Si yo hubiera contado la Historia

Capítulo 54 — El regreso

Milori volvió a su bosque, recuperando poco a poco su vida.

Al día siguiente, acompañados por dos mensajeros del Consejo, regresaron a la frontera. Al llegar a la línea que separaba los mundos, Milori se detuvo y respiró hondo. Casi de inmediato, el aire fresco y cristalino pareció devolverle un poco de color a las mejillas. Sus alas, al sentir el frío, recuperaron levemente su brillo. Había vuelto a su hogar.

Se volvió hacia Yuki y la tomó de las manos.

—Debo quedarme aquí —dijo señalando el suelo de nieve, sin cruzar la línea—. Tú debes volver al otro lado cuando se cumpla tu tiempo. Pero ahora sabemos que podemos vernos. Que no estamos perdidos el uno del otro.

—Vendré cada veinte días —prometió ella apretándole las manos—. Sin falta. Contaré cada hora. Y te traeré noticias de mamá. Y me contarás cómo está la flor. Y cómo estás tú.

Milori sonrió con ternura y tristeza a la vez.

—Y yo cuidaré de la flor. Y esperaré tu llegada. Cada día. Cada momento. Y cuando llegues… será como si la luz volviera a este bosque.

Se abrazaron con cuidado, sabiendo que si permanecían demasiado tiempo del lado equivocado, ambos empezarían a sentir el dolor. Y en aquel abrazo sellaron su nuevo pacto: se verían cuando el tiempo lo permitiera. Esperarían. Respetarían. Y amarían, aunque una línea los separara.

Y se prometieron encontrarse siempre que el tiempo lo permitiera.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.