Señor Corazón [serie Las Marías #2]

Capítulo 14. Señor corazón.

GUSTAVO.

Localicé a Maluli y lo que encontré no me agrada nada. 

—Maluli. 

Ese hombre se estaba a punto de besarla y ella no hizo nada por apartarse. Ella me mira. 

—Gustavo. 

No soy de las personas que dicen las cosas y después pienso lo que ya dijo, siempre trato de llevar las cosas por un buen camino. 

—¿Podemos hablar? 

Ella desvía la mirada, y he notado que ha estado llorando. 

—Ella está hablando conmigo, no deberías interrumpir —hago puños mis manos ante el comentario innecesario de... Óscar. 

—Maluli, tengo que decirte algo importante. 

—Óscar tiene razón, estoy hablando con él —paso la mano por mi cabello porque no me está gustando esta situación. 

—Solo es un momento. 

—Lo mejor será irnos —comunica Óscar y agarra la mano de Maluli—. ¿No vamos? 

Él se pone de pie y ella también. 

—Sí. 

Trato por todos los medios relajarme, no quiero parecer un orangután frente a ella; porque ese profesor ha agotado mi paciencia y soy capaz de hacerlo mole a golpes. 

—Óscar, necesito hablar con ella. 

—¿No escuchaste que no quiere hablar contigo? 

A la mierda mi paciencia, me acerco a él y le doy un buen golpe para que se quede callado. 

—¡Deja de meterte en lo que no te importa! —Agarro la mano de Maluli, pero ella se suelta de un solo tirón y se acerca a Óscar. 

—¿Te duele? 

—Si —veo la burla en sus ojos. 

Me acerco para darle otro golpe para que se le quite lo burlón... 

—¡Gustavo detente! 

No me gusta resolver las cosas a golpe, pero estoy frustrado y Óscar no pone de su parte. 

—Maluli, anoche... 

—Vámonos Óscar —me da una mirada llena de enojo—. Estoy ocupada Gustavo, deberías ir a hablar con tu novia. 

Ellos se alejan y no la detengo porque ella está enojada, lo mejor es que se le pase el coraje. Maluli ingresa al auto de él y se van. 

¡¡Dios!!

Todo se arruinó, esperé este día, ya que sería mi declaración y por un error todo se fue al carajo. 

Camino hacia mi auto e ingreso, y llamo a Ismael pero no contesta. 

MALULI.

Gustavo golpeó a Óscar, es la primera vez que lo vi reaccionar así. Óscar estaciona frente a la casa de mi padre. 

—Gracias por traerme y disculpa a Gustavo. 

—No te preocupes. ¿Podemos salir uno de estos días? 

Él ha sido muy bueno conmigo y debería hacerle un desplante. 

—Yo te aviso que día estoy libre. 

—Ten un buen día Maluli. 

—Igualmente —salgo de su auto y espero que se vaya. 

Él se va y entro a casa, camino a paso rápido hasta llegar a mi habitación e ingreso y me encierro. No aguanto más las lágrimas y las libero de su encierro, camino hacia mi cama y me acuesto y lloro; lloro porque me duele que él haya regresado con ella. 

Mi celular suena, veo quien y apago el celular. Sé que no es nada mío, pero igual me ilusione. 

Más tarde.

—Maluli —llama Maru. 

—Estoy ocupada Maru. 

—Ábreme la puerta, ya es del almuerzo. 

Desde que llegué a casa me la he pasado encerrada y llorando. 

—No tengo hambre. 

—Maluli, ábreme. 

Me pongo de pie y abro la puerta. Ella me mira con tristeza e ingresa a mi habitación. Deja la bandeja de comida en el escritorio y se acerca a mí y me abraza. 

—¿Qué pasó? 

Le conté todo y ella limpia mis lágrimas. 

—Debiste escuchar a Gustavo. 

—¿Para qué? Maru vi con mis propios ojos como Angélica estaba con su camisa puesta e incluso ella me dijo que se habían reconciliado —digo con dolor. 

—Habla con Gustavo —aconseja. 

—Lo mejor es que me aleje de él —manifiesto con tristeza—. No quiero ser un disgusto en su relación con Angélica —agrego con amargura. 

—No insisto más. En lo que si voy a insistir es en que te alimentes, no quiero verte enferma —asiento con media sonrisa. 

—¿Y Majo? 

—Salió con sus amigas, dijo que llegaría en la noche. 

—Entiendo. 

