¿Qué has logrado?
“¿Qué has logrado?”
Que pregunta tan absurda y ridícula.
¿Qué he logrado?
¡Pero pon mejores preguntas!
He logrado cosas tantos vacíos.
He logrado sentir tantos sentimientos.
He logrado dejar tantas alegrías.
He logrado ir tantas oportunidades.
He logrado tener tantas decepciones.
He logrado tantos momentos vergonzosos.
He logrado distanciarme de tanta gente.
He logrado obtener tantos rincones oscuros.
Oh por ―quien sea que este al mando―, esto es lo que he logrado.
Tu pregunta es tan, pero tan divertida.
Tan trivial, tan poca, tan rancia.
¿Saben algo? Hace un tiempo deje de sentir que yo era yo.
He logrado separarme de mí mismo.
He logrado separar mis conciencias.
He logrado verme a mí mismo.
He logrado verme y temerme.
¿Qué he logrado? Uff
¡No tienes idea!
¡No tienes la mínima idea!
No he logrado nada.
Nada.
Absolutamente nada.
Nada, nada, nada.
Nada de nada.
No, no soy yo.
No soy el yo de antes.
No lo soy.
Solo soy su eco.
Estoy hueco.
Estoy tan lleno de nada.
Soy un muñeco de él.
Una memoria sin historia de él.
Pero, Ey, no está mal.
Al final siempre estuve muerto.
Estuve vacío y no me quejo.
Eso es lo que soy.
Un remanente de memorias viejas y deslucidas.
¿Qué he logrado?
He logrado saber que soy una nada.