Sonrisa Cerrada

Capítulo VI

 

JAN

 

 Una semana paso, y con ello el mes de julio se marchó, ahora estoy en prácticas el entrenador volvió con más fuerza y nuevas jugadas, este fin de semana comienza el primer partido de la temporada, todo mi cuerpo se siente preparado; tanto que el calentamiento, que hago me mantiene fuerte, al correr por el campo las miradas de las chicas del instituto no paran, lo que me hace bufar por lo bajo; enfocándome en terminar el circuito de trote son cuarenta y llevamos treinta, pero los gritos del entrenador Toledo, te animan a seguir.

   O eso creí, cuando veo David quejarse por parar y lo hace que no dudo en regresar para alentarlo a seguir.

 

—Esto es una mierda. — dice; al mantener sus manos en sus rodillas y respirar agitadamente.

 

 

—Oh vamos David, tienes que seguir, o el entrenador te sacará del campo. — añado al mantener un pequeño trote en el mismo sitio, para no perder la resistencia.

   Noto como se coloca de pie, y sus ojos negros no estar nada contentos.

 

—Odio correr… si duro más tiempo, es seguro que vomite en el campo. —menciona al tocar su costilla, pero niego ante su actitud.

 

—Es eso, o prefieres que te saquen de la temporada. —sugiero, logrando que David reaccione.

 

—Ni lo digas en broma Jan. — habla volviendo a su trote, cosa que también continuo.

 

—Entonces, te espero al final de este circuito. — termino de hablar, tomando la delantera.

 

   En la siguiente media hora, se cierra el trote y el entrenador se dispone a ponernos en fila y comenzar a pasar la lista de cada jugador como sus jugadas; al ser de apellido por la S, tengo que esperar aprovecho de estirar un poco mi cuello, sintiendo algo tenso el musculo, pero la voz del entrenador me hace prestarle la debida atención.

 

— ¡Sibrian! Hoy te toca Primera Base, espero no me falles. —ordena con autoridad, mientras asiento sin objeción.

 

   No es mi mejor puesto, pero me encanta jugar béisbol, asi que el puesto que me digan lo haré lo mejor posible, en menos de quince minutos, todos nos formamos en los puestos correspondientes, en este caso Bizen le toco de pícher no puedo negar que lo hace bien, pero mi brazo tiene más potencia para sacar al jugador contrario, pero eso sería presumir.

  El uniforme lo están preparando tendremos un nuevo diseño, en el partido del fin de semana, ahora solo debemos usar mono negro, camisa blanca; sin nada de diseño y los tacos para jugar en color gris; además de una gorra con el logo del instituto cada uno vestimos de la misma forma, es el de prácticas y los del juego son exclusivos para esos eventos.

   Mi mente despierta del letargo, cuando habla el entrenador.

 

— ¡Muy bien! Que inicie el juego. — demanda con voz fuerte, que todo el campo logra oírlo.

 

  Estando en primera Base, mi misión será no perder la concentración con el pícher y el cácher cada uno ejerce una función y el mío, será darle el toque para que no avance a la segunda base, es vital mantener mis piernas levemente extendidas para capturar la bola; al momento que sea lanzada, es por ello que el entrenador no es tonto, desea que cada uno de sus jugadores conozca bien cada movimiento del béisbol.

  En todo momento; me mantengo vigilando la zona, mis compañeros en segunda y tercera base siguen igual; hasta que la pelota que lanza Bizen, el oponente que también es de nuestro equipo, logra batear dejando la bola con gran altitud, que nuestro compañero que está en el jardín izquierdo no la toma, por lo que avanza a primera, antes que siga a segunda, niego levemente pero sigo con la mente en el juego.

   Para el siguiente bateador, el cátcher que va detrás del home y el bateador, su función es recibir los lanzamientos del pitcher y cuando lo demande una jugada, son los encargados de poner fuera a los corredores; que estén por correr de tercera a home. Eso es básicamente su función, es por ello que logro ver la señal que da y es bola rápida, es cuando el de segunda la toma y me la pasa, sacando al jugador.

 

—Excelente, no pierdan el enfoque chicos. — grita de nuevo el entrenador.

 

   Todo mi cuerpo se siente enérgico, por que la siguiente jugada no permitirá que el de tercera llegue a home; y lo podemos ver cuando el siguiente bateador realiza un golpe que el jugador posterior lo captura y lanza la bola a home, evitando que anote el que vino de tercera.

  El juego apenas daba comienzo y nuestro marcador iba en aumento, David estaba feliz en tercera y como las bolas eran rápidas, en las manos de Bizen; la próxima jugada nos hizo ir a batear en el segundo tiempo, era el momento de dar el toque final o eso pensé; cuando me toco batear, por ser derecho mi brazo lo tenía en forma, evitando posibles lesiones la voz de mis compañeros animándome, solo me hizo enfocarme en mi objetivo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.