Unos de estos días la voy a seguir para ver a donde es que se va realmente. 

—Menos lere lere y alimentante. 

No tengo ni apetito, pero no quiero estar en una cama de hospital. Agarro la cuchara y comienzo a comer. 

GUSTAVO.

Ingreso a la casa de Ismael, no le pude avisar que venías porque no contestó la llamada. Camino hasta la sala... abro los ojos como platos. 

—Ismael, Majo. 

Ellos dejan de besarse y me miran fijamente. Majo se esconde detrás de Ismael, ya que solo tiene puesto una camisa de él y mi amigo solo está en bóxer. 

—No me dijiste que venías —dice en voz baja. 

—Tenía mis dudas, pero resultó ser cierto. Me voy, disfruten de su día —me doy la vuelta. 

—Gustavo, no le digas a mis hermanas —me giro. 

—No diré nada. Me voy —me doy la vuelta y sigo mi camino hacia la salida. 

No quiero arruinar su momento con mis problemas amorosos. Salgo de la casa de Ismael e ingreso a mi auto y voy de camino a mi departamento. 

[***] 

Llego a mi departamento, entro con desánimo. He llamado a Maluli algunas veces y ella no me responde, incluso me sale fuera de línea. 

—Hijo. 

—Hola —le doy un beso en la mejilla. 

—Por esa cara algo malo pasó —suelto un suspiro. 

—Necesito un consejo. 

—Cuéntame. 

Le conté absolutamente todo a mamá. 

—Lo mejor es que dejes que las aguas se calme, actuaste muy mal al golpear a ese joven. 

—Mamá, él estaba de metido. 

—Las cosas no se resuelve a golpes, alejaste Maluli por esa mala actitud. 

—Ella debe estar pensando lo peor de mí... No debí permitir que Angélica se quedara aquí. 

—Me da pena por Angélica, ya que es una buena persona, pero ella hizo muy mal en mentir... Gustavo, estoy segura de que Maluli debe de estar triste, pero si vas a hablar con ella empeorarás las cosas. 

—¿Y si Óscar aprovecha? 

— Solo es hoy, mañana la buscas y le dices todo lo que ocurrió y tus sentimientos y la próxima semana me la presentas —me da una sonrisa. 

—Te va a caer muy bien, es una chica muy linda; no solo en lo físico sino en lo sentimental. 

—No tengo la menor duda, si te enamoro es porque es alguien muy especial. 

—Lo es mamá. 

—Déjame abrazarte mi amor, no me gusta verte desanimado —ella me abraza y correspondo. 

Horas después. 

Mamá se fue con Javier. Salgo del baño y me visto. Tocan el timbre, rápidamente voy a abrir. 

—Isma. 

—Por tu cara en la mañana algo te pasó y vine a que me digas lo que ocurrió. ¿Qué te dejó tan mal? —ingresa. 

—¿Y Majo? —Cierro la puerta. 

—En la casa de su papá —se sienta en el mueble. 

—¿Desde cuándo comenzó su relación? 

—En el viaje que hicimos a Orlando. 

—¿Pero en qué momento? Yo fui con ustedes, como se escaparon de mi vista. 

—Una cosa llevó a la otra, la cuestión es que es mi novia... por ahora. 

—¿Por ahora? —Enarco la ceja. 

—Este playboy ya cambió, y puedes que haya boda doble. 

Hace un par de semanas atrás Mael le pidió matrimonio a Mafer. 

—¿Le vas a pedir matrimonio? 

—Si, pero esperare a que sea mayor de edad. 

—¿Por eso lo ocultan? 

—Majo es menor de edad y yo ya tengo 26 años. ¿Tú crees que su papá permitirá nuestra relación con la fama que he tengo y sobre todo por la diferencia de edad? 

—El señor Mario si lo permitirá, Mael es mayor que Mafer por 7 años. 

—Pero las situaciones son diferentes. Mael fue un matrimonio arreglado por lo cual el señor Mario no podía decir nada. En cambio, yo soy más grande y Majo es la segunda más chiquita, y yo no soy una blanca paloma. Por eso esperaré hasta que cumpla 18 años, hay su papá no se puede oponer. 

—Ya falta pocos meses. 

—Sí. 

—¿Mael lo sabe? 

—No. Se lo diré después... cuéntame, ¿qué te pasó? 

—Pues todo comenzó... 

MALULI.

