298. Ecos de una fiesta nunca compartida
En esta vida no nos tocó ir a la misma fiesta. No quiero tener que recordarte.
Tomamos rutas diferentes en esta vida, en la que nuestras almas estaban destinadas a estar juntas, pero separadas es mejor que juntas.
Calmo mi dolor, calmo los recuerdos que aún están presentes en mi corazón.
Para exigir, primero tengo que mejorar yo misma.
No quiero cambios hasta que yo pueda ser mejor para mí misma.
Comprende: esa chica no soy yo, y más nunca lo seré.
Aquella chica ya no está entre nosotros. No sé qué habrá sido de ella, pero ya no es parte de mí ni nunca más lo será.
No estoy afligida por algo que ya no me pertenece.
Estoy con lo que me pertenece en mi actualidad.
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Editado: 09.10.2025