Sacrificio [yo soy fuego]

Capítulo 2

Cartas y elecciones 

Darleen.

Tarde un rato en recuperar la conciencia, pero aun así podía escuchar todo a mi alrededor, a penas y se podía percibir una ligera respiración tenue bastante perceptible. Se de quien es pertenece dora y eso no me termina de agradar del todo, puedo sentir su mirada clavada en mi rostro como si algo fuera a pintar mal, fui abriendo mis ojos de poco a poco hasta que dejé de ver borros y mis ojos recordaron en dónde me encontrada. Intente levantarme, pero una punzada dolorosa me detuvo y Mérida se incorporó de golpe colocando una de sus manos sobre mi pecho para ayudarme a levantarme con más cuidado por qué a mi lo brusca nunca se me quitara.

—Si tú has quedado así no quiero imaginarme como ha quedado el otro —comento mientras me ayudada a sentarme.

—Le di a unos tres dedos arriba de donde está el corazón a Shadow —le respondí.

—Tú madre tiene a los mejores sanadores no dudo que ya debe de andar caminando por los jardines reales.

Un gruñido broto de mi pecho.

—Yo tampoco tenga dudas de ello, Mérida.

Mérida comenzó a negar con la cabeza.

—¿Sigues pensando en Rhysand, he? —pregunto ella recordándome que fue lo último que dije.

Negarme era evadir el tema, ya que lo mencione antes de perder el conocimiento.

—Recordé cuando éramos niños, solo fue eso, Mérida.

La noto intranquila. No quiero preguntar, pero sé que debo de hacerlo.

—¿Dónde está mi espada, Mérida?

Agacho la cabeza y regreso a su asiento sin poder ocultar su nerviosismo.

—La corte de la media noche la tiene —comenzó a explicarme— Leen, se la llevaron mientras tú te desmayaste y todos tuvimos que acudir a ayudarle a Jaden por un ataque pequeño de lycans que intentaron entrar y después cuando regrese simplemente ya no estaba en dónde la había dejado, pero antes de que ellos se fueron los alcance a ver a los lejos volando. Se dice que es peligrosa y que debe estar en un lugar sagrado y lejos de tus manos.

—Quiero a ver a Jaden —le pedí tangente. No tenía intenciones de hablar sobre la corte de media noche, ellos no tienen derecho sobre mi espada ni mucho menos en querer desafiarme de esa forma están en completa desventaja ante mí con o sin espada; pero estoy segura de que no querrán enfrentarse a mí después de que vaya a recuperarla. Sea por una orden o por un capricho.

—Le avisare —dijo mientras se levantaba de nuevo y salía de la habitación.

Con que la corte de media noche tiene mi espada, que curiosas son las cosas. Después de medio siglo de vida y ahora quieren una guerra entre nosotros después de todo el maldito respeto que les he presentado y aun así me ha quitado el único instrumento capaz de cortarles esas alas que tanto poder les dan ante cualquier adversario que se les presente, pero no conmigo les he pasado demasiadas cosas, pero está vez se les terminaron las plazas.

No tuve que decirle nada a Mérida, pero ella sabe con qué intenciones le hice que llamara a Jaden, fue tal vez telepatía, pero me gusto como pensó, tuve que ser demasiado sutil, pero Mérida no es tonta y entendió bien la referencia, solo es pero que ese maldito este en un estado más crítico que el mío, ya que mi herida fue en el abdomen, pero la de él, o si claro que la de él fue cercas de su corazón. Debí habérsela alanza en le corazón y así me hubiera ahorrado tantos dramas. No quiero imaginarme los que se vendrán y los que ya están. Pero matarlo no es la solución a mis problemas al contrario los haría más grandes.

Pasaron algunos minutos antes de que las puertas se volvieran a abrir y esta vez me dejaren ver a Jaden con una cara de preocupación. Qué bien sabes fingir Jaden. No tengo idea de con que cara verlo a los ojos, pero no con unos de perdón, pero sé que le debo respeto por las cosas que ha hecho por mí, pero pedirle perdón sería bastante hipócrita de mi parte. Él no se merece esto de mi parte, ni siquiera yo merezco ser la futura reina de su reino. No lo merezco y él lo sabe, pero él también no me merece, sus ojos pueden dejarme ver tantas cosas y su mente es capaz de engañarme, pero no tanto como él quisiera hacerlo. Sentí como mis ojos se comenzaron a llenar de lágrimas quizás por la rabia o por la impotencia en la secuencia de tiempo en que él se iba comenzando a acercar hasta quedar frente a mí.

—¿Cómo te encuentras? —pregunto de forma dulce.

—Mucho mejor —mentí.

—Es bueno saber que te encuentras mejor, cariño.

Jaden nunca retira la mirada antes de hablarme, no a mí, pero si ante los demás.

Solo tú caes en tus propias trampas Jaden. Solo tú eres capaz de mentirte a ti mismo.

—Jaden… —me tembló la voz al pronunciar su nombre. Pero he de confirmar que es por impotencia y no por culpa.

—No tienes nada de que justificarte, Leen. No estoy enojado ni mucho menos pienso reprocharte tus actos, no soy quien, para hacerlo, no tengo interés en saber qué fue lo que paso o en lo que estará por pasar, la decisión es tuya si quieres dejar aquí el compromiso o seguir con él. No te obligare a nada que no quieras; ya sabemos que paso la última vez que alguien te obligo a hacer algo que no querías.

Unas cuantas lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas de solo recordar del infierno que me libre. Soy incapaz de poderlo ver a los ojos y no es por sentirme culpable ya que en ningún momento lo engañé, no físicamente pero tal vez verdalmente y mentarle menté si lo hice, no sé en qué momento fue que paso, pero la palabra amor desde hace un tiempo que no ronda dentro de mí. No siento amor por nadie, solo cariño, apego y puede que aun un poco de obsesión.

—De verdad lo siento —pronuncie entre dientes mientras me limpiada mis lágrimas.

Jaden se acercó más. Iba a sentarse en la silla en dónde estaba sentada antes Mérida, pero prefirió sentarse en la cama, tomo una de mis manos entre la suyas acercándosela hasta sus labios para depositar un beso en el dorso de mi mano, es un gesto bastante cariñoso de su parte después de quedar como estúpido por mí culpa. Bueno tampoco es que me pueda hacer la digna. Aun no soy reina y parece que ya estoy comenzando a sabotearme a mi misma sin querer hacerlo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.