Regreso A Villalebu

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REGRESO A VILLALEBU

BARCELONA,2009

Primeros días de enero

ES DE MADRUGADA

Ella despertó violentamente

aún respirando agitada

mirando al lugar que la rodeaba y antes de siquiera poder reaccionar y reconocer donde estaba escuchó la puerta abrirse

y vio a su joven hija entrar angustiada

la expresión agitada ,su cabello negro lacio caía sobre el blusón mal puesto por la premura en ir a contestar

el teléfono

dijo muy angustiada

_ mamá es del hospital..¡dicen que papá se ha

puesto peor !

su voz suave y soñolienta con la s muy suavecita

dando un toque cantadito

le dio el teléfono a su madre la que entonces contestó

la llamada aún con el corazón en vilo por ese nuevo sueño

o más bien dicho esa pesadilla eterna de tantos años

aunque siendo honestos no era nada raro

Para ella el hecho de seguir regresando de esa, manera a esa desgracia pasada de su vida

ahora debía levantarse y correr al hospital

Manuel, ahora el importaba más

Aquella tarde del 4 de enero, el cielo nuboso y la poca luz natural hacían un extraño juego con el aire del lugar , cargado de un aire lúgubre que reinaba en el ambiente

en el cementerio local de Roques blanques a casi 40 Minutos del centro de la ciudad

En ese lugar Leonor Orrego despedía a quien fuera por más

de veinte años su esposo, Manuel Velázquez, tras sufrir por casi seis años una penosa enfermedad

Durante la emotiva ceremonia

Su rostro se veía duro, contenido

Prácticamente no había lágrimas

No era indiferencia ni falta de amor

que pudiera malentender quien la viera

Era simplemente que, a estas alturas de su vida, ya

no le quedaban más deseos de llorar

Entre los asistentes, rostros tristes y sombríos

de amigos, parientes y antiguos camaradas

de la armada real de la que Manuel Velásquez

fuera parte en su juventud los que comenzaban a retirarse,

dejándola sola

Leonor , permaneció allí, inmóvil, mirando el lugar

Los árboles meciéndose lentamente

las hojas cayendo daban un aire de nostalgia aciaga

al momento como si quisieran detener

el tiempo, impedir que avanzara

Pero ella bajó la vista

Porque comprendió que eso era imposible

el tiempo siempre corre

siempre te alcanza

Salió de sus pensamientos al percibir una silueta

de espaldas a ella

Su hija, Tamara.de veintitrés años Vestida de negro, observaba el lugar cubierto de flores y la fotografía de su padre en su bote, ese que tanto amaba navegar junto a otra donde lucia sonriente vistiendo su uniforme

La muchacha no pudo contener el llanto

Después de su madre él había sido lo que más amaba en el mundo junto a su novio el que estaba ausente por temas

de trabajo

Leonor a su lado , lentamente se movió

ella habló

—Vámonos, mamá… ya todos se fueron..

Leonor se incorporó con dificultad, mientras intentaba aceptar en su interior que Dios, en su divina sabiduría, había decidido que su esposo descansara ya de tanto dolor

se quedó viendo el lugar lleno de ofrendas florales y ramos envueltos en lazos de cinta negros que daba al lugar aires

de una elegancia triste

tomó aire lentamente y rezó brevemente

luego le vio solo unos segundos más para agradecer

por todo

Pero para Leonor, aquello no era solo una despedida

lo supo al mirar una última vez esa tumba

Era una señal

La señal inequívoca de que había llegado

el momento de enfrentar lo que la había perseguido durante veinticinco años

la idea de regresar a ese lugar

que había intentado olvidar…

no por voluntad o deseo propio

sino por necesidad.

Porque olvidar había sido la única forma

de sobrevivir.

De seguir adelante.

De no quebrarse por completo.

Porque en ese lugar…

lo había perdido todo

a su familia ,su vida

sus sueños con un terrible dolor

que aún hoy castigaba a su alma

en esas constantes pesadillas

¿Y volver a donde ?

A Villalebu …

dos dias después

6 de enero

El silencio en el departamento se había vuelto incómodo, pesado

Tamara pasaba largas horas frente al computador, sin hacer mucho en realidad

cómo integrante del grupo teatral de Barcelona

tenía un tiempo para estar pasando el duelo

Esa tarde abrió el chat con María Isabel

su amiga argentina que conociera en línea tras los chats

del mundo teatral

esa tardé necesitaba hablar con alguien que estuviera lejos de todo eso

y más del ambiente triste

Del otro lado, en Buenos Aires, la respuesta llegó casi de inmediato

ya llevaban un rato largo de hablar de distintas cosas hasta que salió ese tema

—Che… ¿y vos estás segura de eso que me contás?

Tamara suspiró antes de escribir

—No… en realidad no

pero mi mamá volvió a insistir con ese viaje

—¿Al sur?

¿A ese lugar tan raro?

Tamara dudó un instante antes de escribir el nombre.

—Villalebu

Hubo un pequeño silencio

que la amiga rompió

—Mirá… te digo la verdad —respondió María Isabel—Aca no se sabe mucho ese lugar está perdido en el sur

y dicen es como un pueblo fantasma, querida

No conozco a nadie que quiera ir ahí… salvo que sean bandidos queriendo hacerse humo ..

Tamara frunció el ceño

—No suena muy tranquilizador.

—Y bueno… no te voy a mentir,si suena pesadisimo ..

Tamara se quedó mirando la pantalla.

Desde Barcelona, todo aquello le resultaba lejano ,Irreal incluso pero

Entendía la necesidad de su madre de cerrar ciclos,

de enfrentar su pasado.

Pero otra cosa muy distinta era ir hasta allá

Y peor aún




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