Espero un rato pero los aullidos no paran, no importa total están lejos así que bajo para comer algo, como cereal con leche, con sonido de esos lobos, aun que no se por que pero no me incomodan cosa que es raro por que no me gustan los ruidos fuertes a menos que sea música.
Me ducho, cambio, peino y seco mi cabello para luego pasarle la plancha. Hoy me tuve que levantar temprano a las 5am , tengo que estar en clase a las 7am y ahora es las 6:40. Bajo y mamá me da un sándwich. Ya en el auto me quito el auricular izquierdo.
—escuchaste los aullidos anoche?
—no,¿cuales?
—¿Cómo que no los oíste si hacían tanto ruido?— ella niega
—no para nada, quizás es por que caí rendida del sueño, por que alguien no ayuda con la limpieza de la casa sabiendo que hay polvo por doquier y que la abuela no puede hacerlo — dice con ironía. Ruedo los ojos. Mejor no le hubiera dicho nada.
—ay ya— me apresuro a bajar del auto ni siquiera me despido definitivamente no voy a discutir con ella es un caso perdido al ya estar en las clases me trato de concentrar, nada más terminan las clases corro hacia la salida, ya quiero llegar a mi casa.
—tendré que ir a la cuidad en busca de una computadora nueva ya sabes vendí la anterior, compraré una más económica pero buena.— mamá es maestra de idiomas sabe dos más aparte del nativo,su trabajo es dar clases en línea siempre ha sido así aunque también presencial pero ahora tendrá que ser solo en línea puesto que no creo que le salga el gasto de la gasolina para ir a la ciudad. Se estaciona — tendrás que quedarte con Oliver te lo pido por-fa-vor que no pelees con él y cuida de tu abuela — me bajo y cierro la puerta del auto—así y haz algo de comer, no sé pasta o algo que sea rápido ya que no eres tan buena en eso—ruedo a los ojos
— ok— entro a la casa viendo a la abuela sentada frente a la tv.
—buenas— me mira
—te estaba esperando—frunzo el ceño.
—y eso por qué?
—Oliver salió y no se a donde, ocupo que vayas y lo busques— esta loca.
—ay ya volverá— me da una fea mirada.
—este pueblo no es normal, le puede pasar algo así que ve y búscalo —ruedo los ojos— a y no vuelvas hasta que lo encuentres— Suspiro fuerte y me giro para ir en busca de Oliver porque está claro que esta señora no me dejará en paz hasta que lo traiga de vuelta como si yo fuera su niñera ¿qué carajos? ni siquiera sé dónde putas puede estar. A los minutos de salir y buscarlo una niña que se me hace conocida viene a mi. Frunzo el ceño.
—tu eres la hermana de Oliver— las alertas se me enciende.
—si¿que paso con el? — digo preocupada.
—se a caído, pero ya esta mejor —aah se cayó, tanto escándalo por eso.
—¿donde esta? — ella me guía y mientras más corremos me canso pero noto que ella no. — ya casi llegamos?
—si— ella me guía hacia una casa.—como estábamos más cerca del bet— se calla— de un amigo de la familia pues lo llame. — asiento, entramos a la casa, ella me guía hacia una habitación y lo único que capto es al chico que gira cuando entramos. Sus ojos... que bellos.
— que bien que llega— una voz hace que me gire y note que en la habitación había otro chico.— todavía no despierta pero lo hará dentro de poco— asiento.— que tal si me traes más hielo?— se dirige hacia el chico rubio, el asiente— puedes acompañarlo porfa y tu traer trapos para colocar le. — no que pereza pero asiento. Salgo de la habitación y el chico me guía hacia el baño y me da dos toallas pequeñas.
— ahora solo falta el hielo— asiento. Bajamos hasta la cocina. — extiende la toalla porfa— yo la extiendo y el coloca los pedazos de hielo, solo miro la toalla llenarse de hielo y luego la hago puño. — vamos — yo asiento. Ya arriba el otro chico me dice como colocar le el hielo aun que hubiera sido más fácil que el me guiará mejor con sus manos para así saber pero bueno. Al poco tiempo despierta.
—¿mamá?
—no está,solo yo— lo miro mal, maldito niño de mami. El me observa y a los demás curioso.
—Oliver que bueno que despertaste— la niña gritonea.
— bueno ya fue, levántate tenemos que irnos
—no,no puede — yo miro al chico moreno.
—¿y eso por que?
—su pie tiene un esguince — ruedo los ojos. Lo que faltaba. —en el hospital de aquí hay unas muletas pero tardarían más en llegar. — estúpido Oliver te hubieras caído más cerca de la casa ¿ahora como haré?
— si— la voz del rubio capta toda la atención— quieres puedo llevarlo cargado?— dice algo despacio y tímido. Yo le sonrio.
—Te lo agradecería, muchísimo.
—me duele mucho la cabeza
—lo mejor seria que descanse—dice el moreno.
—ya en casa podrá descansar, vamonos— el se sienta en la cama fastidiado y el rubio se pone de cuclias para poder cargarlo. Ya cargado nos vamos. No tardo en darle una mirada al chico, el realmente es digno de mirar, es muy bonito, tiene el cabello rubio corto de los lados y alfrente tiene un tipo de fleco qué le cubre hasta un poco arriba de las cejas, sus facciones son delicadas, estoy segura que hasta podrían pasar por femeninas por lo delicadas que son, aun que eso destaca mucho lo que más destaca son sus cabellos claros y ojos verdes también claros. Ya dentro de la casa abro la puerta con la llave que me dejo mamá. El pasa.— puedes dejarlo en el sillon de la sala— digo al no ver a la abuela.
—puedo llevarlo hasta su habitación —niego.
— no te molestes
—no es molestia— me encojo de hombros, estúpido Oliver se a quedado dormido en el camino. El sube y deja a Oliver en su habitación, el y yo nos miramos un rato hasta que aparto la mirada.
—¿quieres algo de tomar?— asiente. Bajamos y luego me doy cuenta que no se si tenemos algo, abro el refri y me doy cuenta que hay jugo de tamarindo. —¿jugo de tamarindo esta bien? — asiente. Le sirvo. — gracias... —al no ver respuesta le pregunto—¿cual es tu nombre?
—Ciro.
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Capitulo compartido antes de tiempo por el apoyo que le están dando.