El día comenzó con emoción, me desperté más temprano de lo habitual, ya que quería estar perfecta, me maquillé con cuidado, delineando mis ojos con precisión y aplicando un labial que hacía juego con mi disfraz, después me vestí con las prendas que había preparado el día anterior, asegurándome de que cada detalle estuviera en su lugar, al verme en el espejo sonreí, estaba lista para la escuela y para la fiesta.
Salí de casa sintiéndome confiada. La primera clase se me hizo eterna, pero al menos había visto a Lia con su disfraz de gitana, que le quedaba espectacular, en la siguiente clase vi a Asher, el cual no estaba disfrazado porque no iba a ir con nosotros, debido a que tenía una cita con el medico. Nuestra clase terminó antes de lo esperado, y mientras salía del aula, vi a lo lejos a Kenia y Malia, ambas estaban vestidas de hadas, era evidente que si asistirían a la fiesta de Oriol.
Kenia me saludó y yo le devolví el saludo antes de dirigirme a mi siguiente clase, al entrar al salón noté que muchos compañeros ya estaban disfrazados, la emoción por ver los atuendos de todos y mas los del resto de mis amigos me mantenía ansiosa, mientras el profesor daba su explicación final, mi teléfono vibró, era Sheccid.
Sheccid —¿Ya saliste?
—Aún no, ¿y tú?
Sheccid —Ya.
—Espera, ya casi salgo —respondí al ver que el profesor comenzaba a cerrar la clase.
Sheccid —Ahorita nos vemos entonces.
—Sí.
Cuando por fin terminó la clase, salí apresurada del salón para buscar a Sheccid, al encontrarnos, ambas nos sorprendimos y reímos al ver nuestros disfraces.
—Me encanta tu disfraz de Starfire —dijo ella con emoción.
—Y el tuyo de genio es perfecto —le respondí con una sonrisa.
Junto a ella estaban sus amigos y Oliver que estaba vestido de pirata, y las amigas de Sheccid estaban vestidas de gatos negros, y aunque no hablábamos mucho, sus disfraces eran geniales.
—¿Has visto a los demás? —le pregunté a Sheccid.
—No, solo a Lia y a ti.
—Déjame les mando mensaje al grupo.
Abrí el chat y escribí.
—¿Dónde están?
Fernanda —Estamos en pastos, vengan.
Nos dirigimos hacia allá, donde encontramos a Fernanda vestida de mosquetera, Oriol disfrazado de Spider-Man y Kanu quien no llevaba disfraz.
—¿Por qué no estás disfrazado, Kanu? —pregunté
—Porque no va a ir con nosotros —respondió Sheccid con un tono burlón.
—Déjame, Sheccid —contestó él con una sonrisa, aunque se le veía que estaba triste.
—¿A dónde vas a ir?, cuéntanos —intervino Oriol.
—Voy a ir a pasear con Dilan —respondió Kanu.
—¿A donde irán? —le pregunto Oriol curioso.
—Como es 31 pusieron en el cine puras películas de terror, entonces iremos a ver una.
—Que te vaya bien —dijo Fernanda con una ligera risa.
También reí, hasta que me di cuenta que faltaba alguien.
—¿Alguien sabe donde esta Lia? —pregunte.
—Nos va a alcanzar allá en la fiesta —explicó Fernanda.
—¿Por qué? —quiso saber Sheccid.
—Tiene que entregar un trabajo en equipo para hoy en la noche.
Justo cuando nos íbamos a sentar en el pasto, Oriol se detuvo.
—Yo los dejo, tengo que revisar si ya está todo listo, nos vemos allá.
Todos nos despedimos de él y Fernanda sugirió que fuéramos a comprar algo de tomar antes de irnos.
—Acepto —dije rápidamente.
—Pues vamos —dijo Kanu, mostrando las llaves de su auto.
Mientras caminábamos hacia el coche, Fernanda se detuvo y señaló a alguien a lo lejos.
—Esperen, ahí viene Uziel.
Mi corazón comenzó a latir con fuerza y empece a sentirme nerviosa, intenté actuar con normalidad, aunque por dentro solo quería que ese momento terminara, cuando llegó con nosotros nos saludo, y continuamos caminando hasta llegar al auto, Uziel se subió al asiento del copiloto mientras las damas nos subimos en la parte de atrás.
—Creímos que no vendrías —comentó Fernanda.
—Pues aquí estoy —respondió él con una sonrisa.
—¿De qué vienes disfrazado? —pregunté, tratando de romper la tensión que comenzaba a haber.
—De una película, pero creo que no la conoces —dijo sin dar más detalles.
Aunque no entendí su disfraz, no podía negar que se veía bien, Kanu arrancó el coche y fuimos a la tienda más cercana. Una vez de regreso en pastos, comenzamos a tomar y conversar, no podía dejar de mirarlo, cada vez que pensaba que él no me veía, me sorprendía encontrando sus ojos fijos en mí, había algo en esa conexión silenciosa que me hacía sentir vulnerable.
Fernanda anunció que ya se iba porque iba a ir a esperar a sus amigos cerca del lugar de la fiesta, pero nosotros nos quedamos un rato más, Sheccid llamó a sus amigos y en poco tiempo se nos unieron, entre risas y tragos decidimos irnos, Kanu nos llevó finalmente a la estación del metro, donde nos despedimos de él antes de continuar nuestro camino hacia la fiesta.
Mientras el metro avanzaba noté que Uziel estaba mas callado de lo usual, llevaba sus audífonos puestos y estaba un poco apartado del resto, así que intenté acercarme y hacerle compañía, pero me detuve después de tan solo unos pasos, ya que no quería incomodarlo. Al llegar a la estación encontramos a Fernanda aun esperando a sus amigos, nos quedamos con ella y cuando llegaron continuamos nuestro camino hacia la casa de Oriol, pero primero nos detuvimos a comprar una botella de alcohol.
Al llegar, Oriol nos recibió con una gran sonrisa, su casa ya estaba repleta de gente, mire al rededor, y nos como todo el lugar estaba decorado con telarañas y fantasmas que brillaban con ayuda de las luces de colores y la música resonaba en cada rincón, nos fuimos a una esquina donde había un sillón y una mesa, Fernanda y sus amigos se instalaron cerca de nosotros, nos empezamos a servir y comenzamos a beber y a bailar.
La emoción de la fiesta parecía contagiar a todos, pero yo no podía evitar sentirme atrapada en mis pensamientos con respecto a él, no podía dejar de mirarlo, quería bailar con él, que nuestras miradas se encontraran, que él hiciera algo, que arriesgara algo, cualquier cosa.
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Editado: 21.10.2026