Era una mañana como cualquier otra, el sol apenas comenzaba a brillar tras los edificios mientras caminaba con Lia hacia los salones donde nos tocaba nuestras siguientes clases, a la vez que una conversación llenaba el espacio entre nosotras, no estaba siendo un día particularmente emocionante, pero todo cambió en un instante cuando el sonido familiar de una notificación de nuestro grupo de amigos sonó en mi teléfono, al revisar vi que el mensaje era de Oriol.
Oriol —Amigos, va a haber una fiesta de disfraces este viernes en mi casa, ¿quién se apunta?
Lia y yo nos detuvimos, nos miramos y una sonrisa de emoción apareció en nuestros rostros, aunque no fuimos las únicas emocionadas, porque inmediatamente el grupo se llenó de respuestas de los demás.
Lia —¡Obvio voy!
Sheccid —Yo también.
Fernanda —¿De qué nos vamos a disfrazar?
Kanu —Esto se va a poner bueno.
—También voy —respondí con entusiasmo
Kenia —Yo también iré, suena divertido.
Me quedé sorprendida al leer la respuesta de Kenia, ya hacía tiempo que apenas interactuaba en el grupo y su respuesta me desconcertó. Desde que nos habíamos distanciamos, había dejado de estar activa en el grupo y verla contestar de repente me dejó con una sensación extraña, trate de no darle importancia, así que solo guardé el teléfono en mi bolsillo y traté de concentrarme en la platica que volví a retomar con Lia.
—Hoy me encontré a Uziel entrando a la escuela —comentó, como si fuera algo sin importancia.
—¡Ah, sí!, yo también lo vi.
—¿Y qué tal las cosas entre ustedes?
—Pues bien, ya todo normal entre él y yo —mentí, no quería que supiera que aun todo seguía confuso entre ambos.
—Qué bueno, ya ves, te dije que era mucho drama.
—Sí, lo era —dije soltando una pequeña risa.
—¿Y tu lo saludaste?
—Sí, hasta platicamos un poquito, pero pues ya no lo he visto tan seguido.
Era mentira por supuesto, apenas en los últimos días había hablado con Uziel, y cada vez que lo hacía, sentía esa molesta punzada de emociones encontradas, por una parte quería que siguiera así como estábamos, los besos, vernos a solas, pasar tiempo solo él y yo, aunque por otra parte quería alejarme, porque sentía que todo era una mentira, sabia que él no era tan sincero conmigo como aparentaba, ¿por qué tenía que ser tan complicado dejar ir algo que ni siquiera había empezado realmente?
—¿Superado o con sentimientos? —preguntó Lia, arqueando una ceja.
—Pues... tengo sentimientos encontrados, pero ya no tanto.
—Bueno, es normal, no se habían visto ni hablado.
—Visto sí, hablado como tal no.
Sabía que no estaba siendo sincera, pero no podía confesar todo, ni siquiera con Lia, me sentía atrapada en una red de pequeñas mentiras que había tejido para protegerme, aunque tal vez si repetía lo suficiente que ya no sentía nada por él, algún día sería verdad.
—Está bien, ya llegará el bueno.
—Bueno, eso espero —dije, sonriendo para terminar la conversación.
Tras acabar la clase, salí a la explanada y me detuve al notar un pequeño grupo reunido cerca de los árboles, al acercarme me di cuenta que era Uziel con mis amigos, estaban hablando y riéndose sobre posibles disfraces para la fiesta, Me acerqué a ellos, para escuchar un poco mas de la conversación, una vez con ellos escuche como Oriol sugería ir como personajes de alguna película famosa, mientras Asher se inclinaba por algo más clásico como vampiros o zombis.
Intenté mantenerme serena mientras los observaba platicando, pero de vez en cuando mi mirada se desviaba a Uziel, aunque note que él no me miró ni una vez, me ignoró por completo, como si yo no estuviera ahí, y la familiar punzada de emociones encontradas volvió a invadirme, ¿por qué tenía que ser tan complicado estar con él?, ¿por que dejar ir algo que ni siquiera había empezado era difícil?, ¿por que él era tan contradictorio?, si se suponía que no le importaba la opinión de ellos.
Ante los demás, Uziel y yo parecíamos ya dos simples conocidos, casi inexistentes en la vida del otro, él me trataba con indiferencia y apenas me dirigía la palabra cuando estábamos cerca de los demás, aunque esa distancia funcionaba como un escudo y hacia que ante ellos fuera una prueba suficiente de que yo ya no sentía nada por él, sin embargo en mi interior sabía que nadie me creía del todo y peor aún, yo tampoco, porque cuando estábamos a solas era todo lo contrario.
La idea de la fiesta de disfraces seguía rondando en mi cabeza, ¿qué iba a pasar cuando viera a Uziel allí?, frente a todos, probablemente sería el mismo de siempre, indiferente y distante, pero en mi mente había algo que nunca dejaba de imaginar, que tal vez, solo tal vez, esa noche fuera diferente, que por fin seria cariñoso conmigo enfrente de los demás.
¿Y si se quedaba conmigo? ¿y si por fin decía algo que lo hiciera diferente? ¿y si lo miraba y él me miraba igual que en esos momentos en los que todo parecía más sencillo, más real?, pero otras preguntas se colaron en mi mente, ¿y si no me mira porque está ocupado con alguien más?, ¿y si él ya supero todo y decidió seguir sin mi?
Sacudí la cabeza intentando despejar esas preguntas, pero era inútil, miré hacia el grupo una última vez antes de despedirme y seguir mi camino, prometiéndome a mí misma que, pasara lo que pasara en esa fiesta, no iba a dejar que mis emociones me traicionaran otra vez, sin embargo en el fondo sabía que esa promesa sería más difícil de cumplir de lo que quería admitir.
#6757 en Novela romántica
romace amor juvenil badboy, traicion atraccion secretos miedo amor, amigas con problemas
Editado: 21.10.2026