El mundo de la mafia no se rige por códigos morales, sino por una moneda mucho más volátil: la lealtad condicionada por el miedo. En los muelles de la ciudad, donde las mareas arrastran tanto cargamentos millonarios como secretos que nadie debe desenterrar, la familia Moretti era dueña absoluta del tablero. Su patriarca, Don Moretti, gobernaba con mano de hierro, convencido de que el poder absoluto requería un aislamiento absoluto.
Sin embargo, los imperios más sólidos no suelen derrumbarse por los cañonazos de sus enemigos jurados; se fracturan desde adentro, corrompidos por la ambición... o destruidos por lo único que ningún contrato criminal puede prever, medir ni controlar: el factor humano.
Esta es la historia de una mujer que se negaba a ser un trofeo o una simple ficha en el ajedrez de su padre, y del hombre frío, letal y perfecto que fue contratado para vigilarla, sin sospechar que convertirse en su sombra terminaría por quemarle el alma y desatar una guerra sin retorno.