Termino de dibujar la mariposa, pero me arrepiento de haberlo hecho, creo que el dibujo estaba bien si ella. Miro mi dibujo inspirado en Gustavo, es un corazón (representa a Gustavo) hecho con flores de lavanda (ya que son mis flores favoritas). El dibujo se ve sencillo, pero muy significativo... la mariposa me representa a mí, pero no me convence 

Ya se me quitó las ganas de dibujar, dejo mis materiales en mi escritorio y voy a la habitación de Majo. Toco la puerta y con el permiso de ella ingreso. 

—¿La pasaste muy bien con tus amigas? 

—Sí... Maluli, ¿hoy no era tu cita con Gustavo? —siento mi boca amarga por esa pregunta. 

—Se canceló —ella me mira. 

—¿Cómo que se canceló? 

—Mientras tú "estaba con tus amigas" —me mira ofendida— pasaron muchas cosas. 

—Soy toda oídos. 

Le conté todo. 

—Están peleando... bueno, tú estás enojada con él. 

—Desde cuando ignorar mensaje es estar enojada con una persona. 

—Lo estás. Maluli, estás enojada con él porque te molesta que haya regresado con Angélica. 

—No estoy enojada, pero lo mejor es mantener distancia. 

—No te alejes de Gustavo... 

—¿Cómo quiere que esté cerca cuando tengo sentimientos por él? 

—Esperemos a que llegue Mafer, ella sabrá qué hacer. 

—Ella está embarazada y no quiero que se estrese. 

—Pero ella conoce mejor que nadie el problema de la ex. 

—Mejor me voy a dormir. 

—Medita bien la situación. 

Voy a mi habitación, miro mi dibujo casi terminado y mi acuesto en mi cama a seguir llorando. Yo decía que Mafer es una llorona y yo también lo soy. 

GUSTAVO.

—Las ex son un problema, primero Mael y ahora tú. 

—Hablando de ex que es de la vida de Judit. 

—Antes de irse me dijo que iba a retomar sus estudios de gastronomía. 

—Con lo bien que cocina será la mejor de su clase. 

Cuando Judit era novia de Mael de vez en cuando cocinaba para él y nos compartía; tengo que aceptar que tiene buena mano para la cocina. 

—Sí. 

—Sigo sin creer que se haya enamorado de ti en poco tiempo con lo cero romántica que era, si con Mael estuvo muchos años y no lo hizo. 

—Pienso que ella si quiso a Mael, pero no de la manera que él la quiso. Judit le tuvo apreció, pero su codicia la llevó por mal camino. 

—Yo si le tenía coraje por lo que pasó con Fredy, pero gracias a ella descubriste a Galletana. 

—Ella fue una víctima más de la codicia y de Galletana, ya que la amenazó con matar a su familia... Ya no hablemos de Galletana, de solo acordarme de ella me trae malos recuerdos. 

—Espero que Judit sigo por el camino correcto. 

—Ella cambió, tarde pero lo hizo. 

Se me ocurrió algo. 

—Sí... Hablando de Mael se me ocurrió algo para ver a Maluli. 

—¿Qué cosa? 

—Mañana él va a visitar al señor Mario y voy a ir de metido —sonríe de lado. 

—Ser metido es mi pasión, yo también voy. 

—Te comportarás Ismael, porque no están solos. 

—No pasará nada malo —entrecierro los ojos. 

—No te creo nada. 

—Confía en mí. 

—Lamentablemente, no puedo —ríe— ¿Te quedarás a dormir? 

—Durmamos juntos —me sonríe con malicia. Mi cuerpo se estremece del miedo al recordar el beso que me dio—. Aléjate de mí —salgo corriendo e ingreso a mi habitación. 

Agarro mi celular para ver si Maluli está conectada y no lo está. Si esté malentendido no hubiera pasado ya ella fuera mi novia. Me acuesto en mi cama, tengo que descansar, ya que mañana tengo que despertarme un poco más temprano. Espero que ella me permita explicarles las cosas. 

Al día siguiente. 

Me levanté muy un poco más temprano, prepare el desayuno, luche para que Ismael de la cama y por fin estamos listo para irnos. 

—Gustavo, ¿esto es de Cristiano? —me enseña la chamarra azul marino. 

—Sí. 

—La voy a tomar prestada. 

—Ok, pero termina de arreglarte rápido. 

—Ya no te desesperes. 

Él se retira de la sala. Espero a que se termine de arreglar. 

—Ya estoy listo. 

—Al fin, vámonos rápido. 

