Poesía - Brindo por el desorden

∽La reina que olvidó su corona 

Ella era perfectamente imperfecta,

tan soñadora y merecedora del mundo.

.

Ella era un sol,

pero él no sabía que con sus palabras su luz se apagaría,

diciendo esto y aquello, la fue marchitando,

pobre dama, tan radiante que era.

.

Ella era la brisa mañanera y las carcajadas sinceras,

pero él con actos dolorosos, lágrimas le fue sacando,

y sus carcajadas en suspiros de tristeza quedaron guardados.

.

Lo que ella era quedó en el olvido,

pero ella merecía una historia de amor,

un amor tan puro y sincero,

que las princesas de cuentos de hadas tendrían envidia de ello.

.

Dime hermosa mujer,

mereces un mundo, ¿porque te conformas con tan poco?

Dejaste que los rumores entrarán a tu vida,

y se apoderarán de cada pensamiento.

.

Dime hermosa mujer,

¿en otra vida serás una fuerte guerrera que no se deje vencer?

Delante de espadas y escudos protegerás tu corazón,

y a los que más amas defenderás con espadas y lanzas por tu bien.

.

¿O por qué esperar a otra vida?

grita y libera a esa reina de aquel calabozo que la atormenta,

vuelve a ser aquella cuyo corazón estaba bañado en el oro más puro,

deja que vuelva con carcajadas sinceras y brisas mañaneras.

.

Revive como un fénix a lo que antes eras,

échale Prosecco a las llamas para que estas ardan,

y nadie se atreva a decirte de lo que eres capaz.

.

Porque eres tú,

una bella dama, que lo que ella era quedó en el olvido,

y trata de centrarse en un presente un poco más positivo.

A veces, cuando la nostalgia golpea más fuerte,

recuerda que no siempre fue esta versión cansada.

Hubo una vez una "ella" que sabía brillar,

sin pedir permiso.




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