Tregua

Capitulo 3

Capitulo 3

"Comienzo"

Amysha:

Me quedo de piedra y siento los músculos entumecidos, no puede ser cierto.

Aparto a Frederish de La puerta para verlo con mis propios ojos, mis padres no pueden estar muertos, no es posible.

Siento los pasos de Frederish a mis espaldas, cuando llegó a la entrada están los soldados siendo esposados (En estos casos se acusa de abandono y se paga con la vida).

-Sueltenlos - ordeno, con voz pasiva, y me ignoran - He dicho que los suelten.

Se miran entre ellos y obedecen.

-Su majestad le juro que no los abandonamos - un hombre se arrodilla delante de mí - Él nos dejó libres para que diéramos un mensaje.

-¿Quién? -Temo por su respuesta porque sé perfectamente de quién habla.

-El señor de las sombras.

Maldita sea.

- Para dar un mensaje solo se necesita uno -Habla Frederish.

Se hace un silencio en el salón, el hombre por fin se atreve a mírame a los ojos para transmitirme un mensaje.

«Es que solo yo soy un Mordutus Majestad»

Tiene que ser una broma, Miro a Frederish para comunicarle el mensaje que me acaba de dar el soldado. Los Morholl's saben que tengo el poder de controlar el clima incluyendo los elementos (Rayos, vientos, mareas etc...) Pero no saben que tengo la telepatía.

-No sé porque nos dejaron vivir a nosotros majestad - Me dice el soldado mirandome para que le siga la corriente- Pero si va a tomar una decisión no puede perder tiempo, elija el castigo correcto mi señora.

No hay que ser muy inteligentes, los demás son Morholl's infiltrados distrayendonos con su llegada repentina porque viene una emboscada, el soldado se refiere a que no hay tiempo, osea que ya deben venir en camino sino es que ya están aquí.

Un momento, dijo que él era el único Mordutus, los soldados no me obedecen y un aroma en el ambiente no me resulta familiar, Frederish me dedica una mirada que yo interpreto como un "también me di cuenta".

Los soldados no son Mordutus tampoco, los Morholl's ya llegaron.

No lo pienso dos veces, muevo mis dedos distraídamente, he entrenado toda mi puta vida para esto, mis poderes los controlaba con facilidad en mis entrenamientos, nunca los he puesto en práctica de verdad.

- Cuéntame cómo pasó todo -le pido al soldado para ganar tiempo.

No le prestó atención a lo que dice, el pobre hombre se está inventando una historia con nerviosismo y yo finjo que le creo, mientras siento la electricidad correr por mis extremidades, estamos en el salón de la entrada del castillo por lo tanto no se ve hacia fuera (debe estar todo oscuro de por la tormenta repentina que estoy provocando). Es un sitio cerrado por eso cuando me alejo hacia el otro extremo del salón donde se encuentra Frederish toco su hombro para evitar que él se lastime con lo que voy a hacer.

Calculo el espacio exacto en dónde dejo caer un rayo que parte el techo viéndose abajo encima de los soldados Morholl's, sé que no los va a lastimar algo tan insignificante, solo fue una distracción.

Frederish y yo nos separamos para pelear, muevo mis dedos y dejo fluir el viento encerrando a todos los que puedo en un círculo mientras le facilito el camino a Frederish que los acaba uno a uno, veo como desprende sus cabezas con sus propias manos en un movimiento ágil y rápido como si lo hiciera todos los días y no le tomara ningún esfuerzo, lo que me lleva a pensar que si líder no ha llegado o de lo contrario estarían dando pelea, Pero para alguien con experiencia como Frederish estos son estiércol, de todos modos no eran muchos, esto es solo el comienzo.

Dejo caer mis manos y la verdad siento que gaste mucha energía, manipular el clima es agotador, te cansas menos peleando con tus propias manos.

Salimos a toda prisa del salón, no hay tiempo.

-Ve por el Morthris -ordeno a Frederish - dile que divida las tropas hay que proteger al pueblo y defender el territorio, ya vienen.

Se va acatando mi orden y yo subo a mi habitación, tengo un vestido y no pretenderas que me caiga a coñazo con esta mierda, nosotros mantenemos nuestras propia estética Pero para estos casos yo tengo mi ropa especial, busco mi enterizo de cuero en dónde encajo mis dagas y colocó mi carcaj y tomo mi arco.
Mi cabello lo recojo en una coleta alta y salgo de la habitación para dirigirme a la entrada en dónde me esperaban los soldados de caballería, traen mi caballo y lo monto sin mucho esfuerzo.

Es como todo en nuestro mundo, especial. Es como yo y por eso lo elegí, no se relacionaba con nadie de su especie, enfermó y decidí cuidarlo y quedarmelo, Atanacio suele ser tranquilo conmigo, Pero no se deja montar por nadie más.

Además tiene algunos mechones del mismo color de mi cabello con una marca de nacimiento en su muslo del mismo color, definitivamente creo que él fue hecho para mí.

¿Sabes qué es lo mejor? Puedo comunicarme con él, puedo decirle lo que quiera y sé que él entiende aunque yo no puedo entenderlo a él, simplemente no puedo escuchar sus pensamientos pero si puedo sentirlo, sé cuándo está cansado, energético, en paz o hiperactivo.

Los soldados inclinan la cabeza a modo de respeto y duelo por la muerte de mis padres, no me han dado tiempo de sentirme mal y tampoco quiero hacerlo, lo único que tengo en mi cabeza en estos momentos es "venganza".

Atanasio se coloca dando frente a las filas para que pueda ver a los soldados, y Frederish se coloca a mi derecha.

- Hasta que no vea el cuerpo de mis padres no se van a dar por nuestros - les hablo en un tono lo suficiente fuerte para que todos escuchen (tenemos sentidos nueve veces más hábiles que los humanos) - ya vienen, Lysander Ash'zar mejor conocido como el señor de las sombras, Pero en mis tierras nadie tiene seudónimo de superioridad y menos un malnacido, así que no quiero escuchar a nadie llamarlo así, si quiere que le tenga algo de respeto...que venga y se lo gane.

-Con gusto.




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