Sana las heridas de mi corazón-Sanemi Shinazugawa x lectora

Capítulo 9

 

-              ¡Sanemi san, estoy enamorada de usted!

Sanemi se quedó inmóvil, no se esperaba en absoluto que la dueña de sus pensamientos apareciera así, de la nada, y encima se le confesara. La joven apenas soltó esa declaración se puso roja como la sangre, y agacho la cabeza con la esperanza de que Sanemi no lo notara, pero era muy evidente.

  • ¿Qué haces aquí?-Pregunto. La joven junto las manos algo nerviosa y dijo
  • Lo estuve buscando y, como no estaba en su casa, pensé en un lugar que usted suele venir…
  • Ya veo…- Sanemi se quedó en silencio por lo que la joven continuo hablando.
  • Yo… Ya me entere de lo de las marcas… - El ex cazador abrió enormemente sus filosos ojos.
  • ¿Cómo… - empezó a preguntar, pero antes de que termine la joven dijo
  • He hablado con el señor Tengen…
  • Tsk… estúpido Uzui…- murmuro Sanemi.
  • Pero ¡no me importa en lo absoluto!- dijo mientras se acercaba lentamente,- Yo creo que debemos vivir nuestra vida sin arrepentimientos, eso lo he aprendido cuando mis padres murieron- dijo la joven mirando la tumba de sus progenitores-  ya que me he arrepentido de decirles cuanto los amo cuando estaban en vida… por eso ahora… no quería dejar pasar un minuto más sin decirle lo que siento por usted, Sanemi san.

El peliblanco que había escuchado tales palabras no supo cómo reaccionar, Quizás debería rechazarla lo más bruscamente posible, así como hacía con Genya cada vez que lo buscaba para hacer las paces… Pero no podía. Quizá porque era una mujer, quizás porque se relajó demasiado luego de que terminara la guerra contra los demonios y ahora se había ablandado, quizá porque no la quería lastimar con sus palabras, quizás… porque él no quería rechazarla… Sanemi bajo la mirada al suelo, incapaz de verla a los ojos y trato de hacerla entrar en razón una vez más.

  • Pierdes tu tiempo con un tipo como yo, deberías buscar alguien que te atesore, que te de seguridad, alguien con el que puedas tener un futuro prometedor...
  • ¡No lo quiero!- grito haciendo que la vista del cazador vuelva a ella.- No quiero tener un largo futuro con alguien que no amo. Aun si me muriera de hambre, aun si tuviera un kimono viejo y harapiento, aun si me sangraran las manos de tanto trabajar ¡yo quiero tener un futuro con el hombre que amo!

Ante la reacción de la joven Sanemi perdió los estribos. Realmente ella le estaba haciendo las cosas difíciles.

  • ¡¿ACASO ERES ESTUPIDA!? ¡ESTO ES SOLO EL CAPRICHO DE UNA NIÑA MALCRIADA!- Grito furioso.
  • ¡CLARO QUE NO!- respondiste igual de enojada.
  • ¡CLARO QUE SI! – Replico el peliblanco hasta casi gritarte en la cara- DEBERIAS USAR ESE CEREBRO TUYO DE VES EN CUANDO Y PENSAR ADECUADAMENTE EN EL FUTURO DE TI Y DE TU HERMANO, DE NADA LES SIRVE UN TIPO INUTIL QUE SE VA A MORIR PRONT…-Sanemi fue interrumpido por una cachetada de la joven.
  • ¡IDIOTA! ¡NO DIGAS ESO!-Le grito la joven enojada a tal punto de tener lágrimas en los ojos.- ¡POR UNA VEZ DEJA DE PENSAR EN LO QUE ES MEJOR PARA LOS DEMAS Y HAZ ALGO POR TI MISMO!

Sanemi se quedó atónito ante la reacción de la joven, no se esperaba ese golpe, si bien no le dolió en absoluto, si lo descoloco y no supo cómo reaccionar. Era como si al estar luchando con el enemigo y empiezas a leer sus patrones de movimiento este hace un ataque  inesperado, entonces ya no sabes qué movimiento hacer, no sabes desde donde vendrá el siguiente ataque. Solo se la quedo viendo como las lágrimas le caían por los ojos, verla llorar le genero un dolor en el pecho, angustia, nunca le gusto ver llorar una mujer, le recordaba a su madre. Apretó os puños y frunció el ceño molesto consigo mismo por haberla hecho llorar. Extendió su mano mutilada hasta la cabeza de la joven y la acaricio lo más suavemente que pudo, Luego de unos instantes ella se comenzó a calmar, sujeto la mano del cazador entre sus dos manos y enjugando sus lágrimas,   volvió a hablarle.

  • Yo sé que en el fondo eres un hombre gentil que se preocupa por los demás,- ella alzo su mano hacia el mismo lugar en donde antes lo abofeteo y lo acaricio con suavidad, su calidez lo reconforto,-  pero de vez en cuando debes ser egoísta y hacer lo que realmente quieres, Puedo notar que algo sientes por mí porque no me has rechazado aun, pero dime… ¿me dejaras entrar en tu vida y en tu corazón?

Sanemi llevo su otra mano hasta la de la joven y la acaricio suavemente, cerró los ojos dejándose llevar y se preguntó Cómo podía una mano tan pequeña hacer agitar tanto su corazón? El sentimiento que comenzó a crecer en su pecho hacía tiempo y había estado reprimiendo ahora se desbordó, ese sentimiento que había olvidado hace tiempo y enterrado para dedicarse en cuerpo y alma a su venganza: era esa sensación de sentirse querido, amado.

Sanemi acepto la caricia gentil de la joven y solo dijo

  • No te puedes arrepentir después…

_______feliz al oír aquello le regalo su mejor sonrisa.

  • No lo hare Sanemi san.

La joven se arrojó a sus brazos y lo abrazo con fuerza, él lentamente hizo lo mismo, protegiendo su pequeño cuerpo con el suyo, volviendo a sentir la calidez de su amor. Era una sensación agradable  y creyó que, tal vez, podría acostumbrarse a ello…

 

 

Ese mismo día ambos volvieron a la casa de _____ en donde los esperaba el pequeño Josh, al ver llegar a ambos se sorprendió de verlos tomados de la mano y con un leve sonrojo en las mejillas, y más aún cuando estos le dijeron que eran pareja y ahora estarían juntos siempre. El niño salto de alegría y corrió a abrazarlos

  • Por fin volveremos a tener una familia!- El corazón de ambos jóvenes se conmovió: eso era lo que todos deseaban, tener una familia, ser felices.

Se abrazaron los 3 con fuerza sabiendo que ya no volverían a estar solos nunca más.

  • Mocoso,- el niño levanto la vista- ahora tendrás que aprender a decir mi nombre adecuadamente, ya que pronto tú y tu hermana llevaran mi apellido.




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