Rebel Love

09

Es sábado, papá tiene que estar en el trabajo junto los tíos, el día esta nublado y la brisa del aire da a entender que no tarda mucho en llover.

Me levanto de la cama, aún con la misma ropa de ayer por la noche me meto al baño a darme una ducha y hacer todas mis necesidades, don´t stop beliving suena en mi reproductor justo cuando el agua de la regadera empieza a caer.

(…   …)

 

Bajo las escaleras rumbo a la cocina, tomo una manzana junto con un vaso y me sirvo un poco de agua, no soy muy fan del desayuno, aunque tampoco es como si pudiera prepararme uno decente, mamá siempre me decía que si por mi fuera viviría a base de sopas instantáneas y la verdad es que no lo niego, papá se llevó todo el talento de la cocina.

Sonó el timbre de la casa, confundida caminé hasta la entrada, al abrir la puerta me encontré con la espalda de Andy.

—¿Te puedo ayudar en algo?

Se volteó mostrando una gran sonrisa—La verdad…Es que si—baje la mirada a sus brazos donde sostiene un pequeño cachorrito, no parece mayor a dos meses, lo mire sorprendida al ver al pequeño perrito Beagle bostezando. —¿Podemos pasar?

Asentí.

—¿Es tuyo? —pregunté acariciando al pequeño cachorro.

—Algo así, el amigo de mamá llego a casa con las crías de su perrita y le ofreció escoger uno, pero con su trabajo apenas y aparece en casa, sumando la boda, no tiene el tiempo para cuidar de él. A demás de que es una muy buena razón para venir a disculparme.

Puso al cachorro en el suelo.

Hazellily… No eres una excusa, lamento haberte hecho creer eso, sé que estuve mal en como reaccione pero me dio coraje que no hubieran hecho nada en su contra, ni mucho menos justifico el haberte alzado la voz ese día para decirte que no eras nadie, ¿Podrías decirme que soy un idiota y aceptar mis disculpas? —dijo tomando al cachorro frente mío mientras hace un puchero.

—Andy… Eres un idiota y si, acepto tus disculpas.

Con una mano rodea mis hombros y me abraza, mientras con la otra sujeto al pequeño perro entre nosotros.

—Entonces… ¿Cómo se llamará?

—¿De qué hablas? —pregunte separándome de su brazo.

—Este pequeño, aparte de ayudarme a disculparme…es de nosotros.

—Andy, ¿Me diste un cachorro de disculpa?

Sonríe.

—Así es Hazellily, así que tenemos que pensar en cómo se llamará, este pequeño…—iba hablar pero me interrumpe el cachorro que salió disparado a olfatear el juego de bingo de mi tío Zach.

—¿Oye, te gusta el bingo amiguito? —ladra, ambos nos volteamos a ver al mismo tiempo que una pequeña sonrisa crecía en el rostro de Andy.

—¡Bingo! —el cachorro ladra antes de lamerlo, una risa se escapa de mi al verlo jugar con el pequeño. —Al parecer le gusta ese nombre.

—Igual a mí, es un lindo nombre, para un hermoso perrito, ¿Crees que a mi padre le agrade la idea de tener a Bingo en casa?

—Tu padre lo amará, además míralo es una ternura—Bingo se encuentra echado en la orilla del sillón mirando hacia nosotros.

(…   …)

—No.

—Pero tu misma dijiste que papá había querido tener un perrito—hablé.

—Eso fue antes de Sparks.

—¿Quién es Sparks? —preguntó Andy

—¡Excelente pregunta! Pregúntale a Ailen.

—Na…

—Fue el hámster de Ailen, un día salimos de compras pero dejó a Sparks en casa, pasamos dos días buscándolo antes que su padre se diera cuenta.

—Ese animal era inteligente.

—Claro, era Stuart Little—dijo Kali mientras ponía su taza de café en el lava manos para que después papá lo lavase.

—Entonces, ¿Crees que papá lo acepte?

—Al cachorro si cariño—dijo acariciando a Bingo. — A ti te echará a la calle—me señaló.

Una risa salió de Andy, volteé a verlo con mirada incrédula para que solo se excusase y saliera huyendo antes de que pudiera decirle algo.

—Vaya chico valiente vi salir. —habló tio Zach

—Le regaló un cachorro a Ally.

—¿Qué acaso quiere que tu padre te mande a la calle?

—Pueden por favor hablar con él, yo voy a ser responsable de Bingo, le daré de comer, sacaré a pasear, todo lo que conlleve tenerlo incluso puede dormir en mi cuarto, no molestará a nadie lo prometo.

—Amor nosotros no tenemos problemas con Bingo y creo que tu padre tampoco lo tendrá… Pero lo que si querrá saber es el ¿por qué te lo regalaron?

Bueno esa pregunta si me tomó por sorpresa, no podía decirles lo que había pasado me querrán sacar de ahí, pero tampoco les podría mentir pero por otro lado también quiero conservar al cachorro.

—Andy dijo que un amigo de su madre le llevo a los cachorritos de su mascota y su mamá aceptó uno, pero no pueden quedárselo asi que pensó en mi para que pudiera cuidarlo.­—no era del todo mentira, solo oculto la parte de lo que sucedió.

—Creo que tu padre puede que lo acepte.

—¿Aceptar que?

Antes de que alguno de los tres pueda prepararlo mentalmente Bingo sale corriendo hacia él.

—Papá, él es Bingo.

(…   …)

 

Ha pasado una semana desde que papá aceptó que Bingo se quede con nosotros, Andy se emocionó más cuando se lo conté. Ya nadie habla acerca de la camioneta de Félix y el castigo de ellos terminó el viernes pasado.

—Ninguno fue a la cena.

Miré confundida a los chicos frente a mi, la hora del almuerzo ya esta por terminar y ninguno había tocado su comida aún.

—Mamá no me ha dirigido la palabra desde que nos dieron a Bingo.

—¿Bingo? — pregunta Ryan.

—Larga historia…, ¿Por qué no fueron?

—Lo olvidamos, con todo lo que pasó yo me concentre tanto que olvide el hecho que esa cena era importante para ella.

—Papá me lo recrimina cada que puede, intenté hablar con él, pero solo me ignoró.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.