Un hombre roto

La vida sigue

La vida sigue.

Las palabras ya no asustan.

El libro ya no importa.

La puerta se abre.

Las personas son invisibles.

La decepción se disipa.

Mis logros son pasados.

El otro yo no existió.

La vida sigue y el pasado se muere.

La gente sigue criticando y no importa.

La podredumbre de la sociedad cumple sus objetivos.

Lograron tantas cosas que contaminaron el papel.

Pudrieron la fruta y al convirtieron en basura.

Convirtieron el oro en su dios y en su tirano.

Convirtieron el habla en algo mundano.

Convirtieron al silencio con un héroe con gusanos.

Convirtieron a las personas en muñecos carentes de un rastro humano.

Convirtieron el azúcar en sal.

Convirtieron a la lluvia en tempestad.

Convirtieron al diamante en carbón.

Convirtieron al viento en huracán.

La vida sigue y el presente se acepta.

No como una nueva forma.

Sino como resignación ante la tormenta.

Como una forma de sobrevivir al mundo podrido.

Como una forma de seguir hundirte sin tocar fondo.

Como una forma de volar sin tocar el cielo.

Como una forma de sentir dolor sin dañarte.

Como una forma de respirar sin pulmones.

Como una forma de avanzar sin piernas.

Como una forma de ver sin ojos.

Como una forma de olor sin olfato.

Como… ¿Cómo vivir?

La vida sigue.

Pero

¿Qué es la vida?

Y

¿Por qué sigue?

La vida sigue.

Y yo

¿Sigo con ella?

La vida sigue.

Vida.

La vida sigue.

Vida.

La vida sigue.

Como un bucle de dolor y sufrimiento.

Vida.

La vida sigue.

Extraño, añoro, anhelo.

La vida sigue.

Raro, quietud, no soy yo.



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En el texto hay: poemas, psicología oscura, elías

Editado: 17.10.2026

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