EL REGRESO
Después de aquel día Subaro ya no sonreía, todos lo veían como un rey justo y bondadoso pero ya no era aquel príncipe feliz, tan solo un rey solitario.
El aun pensaba en Nehir y constantemente soñaba con aquel día en el que Jïhan arruino su felicidad, ya habían pasado 2 años en los que Subaro se lleno de ira y rencor, mas fue su enojo al enterarse que el reino de los elfos ahora celebraba por la llegada de gemelos un príncipe y una princesa hijos de Nehir y Jïhan.
Aunque no todo era felicidad pues la reina de los elfos estaba en peligro de muerte después del parto,
Subaro estaba destrozado, cada día que pasaba él pensaba- Se suponía que si ella era feliz yo era feliz pero, que hago si ella muere? Te maldigo Jïhan tú la separaste de mí y la llevaste a este destino- Subaro quería retroceder el tiempo y así poder quedarse con aquella que aun amaba.
No estaba dispuesto a aceptar ese destino para ella, verla morir de esa manera sin poder hacer nada, no pensaba quedarse sin hacer nada así que rápidamente sin aviso se dispuso a “visitar” a Jïhan.
Al llegar los elfos lo recibieron con una reverencia y lo dejaron pasar, Subaro no perdió el tiempo solo corrió a la que era la habitación de Nehir donde la vio durmiendo, su aspecto era suficiente para notar que su estado era crítico, estaba desnutrida, ya no era aquella princesa alegre que vio hace 2 años, se acercó a ella que al escuchar el ruido despertó y se encontró al joven rey a su lado llorando- Subaro? Que haces aquí, no te veía desde hace tiempo, mira- dicho esto Nehir se sentó y a su lado se alcanzaba a ver a 2 bebes durmiendo, ella cargo primero a la niña y se la dio a Subaro, el cargo a la niña mirando que tenía la misma sonrisa de Nehir, luego cargo al niño que tenía los mismos ojos verdes de su madre.
Al llegar el atardecer Subaro ya estaba listo para marchar pero lo detuvieron unas voces las cueles decían- lo sentimos mi rey pero no hay manera de salvar a la reina, lo último que podemos hacer es acortar su sufrimiento, usted ya sabe- allí fue donde Subaro entro diciendo- Es enserio ¿Jïhan? ¿La mataras? - Jïhan se quedó en silencio por lo que Subaro enojado volvió a hablar- Eres un cobarde, la apartaste de mi lado y ahora la mataras, no la mereces y no te dejare acabar con su vida yo encontrare la manera de salvarla- gritando esto Subaro se marchó dejando el triste palacio.