Start A Life: In Your Favorite Game?

Start A Life— Arco 1: esa maldita criatura | Parte 1: Todo no es lo que parece — Cap 2:Expectativas rotas y un aterrizaje forzoso

—¡NOOOO, justamente hoy tenía que llegar tarde! —murmura entre jadeos.
​Acelera el paso hasta llegar al límite de sus fuerzas.
​—Son las 9:00 AM, maldita sea —suelta con una voz llena de frustración.
​Ichiro ve una pareja feliz en un banco, pero en vez de rodearlos como una persona normal, salta sobre ellos por la adrenalina.
​—Qué asombroso me vi —dice después de caer perfectamente.
​Ichiro cruza un paso peatonal con el semáforo en rojo, pero lo hace a tal velocidad que los autos que pasan de largo apenas rozan el aire a su alrededor sin tocarlo.
​—¡Estúpido, casi te matas! —grita un conductor a lo lejos.
​—Creo que debo dejar de hacer eso —dice Ichiro entre jadeos.
​Ichiro a este punto está muy cansado y quiere descansar pero no puede tardar más.
​Ichiro frena en seco al darse cuenta de que se le olvidó algo.
​—Espera, ¡¡EL DESAYUNO!! —dice Ichiro alterado.
​Ichiro se tira al piso y casi se desvanece de lo cansado que está.
​—AHHH, ME MUERO —gritó Ichiro exagerando.
​Ichiro se aprieta el estómago al sentir una punzada debajo de las costillas.
​—Ugh... Adiós, mundo cruel… —dice Ichiro de manera dramática pensando que va a morir.
​—Y lo peor es que no pude desayunar… —murmura como si fueran sus últimas palabras.
​Se queda tirado boca arriba sobre el pavimento, respirando con dificultad.
​De repente, una punzada agónica y afilada le atraviesa el costado derecho justo debajo de las costillas.
​—¡Gah! —suelta, cambiando la broma por un quejido real de dolor mientras se encoge y se abraza fuertemente el abdomen.
​—Ya me dejo de payasadas —dice Ichiro parándose de golpe.
​Mira el celular de reojo. Los minutos vuelan y el estómago le ruge con furia, recordándole que ya no alcanzó el almuerzo de su mamá.
​Sin pensarlo más, aprieta los dientes, traga saliva y arranca a correr a toda velocidad, esquivando a la gente en la banqueta con tal de no llegar tarde.
​—Bueno… tocará pedirle comida a mis amigos —dice Ichiro corriendo frustrado.
​Intenta seguir corriendo, pero cada vez va más lento hasta frenarse por completo, completamente mareado por no comer.
​Ichiro se sienta de golpe en una banqueta mientras piensa que no quiere llegar tarde.
​—No llegaré tarde… prefiero desmayarme en la escuela en vez de aquí… —
​Así que nuestro protagonista se levanta sin darle importancia a su salud y decide tomar la ruta rápida (pero difícil) con tal de no desmayarse aquí en la calle.
​“Vaya lógica”
​—Mierda... si sigo por la calle voy a llegar arrastrándome —piensa, viendo que el tiempo se agota.
​Sin pensarlo dos veces, desvía la mirada hacia la fachada de un edificio viejo con escaleras de servicio y repisas accesibles. Es una locura, pero su agilidad natural compensa el mareo.
​De un salto agarra el borde, se impulsa con los brazos y logra trepar a la primera azotea.
​Empieza a correr de tejado en tejado, esquivando tendederos y tinacos a pura adrenalina, hasta ver el momento perfecto para aterrizar.
​Ve a una chica practicando con su slime, y sin pensarlo dos veces se tira al slime.
​Total, son resistentes, ¿no?
​Ichiro salta de la manera más exagerada posible y dice: —¡¡AGUANTA!!— mientras cae con estilo.
​¡Plof!
​En lugar de estrellarse contra el pavimento, su cuerpo aterriza de golpe sobre el slime de una chica llamada Kanae.
​Kanae es una domadora y creadora de slime que vive en un pueblo pequeño en el campo; es bajita y de pelo corto grisáceo.
​Ahora sí, seguimos.
​Ichiro queda atrapado dentro del slime, moviéndose bruscamente para salir.
​Rápidamente se queda sin oxígeno ya que estaba corriendo y su cuerpo necesita más aire de lo normal.
