metálicas. Ruido de sus patas era muy característico con lo que rápido hizo una foto indiscretamente mientras veía como el animal la mía un hueso cerca de un cubo de basura.
La chica no trató de asustarlo todo lo contrario se acercó a él con curiosidad y trató de acariciarlo. Zeus se mostró muy distante pero en cuanto ella bajó con la mano Zeus para acariciarlo bajo la guardia . Hacía mucho tiempo que no le acariciaban y él lo echaba mucho de menos.
La joven siguió jugando con él interactuando mientras Zeus le seguía el juego hasta que él se detuvo. Sus ojos se volvió más rojos y dio un paso atrás. Zeus la observó y en pocos segundos salió despacito por un lado tratando de analizar cada movimiento de la joven. Zeus sabía que algo iba a ocurrir pero no sabía el que y eso le incómodaba .
Los siguientes minutos fueron angustiosos cuando la joven trató de acorralarlo pegándolo a una pared mientras el decidia si la atacaba o no.
Editado: 19.10.2026