Sonia

13.- Habitación

¿Cena? si como no. Eso fue una vil trampa ante la cual caí sin mas.

No había pensado en nada, solo quería salir a la calle por una vez, sin sentirme vigilada, sin sentir que a cada lado que voy me vigilan. Niego una y varias veces ante mis pensamientos. No creo que sea capaz de vigilarme aun después de haberme ido de la forma en la cual lo hice, al contrario, debería estar agradecido con la vida el que finalmente pudo deshacerse de mi.

Me llevo la palma de la mano a la frente y la dejo unos momentos ahí, con los ojos levemente abiertos, mirando a la puerta de mi habitación. Clavando la mirada en la leve rendija de luz que entra por debajo de la puerta. Dejo salir de nuevo un suspiro y sonrío débilmente.

__¿A esto hemos llegado ahora?

Mientras yo me dedico a recuperar mi vida, de nuevo llega él a querer ponerla de cabeza. Ahora que tengo un lugar estable, ahora que tengo un lugar al cual llamar hogar <Es una vil mentira> ahora que tengo un trabajo y gano mi propio dinero. A pasado un año desde que me fui de ahí, desde que abandone todo. Desde que huí como si debiera una cantidad enorme de dinero.

Ahora, me había hecho ilusiones con una cena que yo misma sabía muy en el fondo de mi, que no era normal. Rebeca nunca me invitaría a algo así, mucho menos después de que rechace su tan preciado sobre con esa enorme cantidad de dinero. Un dinero el cual no me caería nada mal pero, a cambio de regalar mi alma a la mujer mas despreciable que conozco. No gracias, ya tengo un ser de esa misma calaña en mi vida, no quiero a nadie mas así.

Me levanto de la cama y me quito el vestido y lo aviento hecho bola a una de las esquinas de mi habitación, me meto debajo de las sabanas y me cubro por completo el cuerpo de pies a cabeza. Cuando me fui de su lado, me dije a mi misma que tenia que vengarme un poco de lo que mis padres me hicieron, quería desquitarme sin embargo, con el paso del tiempo me di cuenta de que un pequeño detalle. Es mejor que no sepan nada de mi, eso, los tiene en alerta constante.

Si realmente quiero olvidar todo, si realmente quiero dejar ir todo ¿Tengo que regresar con él? y ser eso que en realidad soy. Me niego una y otra vez a ser llamada de esa forma. No quiero ser..... una marioneta.

La señora. Es mejor que piense bien las cosas antes de actuar de forma imprudente. Puede que mis pensamientos no sean los mejores en estos momentos pero tengo que confesar que, la presencia de Darwin me ha incomodado un poco. Pero a quien demonios engaño. Darwin siempre ha sabido como encontrarme, siempre ha sabido donde me encuentro, mas nunca me había molestado.

Quito las sabanas de mi cuerpo y enciendo la lampara de mi buró derecho. Clavo la mirada en mi dedo anular y corazón de mi mano izquierda. No hay joya alguna, sin embargo, hay un ligero color blanquecino alrededor de ambos, símbolo de que he usado esas joyas durante bastante tiempo.

__Aun cuando no estoy contigo en esa mansión, sigo las reglas al pie de la letra. No sabes cuanto te odio y, me odio a mi misma por no saber descifrar a la perfección lo que siento en estos momento.

Un gran silencio se instalo en la habitación, solo se escuchaba mi respiración y los sollozos que emergían de mi boca. No tardo mucho tiempo en que lagrimas cubrieran mis mejillas y mi vista se tornara borrosa debido a las lagrimas derramada.

__¿Por qué soy tan rencorosa?

Me aferro al dolor que me hicieron pasar, me aferro a aquello que mi familia me obligo a realizar por ellos, mientras que.....

Durante mucho tiempo me aferre a la idea de ser feliz, no importaban las condiciones, me decía una y otra vez que yo podía hacerlo. Pero con el paso del tiempo me di cuenta de que, solo era una soñadora con grandes aspiraciones.

A pesar de dejar salir una pequeña sonrisa, mis ojos decían todo lo contrario .




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