Un vínculo inesperado

capitulo VI- Una cercanía peligrosa

La mañana siguiente comenzó de una manera diferente.

Taehyung llegó a la empresa unos minutos antes de lo habitual. Había dormido poco, aunque no quería admitirlo.

La conversación con Jungkook de la noche anterior seguía en su cabeza.

No entendía por qué aquellas palabras habían significado tanto para él.

“Nadie debería hacerte sentir que no tienes derecho a decidir sobre tu propia vida.”

Taehyung había escuchado frases parecidas antes, pero nunca había sentido que alguien realmente las comprendiera.

Entró a la oficina y dejó su bolso sobre el escritorio.

—Buenos días.

Taehyung levantó la cabeza.

Jungkook estaba allí.

—Buenos días.

—Llegaste temprano.

—Tú también.

Jungkook sonrió ligeramente.

—Supongo que tenemos eso en común.

Taehyung intentó ocultar una sonrisa.

—Supongo.

Durante unos segundos se quedaron mirándose.

Hasta que Jimin apareció.

—Bueno, bueno...

Taehyung lo miró.

—¿Qué?

Jimin observó a ambos.

—Nada. Solo que últimamente llegan juntos o se encuentran demasiado temprano.

—Fue casualidad —respondió Taehyung rápidamente.

Jungkook soltó una pequeña risa.

—Sí. Casualidad.

Jimin sonrió.

—Claro.

Taehyung le lanzó una mirada de advertencia.

—Tenemos trabajo.

—Sí, jefe.

Jimin se alejó riendo.

Taehyung negó con la cabeza.

—No le hagas caso.

—Es divertido.

—No cuando se mete conmigo.

—Entonces tendré que acostumbrarme.

Taehyung lo miró.

—¿A qué?

Jungkook sostuvo su mirada.

—A trabajar contigo.

Taehyung sintió un extraño cosquilleo en el estómago.

—Claro.

A media mañana, Namjoon reunió a todos en la sala de reuniones.

Esta vez estaban los siete.

Jin estaba comiendo discretamente mientras revisaba unos documentos.

—¿De verdad tenemos que trabajar tanto? —preguntó.

—Sí —respondió Namjoon.

—Qué tragedia.

J-Hope se rio.

—Jin, llevas diez minutos quejándote.

—Porque nadie me escucha.

SUGA levantó la mirada.

—Todos te escuchamos.

—Entonces mi trabajo está hecho.

Todos rieron.

Taehyung sonrió.

Le gustaba aquella dinámica.

A pesar de sus personalidades diferentes, parecían una familia.

Jungkook estaba sentado a su lado.

Taehyung intentó concentrarse en la reunión, pero podía sentir la presencia del Alfa junto a él.

—Taehyung —dijo Namjoon—, ¿puedes explicar tu propuesta?

—Claro.

Se levantó y caminó hasta la pantalla.

Comenzó a explicar sus ideas.

Al principio estaba nervioso, pero poco a poco ganó confianza.

Cuando terminó, Namjoon asintió.

—Muy bien.

—Gracias.

Jungkook fue el siguiente en hablar.

—Podemos combinar su propuesta con la estrategia que planteamos ayer.

Taehyung lo miró.

—¿De verdad te parece buena?

—Sí.

—Pensé que ibas a cambiarla.

—No todo lo que propongo tiene que ser diferente a lo tuyo.

Taehyung sonrió.

—Eso sonó casi como un cumplido.

—Lo era.

Jin miró a Jimin.

—¿Soy el único que está notando esto?

Jimin sonrió.

—No.

Taehyung escuchó y se puso ligeramente rojo.

—¿Podemos continuar con la reunión?

Todos rieron.

Jungkook bajó la mirada para ocultar su sonrisa.

Más tarde, Taehyung salió a tomar aire.

Se encontraba en la terraza del edificio cuando escuchó pasos.

—¿Puedo?

Era Jungkook.

—Claro.

Jungkook se apoyó en la baranda.

Durante un rato ninguno habló.

La ciudad se extendía frente a ellos.

—¿Siempre estás solo? —preguntó Jungkook.

Taehyung negó con la cabeza.

—No.

—Pareces alguien que está acostumbrado a estarlo.

Taehyung sonrió.

—Tal vez.

—¿Y te gusta?

—A veces.

Jungkook lo miró.

—¿Y otras veces?

Taehyung bajó la mirada.

—Otras veces me gustaría tener a alguien en quien confiar.

Jungkook guardó silencio.

Taehyung se arrepintió inmediatamente de haberlo dicho.

—Olvídalo.

—No.

—¿No?

—No tienes que olvidarlo.

Taehyung lo miró.

—¿Por qué?

Jungkook respiró profundamente.

—Porque entiendo lo que es no confiar fácilmente en alguien.

Taehyung sonrió.

—Tú tampoco pareces confiar mucho.

—No lo hago.

—¿Y conmigo?

La pregunta salió antes de que Taehyung pudiera detenerla.

Jungkook se quedó mirándolo.

—Contigo estoy empezando a hacerlo.

El corazón de Taehyung latió más rápido.

Ninguno apartó la mirada.

Hasta que una voz los interrumpió.

—¡Jungkook!

Era J-Hope desde la puerta.

—Namjoon te está buscando.

Jungkook suspiró.

—Voy.

Antes de marcharse, miró a Taehyung.

—Nos vemos después.

—Sí.

Jungkook se fue.

Taehyung permaneció en la terraza.

Se llevó una mano al pecho.

—Esto no puede estar pasando.

Porque comenzaba a gustarle estar cerca de él.

Y eso era exactamente lo que había prometido evitar.

Esa misma tarde, algo inesperado ocurrió.

Taehyung recibió un mensaje de un número desconocido.

Tenemos que hablar.

Frunció el ceño.

No había nombre.

Respondió:

¿Quién eres?

La respuesta llegó segundos después.

Alguien que sabe lo que estás ocultando.

Taehyung sintió que el cuerpo se le paralizaba.

Miró alrededor.

Nadie parecía estar observándolo.

Otro mensaje apareció.

Sé que eres Omega.

Taehyung dejó caer el teléfono sobre el escritorio.

Su secreto ya no estaba solamente en manos de Jungkook.

Alguien más lo sabía.

Y esa persona parecía estar dispuesta a usarlo en su contra.




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