¡Vamos, toma el arco, Jim Jolly va a partir!
Porque Ciudad de Hielo se ha enfriado desde que el falso sol dejó de lucir.
Ya rugen las bestias de acero, las aves guardianas empiezan a venir,
tres virotes desde el arco élfico — ¡que el hielo se deje sacudir!
Vamos, recobra el aliento, no hay tiempo para parar,
en Cabo Cheliúskin todo se congela, y cada monstruo quiere entrar.
Desde los hombres-maíz hasta las calabazas, hay horrores por mostrar,
y si un Molded viene arrastrándose, Jim le dará sin dudar.
¡No me hagas repetirlo: pon la ballesta a trabajar!
En esta nieve (su nieve)
donde el frío es feroz,
en esta nieve (su nieve)
donde la noche no tiene voz.
En esta nieve (su nieve)
donde no puede existir el sol,
en su mundo de hielo y escarcha,
cada paso trae el riesgo alrededor.
En esta nieve (su nieve)
donde uno lo es todo,
en esta nieve (su nieve)
nunca temas caer del todo.
En esta nieve (su nieve)
donde no puede existir el sol,
en su mundo de hielo y escarcha,
cada paso trae el riesgo alrededor.
Corro la historia otra vez, ¿qué sabía Beliáyev?
Que Aleksandr Románovich mandaría a Jim más abajo, lo sabía él.
Al balneario bajo el Ártico, donde plantas muertas vuelven a crecer,
y los caballos respiran condena mientras los generadores hacen estremecer.
«Jefe, estudia el Ave Guardiana», dice Sheckley desde el papel,
Robert Sheckley conocía el metal, pero esta bandada lo hizo arder también.
Piensan fríos como circuitos, y acechan detrás de cada panel,
Jim lanza tres virotes encantados y los deja congelados sobre el andén.
Vamos, ponte las pilas, que llegó la hora de sobrevivir,
salta al boom-bap de Bolkhov, solo para demostrar que sigues aquí.
Con Corvus y Duke Nukem, mantén el impulso capitalista hasta el fin,
mientras una pala soviética espera a todo lo que se arrastre por salir.
Porque la presión de Ciudad de Hielo puede ser difícil de controlar,
y la noche bajo el techo sigue tragándoselo todo sin parar.
Cuando los Molded regresen, será mejor tu alma resguardar,
Eve Lyne chasquea un dedo — ¡chorros de fuego! — y todo empieza a estallar.
Ella manda en el caos, riendo, mientras las pesadillas de hielo vuelven a rodar.
En esta nieve (su nieve) (Tienes que abrirte camino)
donde la vida es feroz,
en esta nieve (su nieve) (La vida es solo un juego que jugar)
donde se agolpan monstruos de hielo atroz.
En esta nieve (su nieve) (Nada está aquí para durar)
donde ceder no tiene lugar,
en su mundo de hielo y escarcha,
cada paso trae el riesgo al avanzar.
En esta nieve (su nieve) (Tienes que abrirte camino)
donde uno lo es todo,
en esta nieve (su nieve) (La vida es solo un juego que jugar)
nunca temas caer del todo.
En esta nieve (su nieve) (Nada está aquí para durar)
donde no existe la tregua ni el trato,
en su mundo de hielo y escarcha,
cada paso trae el riesgo a tu lado.
Alza el arco por Eve Lyne, y ya está lista para atacar,
porque los Molded han despertado y vienen cerrando por detrás.
(En esta nieve)
(Donde uno lo es todo)
Velimir Jlébnikov a lo lejos, con la lanza alzada en la mano,
Pushkin marcha con el invierno, Nekrásov da la orden al tirano.
Sergey Snegov manda al macho cabrío gris cargando por el llano,
mientras André Scherstyuk sigue sonriendo, como si supiera dónde está Jim a salvo o no.
(En esta nieve)
(Nunca temas caer)
Alexander Kahun en el disco, Kevin Peter Hall entre el humo,
Schwarzenegger, Bloober, James Sutherland — cada fantasma sigue en el rumbo.
Hinako sale del sueño febril, Jrushchov con su abrigo de hombre-maíz, segundo a segundo,
Raven Software, Falco, Ken Silverman — mira cómo flota el viejo mundo.
La única forma de escapar es romper el molde,
Jim dispara tres desde el arco élfico y ve cómo las aves de fuego se doblan y se esconden.
Eve Lyne chasquea el dedo — ríos naranjas, oro que arde y responde,
luego estalla en pequeños bichitos de luz,
y la pesadilla se enfría y se confunde.
(Su nieve) Dije: la única forma de escapar es romper el molde.
(Su nieve) Jim Jolly sigue corriendo por la fortaleza donde el hielo se esconde.
(Su nieve) KOMONEY en los altavoces, Bolkhov dentro del corazón.
¡No pares ahora — vamos, que suene el rock and roll!
Aunque mucho de lo que dices hoy quizá no llegues a comprender,
Beliáyev sonríe entre las sombras mientras llaman las máquinas al amanecer.
Ciudad de Hielo guarda sus secretos bajo el gran salón artificial,
y Jim Jolly sigue luchando hasta que caiga la nevada final.