El jueves al salir de la escuela Sheccid me invitó a ir con ella y sus otros amigos a un boliche con temática de vampiros, aunque la idea sonaba divertida, me tuve que negar, porque no tenía ganas de salir y además necesitaba buscar mi disfraz para la fiesta del día siguiente.
Mientras caminaba hacia mi casa sentí que alguien me seguía, me gire y entonces lo vi, Uziel estaba de pie a unos sentimientos de mi, mi mente me dacia que me diera la vuelta y continuara con mi camino, pero mi cuerpo me llevo a él, di unos cuantos pasos hasta quedar frente a frente, por unos segundos ninguno dijo nada, solo nos mirábamos en silencio.
—¿Te puedo acompañar?
Quise decirle que no, pero las palabras no salieron y solo empezamos a caminar uno a lado del otro.
—¿Ya tienes disfraz para mañana?
—No, aun no —respondí sin verlo—. ¿Y tú?
—Tampoco...
Una parte de mi anhelaba que dijera que nos disfrazaremos en pareja, pero la otra me decía que no era buena idea, seguimos caminando en silencio, hasta que en un punto nos detuvimos frente a una cafetería, ambos nos volteamos a ver y sin decir una palabra entramos. Todo estuvo en silencio antes de pedir, intente inventarme una excusa para irme, pero no pude encontrar ninguna que fuera creíble.
Las palabras empezaron a fluir después de que tomaran nuestra orden, empezó por como nos había ido en nuestras clases, lo nuevo que habíamos escuchado de música y así seguimos hasta que nos trajeron nuestras bebidas.
—¿Puedo probar tu limonada con sandia? —me pregunto Uziel.
Yo asentí y le extendí el vaso, él le dio un sorbo y su expresión cambio a una de sorpresa.
—No sabe mal.
—Obviamente no va a saber mal, porque tengo buenos gustos —bromee.
Al terminar fuimos a la caja a pagar, la chica creyó que éramos pareja a juzgar su mirada y por que nos dijo que ¨esperaba que nuestra cita hubiera estado bien¨, ninguno de los dos quiso corregirla, para evitar esa sensación incomoda, así que solo le dimos las gracias y nos fuimos.Nuestro camino de regreso se sintió mas ligero, me acompaño hasta mas de mitad del camino, antes de despedirnos fue inevitable no besarnos, unos pasos mas adelante me dejo sola y cada quien continuo su camino.
Por la tarde, mientras exploraba ideas de disfraces en internet, me llegó un mensaje de Sheccid.
Sheccid —Oliver me dijo que le gusto.
Me quedé en shock, releí varias veces el mensaje.
—¿Qué?, ¿cómo paso? —respondí.
Sheccid —Me lo dijo, así sin más mientras me acompañaba a mi transporte.
—Después de lo del beso, era obvio que le gustabas.
Sheccid —Pero espera, él muy tonto la regó.
—¿Por qué?
Sheccid —Porque también me dijo que le gusta una de mis amigas.
—Ay no.
Sheccid —Al principio me shokeo eso, pero me di cuenta de que en realidad no me gusta, porque no sentí nada cuando me confesó eso.
—Bueno, lo importante es que te diste cuenta de lo que sentías por él.
Sheccid —Sí, no se que hubiera hecho si no me daba cuenta.
Después de esa conversación, regresé a buscar ideas de disfraces, aún no tenía nada decidido y el tiempo se me estaba acabando, hasta que finalmente encontré un par de opciones sencillas que podía armar con ropa que ya tenía, mientras sacaba prendas de mi clóset, mi teléfono vibró de nuevo, era Sheccid de nuevo.
Sheccid —Ayúdame a convencer a Fernanda de que mis amigos se junten con nosotras mañana y sus amigos, ya que quieren ir a la fiesta, pero recuerda que no se llevan tan bien.
—Si, ahorita le digo.
Sabía que a Fernanda no le agradaban mucho los amigos de Sheccid, debido a que habían tenido un pequeño desacuerdo durante un trabajo en equipo y desde entonces la tensión entre ellos era evidente, abrí el chat con Fernanda.
—Oye, Fer, ¿crees que mañana los amigos de Sheccid puedan juntarse con nosotras y con tus amigos?
Luego volví al chat de Sheccid.
—Ya le dije, espera a que me conteste.
Sheccid —Okey, me avisas.
Apagué el teléfono por un rato y me dediqué a seguir buscando las prendas para mi disfraz, había elegido un atuendo morado que me pareció perfecto para mi disfraz, pero aún me faltaban algunos detalles, estaba inmersa en mi búsqueda cuando el teléfono vibró de nuevo.
Fernanda —Ya dile a Sheccid que sí.
—Esta bien.
Sonreí y de inmediato escribí a Sheccid
—Dijo que sí.
Sheccid —Excelente, nos vemos mañana.
Con ese problema resuelto, me concentré en terminar mi disfraz, la tarde avanzo rápidamente y el cielo empezó a teñirse de tonos anaranjados, salí a comprar unas cuantas cosas que aun me hacían falta, para que finalmente después de unas cuantas horas y ajustar algunos detalles, logré completar el look. Me sentí aliviada, aunque también me sentía agotada, pero al menos todo el tiempo y esfuerzo habían valido la pena.
Mientras guardaba todo, pensé en cómo sería la fiesta del día siguiente, tenia mucha emoción de ver a todos disfrazados y sabia que sería divertido estar con ellos, pero también me pregunté si habría algún momento incómodo con Uziel, era inevitable preguntarme ¿qué pasaría mañana con él y conmigo?, esa pregunta quedó flotando en mi mente mientras me preparaba para dormir.
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Editado: 21.10.2026