Señor Amargado [serie Las Marías #1] Corrigiendo.

Capítulo 29

Pov Mael.

No puedo rechazar su beso, por que también he querido besarla. Tengo que aceptar que soy un completo idiota. Mafer siempre me declara su amor y yo no puedo hacer lo mismo por qué mi amistad con Ismael me detiene. Alzó mi mano y tomo su rostro, doy pequeños beso antes de hablar.

— ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué no me dejas verte solo como amiga?

— Por qué nunca podremos ser amigo, por qué no te puedo ver de esa manera. Mael, cada vez que te veo quiero besarte, y estar junto a ti a cada momento.

Yo no merezco a Mafer, pero me niego a dejarla ir. Ella es mi más bella y hermosa casualidad y aunque al principio renegué de ella, hoy agradezco que se haya cruzado en mi camino.

— Mafer — mi caótico amor —, yo tampoco te puedo ver de la forma que quiero.

— Mael, intentemos algo más bonito. Yo te amo y si no quieres algo formal conmigo, podemos ser amigos con derechos. Estoy dispuesta a todo por ti, yo solo quiero estar contigo, solo contigo.

No tienes que llegar a esto por mi. Soy yo quien te debe estar rogando amor, soy yo quien debe suplicarte, no tu.

— Quisiera negarme a lo que me pides, pero es que no puedo — pego mi frente con la de ella.

Por que te amo como un loco, por qué te has metido en mi corazón sin avisar. Te has robado cada uno de mis pensamientos, me has devuelto la sonrisa. Te has vuelto lo mas precioso y caótico en mi vida.

— ¿Me puedes decir: Te amo, por favor? — Mi corazón se estruja al ver su rostro.

— Te amo, Te amo!, ¡¡Te amo!!, ¡¡¡Te amo!!! — Su sonrisa me llena de vida.

— Prométeme que algún día dirás esas dos palabras si que yo te la pida — beso la punta de su nariz.

No es preciso prometerlo, Mafer…. yo te amo. Acorto la distancia de nuestros labios.

— Te amo Mafer — la beso.

Pov Mafer.

El sonríe sobre mis labios. Mael besa mi mejilla derecha y luego la izquierda, mis ojos, mi frente, la punta de mi nariz y me abraza.

— Mafer, eres la persona mas caótica en mi corazón — no entendí.

Creo que quiere decir: Que causo caos en su corazón.

— Señor amargado; tu eres mi complemento perfecto.

Él agarra mi mejilla, acariciándola.

— Mael, quiero meterme al agua — hago puchero.

– Vamos.

Quite mis sandalias, él sus zapatos. Agarrado de las manos entramos al agua. Al adentrarnos más me acerco a él. Mael me sostienen ya que no soy muy alta, si se nadar, pero es mejor estar en los brazos de Mael.

Entre besos, caricias, risas, se nos pasó el tiempo y vimos el hermoso atardecer juntos.

Después.

Al llegar a casa cada quien fue a su habitación a bañarse. Aunque sentí el deseo de escabullirme y bañarme con él pero sentí vergüenza y me arrepentí. Además el debe tener el control del momento así que esperare a que él de un pequeño paso para yo dar el resto. Puede parecer que ando de resbalosa pero es que Mael es muy lento o algo lo detiene.

Salgo de mi habitación y voy a la de Mael. Él ya se encuentra en la cama  recostado viendo una película. Voy rápidamente a su lado recostándome en su pecho y él me envuelve en sus brazos y besa mi mejilla de una manera muy tierna, sonreí.

— ¿Qué película es?

— Flu.

— ¿Es coreana o china?

Ya que las personas tienen los ojos rasgado y yo no se diferenciar, por qué yo los veo a todos iguales.

— Coreana.

Coloque mis mano encina de las suyas. En silencio vimos la película. La película terminó, fue bonita al final la niña desarrollo el anticuerpo.

— ¿Vemos otra o ya tienes sueño?

— Podemos hacer otra cosa además de ver película — propuse.

Dibujo pequeños círculo en su mano con mi dedo índice. Dije que iba a esperar a que Mael diera el primer paso pero retiro lo dicho.

— Claro, podemos dormir — ¿Por qué  es así?

Suavemente me alejó un poquito de él para ponerme de frente. Mael me mira, pero no puedo descifrar su mirada.

— Mael.

— Dime.

— Recuerda que somos amigos con derechos — se queda en silencio —. Y los amigos con derechos pueden hacer muchas cosas además de besarse — acorto más nuestra distancia.

Su mirada se vuelve oscura y profunda. Me acerco más a sus labios y lo beso. Sus manos comienza a subir por mi muslo provocado que mi piel se erice. Siento como se va moviendo, mientras sube más sus manos hasta llegar a mi cintura. Alza mi cuerpo quedando de rodilla sobre la cama. Me acerca más a él, meto mis manos debajo de su camisa tocando esa tableta de chocolate. Mi cuerpo comienza a descender hacia la cama, mientras Mael va metiendo sus manos debajo de mi blusa. Mi espalda toca el colchón y.....

— Duerme — ¡¡¿eh?!! —. Mañana tienes que dar el examen. Necesitas descansar.

La traición, la decepción en mi interior. Yo pensaba que lo íbamos a hacer.

Me quedo sin palabras. Mael se pone pie y apaga el foco, rápidamente me siento en la cama y él apaga el plasma.

¡¡¿En serio no vamos a hacer nada?!! ¿Por qué eres así Mael? Yo ya me había ilusionado. A pesar de qué está oscuro veo su figura. Él alza la sabana y se acuesta.

— Mael — lo llamo desconcertada. ¿Todos los hombres son así?

Él quita la sabana de su cuerpo. Se sienta, me agarra del brazo llevándome a su cuerpo.

— Vamos a dormir — y todavía lo dice con su voz ronca que me hace estremecer.

En un ágil movimiento mi cuerpo está en la cama. Sus manos buscan algo y al sentir mi cuerpo cubierto se que es. Me pega más a su pecho.

— Buenas noches Mafer — se me escapa un suspiro.

— Buenas noches Mael.

Esta noche no se pudo. Pero hay más noches, así que lo seguiré intentando. Mis párpados comienzan a pesar, cayendo en el mundo de los sueños.

Pov Autora.

Ismael se encuentra pensando en que va a hacer. Por medio de su laptop hace videollamada a Gustavo para encontrar una solución.

Inicio de videollamada.




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