​Ichiro cierra poco a poco los ojos mientras ve a la chica intentando sacarlo.
​Abre los ojos de golpe y se da cuenta de que la chica está encima de él dándole respiración boca a boca.
​—¡¡AHHH, ESTÁS LOCA, NO TE CONOZCO!! —grita Ichiro sorprendido y rojo como un tomate.
​—¡TE SALVÉ LA VIDA, SONSO! —le grita Kanae al ver su reacción.
​Ichiro se avienta a correr despidiéndose de la chica.
​—¡¡GRACIAS POR SALVARME!! Te lo recompensaré —le grita Ichiro sonriendo amablemente.
​—Parece un chico normal, pero es muy rápido y resistente —dice ella algo confundida.
​Ichiro está cerca de la escuela y sus amigos lo reconocen ya que es alguien muy rápido.
​Ichiro, para gastar su última gota de adrenalina, salta los barrotes de la escuela.
​Ichiro cae perfectamente, pero se tambalea por falta de energía: —Chicos… ayuda —dice mientras su voz se desvanece.
​Ichiro cae en el pasto mientras el mundo se apaga, y en su mente solo queda el eco de lo que solía ser.
​‼️ Flashback ‼️
​De niño, Ichiro era una fuerza imparable. No importaba cuántas veces cayera, cuántas veces se raspase las rodillas o si terminaba con un brazo fracturado; si se proponía algo, su mente terca y obstinada le gritaba que lo lograría a cualquier costo.
​Su determinación era tan salvaje, tan pura, que los demás lo miraban con asombro.
​En ese entonces, todos apostaban por él. Los adultos murmuraban con brillo en los ojos, convencidos de que poseía un poder latente monstruoso y que estaba destinado a convertirse en uno de los héroes más poderosos del mundo. Con esa mentalidad, ¿quién no lo creería?
​Pero la realidad fue una cubetada de agua fría.
​Cuando los años pasaron y descubrieron que no tenía ni una chispa de poder, que era completamente ordinario, las expectativas se convirtieron en desdicha. Las miradas de admiración mutaron en decepción y burlas. Nadie se detuvo a ver el esfuerzo titánico detrás de su agilidad, ni cómo un humano común y corriente lograba hazañas que desafiaban la lógica a puro pulso y voluntad.
​Y poco a poco, bajo el peso constante de la gente y sus expectativas rotas, esa mentalidad de hierro se fue agrietando. Él mismo dejó de creerse capaz de romper los límites…
​—Oye, we… despierta… —le dice su amigo Alex.
​Ichiro despierta de golpe: —¿¡QUÉ PASÓ!?— dice Ichiro acostado en la cama de la enfermería.
​—Amigo, te desmayaste —le dice Alex algo preocupado.
​Ichiro ve a los lados preocupado y se da cuenta de que tiene hasta suero inyectado.
​—¿Por qué me pusieron suero? Solo me desmayé —dice algo confundido.
​—Te dio un bajón de azúcar ._.—le dice Alex moviéndolo del hombro de lado a lado.
​—Te dio un bajón de azúcar bien intenso por no comer, o qué —le dice Alex molesto ya que Ichiro no se lo toma en serio.
​—Sí, no he desayunado —le dice con cara de normalidad.
​—Pero ve el lado positivo, llegué temprano —dice Ichiro como si fuera lo más importante.
​—Amigo, son las 10 AM :v —le dice con cara seria.
​—Bueno, no me sirvió de nada saltar de azotea en azotea… —responde Ichiro decepcionado.
​—¡¡TE PUDISTE HABER MUERTO, IDIOTA!!— le dice Alex moviéndolo de los hombros de lado a lado, molesto a punto de golpearlo.
​—¡¡Si sigues hamaqueándome así sí me voy a morir!! —le dice desorientado.
​[Aviso de la escuela] 🔊
​—Atención a todo el alumnado. Se les recuerda que la vigésima edición de los Juegos Escolares está a punto de dar inicio. Repito, los equipos y participantes deben presentarse en la cancha principal de inmediato. Que comience la vigésima edición…—



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En el texto hay: hay amor, hay muerte, hay fantasía

Editado: 09.10.2026

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