Salimos de mi departamento, y caminamos a pasos rápidos al estacionamiento, ingresamos a nuestros autos y nos vamos a casa de Mael. 

[***] 

Llegamos a la casa de Mael y justamente le está abriendo la puerta a Mafer, ellos nos miran. Estaciono mi auto y hablo: 

—¿Podemos unirnos a la visita? 

—Claro que si —dice Mafer. 

Se ve tan tierna con su vientre voluminoso. Mael me da una sonrisa de complicada, él ayuda a Mafer a ingresar al auto y se adelantan, Ismael lo sigue y yo también. 

MALULI.

Terminé de pintar la mariposa, la pinté color azul, ya que representa: la calma, la armonía, la esperanza y la libertad. 

La acomodo para que se seque la mariposa. Me gusta mucho mi dibujo porque re... 

—Maluli —mi corazón ha acelerado su pulso. 

Me doy la vuelta y mis piernas tiemblan al verlo con esa hermosa mirada. 

—Gustavo —él dirige su mirada al lienzo. 

—Está hermoso tu dibujo. ¿Me podrías decir el significado? 

Inhalo y exhalo. Mis manos están sudando, mi corazón me dice que le diga, pero me duele lo de Angélica. 

—Maluli. 

—El corazón representa a una persona especial —él me mira fijamente. 

—¿Por qué las flores de lavanda? ¿Por qué elegiste el color lila? 

La lavanda varía en varios tonos de morado e incluso hay azules. 

—Por qué es mi flor favorita y representa pureza, paz y tranquilidad. El color lila representa la dulzura y la calidez. 

El corazón es porque Gustavo es un amor de persona y la lavanda representa mis sentimientos puros hacia él y la paz y tranquilidad que él causa en mí y el color lila la calidez y dulzura que el trámite con solo una mirada o una sonrisa. 

—¿La mariposa? ¿Por qué el color azul? 

—La mariposa simboliza la trasformación, y el color azul representa la calma, la armonía, la esperanza y la libertad. 

La mariposa soy yo. Antes de esa noche era una oruga y desde que abusaron de mí me encerré en un capullo y me quedé hay, con el tiempo crecí, pero no me sentí lista para salir a mundo sin temor. Entonces llegó Gustavo y poco a poco fui dejando ese miedo que no me dejaba volar, él llegó y le dio a mi vida lo que me faltaba: calma, armonía, esperanza y sobre todo me liberó de mis miedos. 

—¿Por qué la mariposa no descansa en el corazón?, ¿por qué sé mantiene alejada? 

Nadie más que yo, es digna de él.

Las palabras de Angélica resuena en mi cabeza. 

—Porque talvez no sea digna de él, talvez el corazón tiene a alguien más y no hay espacio para la mariposa. 

—¿Quiere decir que la mariposa ama al corazón? 

—Si, pero no puede estar cerca de él, por ese prefiere volar a su alrededor o verlo desde lejos. 

—¿Cómo se llama tu obra? —Su mirada está fija en mí. 

—Señor corazón. 

Su mirada tiene un brillo desconocido. Él comienza a caminar hacia donde me encuentro; mi corazón tiembla. 

Desvío la mirada porque no puedo míralo a los ojos después de todo lo que dije, porque básicamente dije mis sentimientos hacia él. Gustavo agarra mi barbilla y me obliga a mirarlo. 

Él me mira fijamente y mi estómago hormiguea, hasta mi respiración se ha vuelto pesada. Ya no puedo seguir tan cerquita de él y peor viendo su mirada que me encanta. 

—Gus... —todo a mi alrededor se paraliza. 

Sus labios tocan los míos. Por intuición cierros mis ojos e Inconscientemente entreabrí los labios y él comenzó a hacer suaves movimientos lo cuales imito. 

Su beso es dulce, tierno y me trasmite mucha seguridad y confianza. Siento sus manos en mi cintura y me acerca a su pecho para profundizando más el beso. Rodeo su cuello y me dejo envolver de todos los bonitos sentimientos que siento en este momento. 

Lentamente, sus labios dejan los míos y sus hermosos ojos miel me endulzan la vida. Mi corazón está que baila con un solo pie de la alegría. Gustavo alza su mano y recorre mi rostro lentamente y se detiene en mi mejilla. 

— El señor corazón corresponde a tu amor. 

—Gus... —me besa de nuevo. 

Correspondo a su beso y trasmito todo el amor que le tengo, porque lo amo y ya no me negaré a amar al señor corazón.


💜 🦋 

~cerezos ★




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