Esta mañana me vestí con mi mejor atuendo, la noche anterior había elegido cuidadosamente cada prenda, ya que hoy no era cualquier día, porque por fin, después de tantas semanas de posponer y posponer, finalmente se realizaría la salida que habíamos planeado, y eso me emocionaba demasiado.
La escuela se me hizo eterna, como si cada clase durara el doble, intentaba concentrarme, pero mi mente vagaba hacia lo que estaba por venir, afortunadamente la última clase del día iba a pasó más rápido, tal vez porque mis ansias por salir aumentaban con cada minuto. No era solo la emoción de ir a una fiesta con mis amigas, sino también el plan previo, que era ir con Uziel a comprar el dichoso porro, aunque la verdad otra vez solo era un pretexto para pasar tiempo con él, además nos acompañaría Kenia, pero luego nos dejaría a solas.
Mientras miraba el reloj de mi celular, Kenia me mandó mensaje.
Kenia —Uziel según hizo la tarea y resulta que se equivocó de preguntas.
—Jajaja pobre de él.
Kenia —Aveces de verdad se pasa de tonto Jajaja.
—Pero aún así me gusta.
Kenia —Estaba súper claro de qué páginas eran las preguntas.
—Un error le pasa a cualquiera.
Kenia —Supongo, pero con el ya no se sabe jaja.
Sonreí al leer la conversación, Kenia siempre encontraba la manera de bromear sobre todo. La clase terminó diez minutos antes de lo esperado, salí rápidamente del salon y me reuní con Kenia y Uziel en el patio de la escuela como lo había planeado, justo cuando pensaba que todo estaba en orden, llegó Kanu, quien también iría con nosotras a la fiesta, pero no al parque.
—Bueno, ya vámonos por eso —dije, intentando mantener el entusiasmo.
—Adelántense, yo los alcanzo, voy a esperar a las demás a que salgan —respondió Kenia.
—Yo los acompaño —dijo Kanu.
Me frustro un poco que no saliera como lo esperaba y a pesar de que no estaba en mis planes acepté que Kanu viniera con nosotros. Una vez fuera de la escuela, Uziel nos guió de nuevo por el callejón que estaba cerca del parque, al recorrerlo esta vez si me mostró dónde lo debía de comprar, un hombre se nos acerco y Uziel lo saludo con naturalidad, no quería interactuar mucho así que solo compré el porro, aunque sabía que no lo usaría, y como se prometí le compré lo que quiso, era mi forma de hacer que la tarde fuera más especial, aunque sabía que estaba cruzando líneas que no debía.
Después de salir de ese lugar, nos dirigimos al parque, estuvimos bastante tiempo platicado, después estuvimos en el área de los juegos, los usamos todos, en especial los columpios, debido a que hicimos una competencia por quien llegaba mas alto y para sorpresa de nadie gano Uziel, el horas pasaron hasta que poco a poco el sol comenzó a ponerse y el aire fresco hacía que el momento pareciera sacado de una película mientras caminábamos por el parque, en eso me llegó un mensaje de Kenia.
Kenia —¿Ya andan por allá?
—Ya desde a que horas jaja.
Kenia —Creo que ya no voy a llegar.
Me entristeció su mensaje, había estado esperando pasar tiempo con ella también.
Kenia —Mejor nos vemos allá y me cuentas cómo te fue.
—¡Nooo, vente!
Kenia —Ahorita, ¿con quién estás?
—Aún con Uziel y pues con Kanu.
Kenia —Mejor nos vemos allá, ya estoy con todas, nos entretuvimos en la escuela con algo, no tan importante y sería mejor que tú y Kanu nos alcancen allá.
—Bueno está bien, nos vemos allá.
Le avisé a Kanu que era mejor irnos con las demás, él asintió, después de despedirnos de Uziel, lo vimos alejarse por el parque en dirección contraria, de repente me quede quieta y dudé en si debla correr tras él y darle un beso, al final me dejé llevar por el impulso, corrí hasta alcanzarlo, le toqué el hombro y cuando se volteó, nuestras miradas se cruzaron, no dijimos nada, él lo entendió al instante, se acercó lentamente y me besó.
Al separarnos, pude notar como se formaba una sonrisa en su rostro, nos volvimos a despedir y regresé con Kanu, el cual me miraba con una expresión difícil de descifrar, pero no dijo nada. Continuamos nuestro camino hacia la salida mientras pedíamos un auto por aplicación, ya en el auto el trayecto fue silencioso, pero finalmente, el chico a mi lado decidió romper el silencio.
—Necesito hablar contigo...
Pero justo cuando hablo hablamos llegamos al lugar.
—Al rato me dices —le respondí.
Asintió y bajamos del auto, al entrar al club buscamos a las demás, cuando las encontramos, los abrazos y risas hicieron que me olvidara por un momento de todo lo demás, fuimos primero por algo de tomar Kanu y yo, después de bebernos la mitad de nuestras bebidas fuimos a bailar con las demás. Con cada movimiento que hacia me sentía ligera, como si todos los problemas hubieran quedado afuera, tal vez me sentía así por el beso de Uziel, lo cual definitivamente había alegrado mi día, poco tiempo después un chico se acerco para bailar conmigo, pero me negué, no quería a nadie mas que no fuera él.
Pasaron algunas horas y Kanu volvió a acercarse.
—Danna en verdad necesitamos hablar —insistió.
Esta vez acepte y lo seguí hasta un rincón donde la música apenas se escuchaba.
—¿Qué es lo que me quieres decir con tanta urgencia? —pregunté, intentando sonar indiferente.
—Es algo que tiene que ver con Uziel.
Mi corazón se detuvo por un segundo, dudé en si debla quedarme ahí y escucharlo o darme la vuelta e irme, pero algo en su mirada me hizo quedarme.
—Adelante habla.
—Solo lo hago porque te quiero y no quiero verte mal después.
—Anda, solo dilo.
—Él aún no supera a la chica con la que tenía algo.
Su confesión me dejó sin palabras.
—Pero eso no es todo —continuó
Ya no quería escuchar más, con eso me bastaba, pero sabia que necesitaba escucharlo todo.
—Él y Kenia... no solo se besaron aquella vez del eclipse, sino que se han besado algunas veces mas... antes y después de ti.
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Editado: 21.10.2026