Taehyung seguía mirando la fotografía cuando escuchó que alguien llamaba a su puerta.
Tres golpes rápidos.
Se sobresaltó y guardó la imagen dentro del sobre. Caminó hasta la entrada, miró por la mirilla y reconoció a Jungkook.
Abrió inmediatamente.
—¿Qué pasó? —preguntó Jungkook, entrando solo después de que Taehyung le hiciera espacio—. Recibí tu mensaje y sonabas preocupado.
—Necesito que veas algo.
Jungkook observó su rostro. Taehyung estaba pálido y tenía los ojos llenos de una preocupación que ya no podía disimular.
—¿Alguien vino aquí?
—No lo sé. Escuché unos golpes, pero cuando miré por la puerta no había nadie. Encontré esto en el suelo.
Taehyung le entregó el sobre.
Jungkook sacó la fotografía y la examinó en silencio. Primero miró a la mujer que aparecía en ella. Después observó al hombre que estaba a su lado.
Su expresión cambió.
Fue un cambio pequeño, apenas un movimiento de sus cejas y una tensión repentina en la mandíbula, pero Taehyung lo notó.
—¿Qué pasa? —preguntó.
Jungkook no respondió de inmediato.
Volvió a mirar la imagen, como si necesitara asegurarse de que no estaba confundiendo a aquella persona con alguien más.
—¿De dónde sacaste esta fotografía?
—Estaba dentro del sobre. ¿Lo conoces?
Jungkook levantó la mirada.
—No estoy seguro.
—Jungkook.
—Taehyung, necesito que me escuches. Creo que he visto a ese hombre antes, pero no puedo recordar dónde.
Taehyung sintió que el corazón le golpeaba con fuerza.
—El mensaje dice que mi madre tenía un secreto y que tú estás relacionado con él.
Jungkook leyó la frase escrita en la parte trasera de la fotografía.
Durante unos segundos, ninguno de los dos habló.
—¿Tu madre te habló alguna vez de este hombre? —preguntó Jungkook.
Taehyung negó con la cabeza.
—Mi madre no hablaba mucho de su pasado. Cuando era pequeño, le preguntaba por algunas fotografías antiguas, pero siempre me decía que había cosas que era mejor dejar atrás.
—¿Y nunca te explicó por qué?
—No. Pensaba que simplemente no le gustaba recordar esa época.
Taehyung se sentó en el sofá y apretó las manos entre las rodillas.
—Ahora no sé qué pensar. Primero alguien descubre que soy Omega, después empieza a seguirme y ahora aparece esto. ¿Qué quieren de mí?
Jungkook se sentó a su lado, dejando un espacio entre ambos para no hacerlo sentir acorralado.
—No lo sé. Pero vamos a averiguarlo.
—¿Y si todo esto tiene que ver contigo?
La pregunta salió más rápido de lo que Taehyung había planeado.
Jungkook se quedó quieto.
Taehyung bajó la mirada.
—Perdón. No quería decirlo así.
—No tienes que disculparte por tener dudas.
—Es que no sé en quién confiar.
Jungkook dejó la fotografía sobre la mesa.
—No voy a pedirte que confíes en mí solo porque te lo diga. Sé que apenas me estás conociendo. Pero no tengo ninguna intención de hacerte daño.
Taehyung lo miró.
—¿Me estás ocultando algo?
La pregunta sorprendió a Jungkook.
Podría haber contestado inmediatamente, pero la imagen seguía frente a él y, por primera vez en mucho tiempo, sintió que una parte de su propia historia estaba a punto de salir a la luz.
—No que yo sepa —respondió finalmente—. Pero si descubro que hay algo relacionado conmigo, te lo contaré.
Taehyung quería creerle.
Lo quería más de lo que estaba dispuesto a admitir.
Una llamada a medianoche
Jungkook tomó su teléfono y llamó a Namjoon.
Su amigo contestó después del segundo tono.
—¿Qué ocurre? ¿No se suponía que ya estabas en casa?
—Necesito preguntarte algo. ¿Recuerdas los documentos antiguos de mi familia que encontramos cuando reorganizamos el archivo de la empresa?
—Sí. ¿Por qué?
—¿Todavía tienes acceso a ellos?
Namjoon guardó silencio un momento.
—A algunos. ¿Qué estás buscando?
Jungkook miró la fotografía.
—Un hombre. Creo que pudo haber trabajado con mi padre hace años.
—¿Tienes su nombre?
—No.
—Entonces será difícil encontrarlo. ¿Tienes una fotografía?
Jungkook miró a Taehyung, quien seguía sentado a su lado.
—Sí. Te la enviaré.
Después de colgar, Jungkook fotografió la imagen y se la mandó a Namjoon.
Taehyung observó cada movimiento.
—¿Crees que tu familia está relacionada con mi madre?
—No lo sé. Mi padre conoció a muchas personas por su trabajo. Algunos de esos asuntos terminaron mal y otros simplemente quedaron olvidados. Pero no quiero sacar conclusiones sin pruebas.
—¿Y si tu padre hizo algo que perjudicó a mi familia?
Jungkook se quedó pensativo.
—Entonces tendré que descubrirlo.
—¿Aunque eso signifique enfrentarte a él?
Jungkook volvió la cabeza hacia Taehyung.
—Aunque eso signifique enfrentarme a cualquiera.
La seguridad de su respuesta hizo que Taehyung sintiera una extraña mezcla de alivio y miedo.
Porque comenzaba a comprender que Jungkook no era solamente el Alfa reservado que había conocido en la empresa. Había cosas en su vida que todavía no conocía, heridas familiares de las que nunca hablaba y preguntas que quizá tampoco sabía cómo responder.
El teléfono de Jungkook vibró.
Era Namjoon.
Namjoon: Necesito hablar contigo. Encontré algo relacionado con esa fotografía.
Jungkook se incorporó de inmediato.
—¿Qué dice? —preguntó Taehyung.
—Namjoon encontró algo.
—¿Qué cosa?
Jungkook volvió a leer el mensaje.
—No me lo ha explicado. Quiere hablar conmigo en persona.
Taehyung miró la fotografía una vez más.
—Quiero ir contigo.
—Es tarde. Podemos esperar hasta mañana.
—No quiero quedarme aquí pensando que alguien puede aparecer otra vez.
Jungkook entendió que no se refería únicamente al miedo de estar solo. Taehyung necesitaba respuestas, y mantenerlo apartado de la investigación solo conseguiría que desconfiara más.