Sacrificio [yo soy fuego]

Capítulo 25

El solsticio de primavera 

Darleen 

He durado tres semanas enteras si ver ningún rayo de luz ni siquiera me he dignado en abrir las cortinas de mi habitación para hacer que la oscuridad desaparezca.

Olivia Abigail Adalyn Cullen Kane cuarta. Ese ha sido el nombre que le han puedo a la criatura después de escuchar a las sombras murmurar sobre cuales eran la opciones; tal vez no me digne a ver la luz del sol pero si la luz de la luna, su nacimiento me costó una charla sobre la recuperación de Rhysand cuando esa pequeña llego a un mundo que está a punto de sumergirse en una maldita guerra que quizás jamás vea su fin; pero tenía razón Shadow en algo, tal vez yo no sea tan capaz de no brindarle protección pero tampoco es que acepte quererla proteger de las sombras.

Para mí es mucho mejor que se la lleven a que se quede aquí en un hogar lleno de discordias, peleas e incluso golpes. Un hogar sin amor.

Estás últimas tres semanas he tenido más discusiones con Charlie y Adalyn que en los meses anteriores, Alexia y Mikeila dijeron que posiblemente se debía a que la bebé a todos los traía como locos y, no lo dudo, ahora el ambiente es igual de frío que antes. Hemos comprobado que un bebé no siempre lleva de colores y sobre todo de alegría un hogar. Este castillo no ha visto una pisca de amor en muchísimos años no creo que está vez sea la excepción.

Olivia es el claro ejemplo de que los problemas familiares siempre podrán ganar.

Por otro lado, hace tres semanas que deje de nuevo en el castillo de Mera a los gemelos dándole ordenes extremadamente estrictas a Ava de que hacer en caso de que perdamos la guerra y ella ya me ha informado que todo se ha comenzado a hacer como lo ordene y en menos de lo que levita un dragón lo tendrán listo para recibir a cualquier clase de criatura en peligro después de que termine la guerra cualquier ser viviente dentro de este mundo necesitara un hogar.

Y como siempre dicen en tres semanas pueden haber pasado muchas cosas, y sí, tres semanas sin salir y recibir visitas inesperadas por las mañanas de Jonathan y por las noches de los Illyrios. Las amistades regresan, pero otras se rompen, ¿no? ¿o cómo es que dicen?

He estado evitando a Jaden y haciéndolo creer que me he vuelto un maldito monstruo y que he perdido la cordura y que si se me acerca seré capaz de arrancarle un brazo como el licántropo que soy, pero hablado de licántropos estuve presente dentro de tres partos de futuros lideres que estoy segura que sus esposas también darán a luz a lideres de lideres poderosos que sabrán como ejecutar a la perfección sus leyes y sus palabras nunca serán llevados en contra. Al menos no cuando se trate de mí, eso claro ya lo hemos dejado.

Los pensamientos de Bain me hicieron darme cuenta de que está a nada de llamar a la puerta de mi habitación como siempre. Deje que el rubio llamara a la puerta sin molestarme en ir y abrirle.

Adalyn, siempre me acostumbro a utilizar vestidos demasiado escandalosos en esta clase de eventos y el vestido que escogió para mí me hace quererlo quemar con solo mirarlo. El color es crema con detalles en dorado por toda la tela de encama. Los brazos transparentes y con un largo vuelo. Casi podría jurar que con este vestido hubiera comenzado una hoguera para quemar almas muertas del infierno y no estar saliendo de mi habitación hacían un patético baile de celebración por el nacimiento de Olivia. ¿Quién quiere adorar la vida de un ser que no tardara demasiado en morir? Yo no dejaría que mis sentimientos nublaran mi juicio antes de saber el destino.

Me erguí lo suficiente como para demostrar que tengo una postura superficial a los demás. El mentón tan alto y con la expresión más fría que tengo en mi rostro para disimular la poca paciencia que he tenido en estos días.

Por la expresión facial de mi hermano me hace notar que nadie se esperada de nuevo el cambio de color de cabello ya que ni yo misma me lo esperaba tan pronto, pero ahora mismo me siento tan completa y tan yo misma que con el cabello castaño, cuando me miraba al espejo solo veía un maldito reflejo de Adalyn, Abigail y Lara. Mujeres que aspiran a grandeza, pero simplemente solo esperan sentadas a que les llegue por qué no saben ni como levantar una espada para defenderse. Que pena me dan mis propias hermanas al igual que mi madre.

—No fue mentira —dijo Bain mientras lo tomada del brazo— se comentada por los pasillos que habías regresado a tu cueva por qué te sentías fuera de lugar con las dos castañas caminando de la mano como verdaderas hermanas con la pequeña desgracia.

Contuve una sonrisa que deshielo mi expresión al escucharlo llamarla de esa forma.

—Las apariencias engañan, Bain —dije con sinceridad antes de comenzar a descender por las otras escaleras que nos llevaran hacia el gran salón.

—Sobre todo, las tuyas hermanita —bromeo.

—Un demonio caminando entre ángeles, ¿es a eso a lo que te refieres? —pregunte con propiedad.

Descender por las escaleras del brazo de Bain dejara bastante de qué hablar entre las doncellas, claramente lo voltearan a ver de forma inmediata ni siquiera yo soy capaz de quitarle la mirada de encima a mi propio hermano. Su belleza es angelical comparada con la mía la suya supera el porcentaje de todos los hombres a nuestro alrededor, mundanos o sobrenaturales. La belleza de los hermanos Kane deja muchas dudas entre los comensales.

—¿Por qué no aceptaste el trato? —pregunto Bain con un tono bajo y demasiado discreto.

—Lo estuve meditando, Bain.

—¿Lo suficiente como para pasar tantos días encerrada y solo salir a charlar con Rhysand?

Reconozco sus malditas insinuaciones, pero no van por ese lado de la historia.

—Es la primera vez que presentas demasiado interés dentro de una decisión de viva o muerte sobre un integrante de nuestra familia, ¿qué animal fue el que te pico está vez querido?




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