Un vínculo inesperado

Capitulo XX- Un vínculo inesperado

La mañana comenzó con una llamada de Namjoon.

Jungkook todavía estaba medio dormido cuando escuchó el teléfono vibrar sobre la mesita. Taehyung, que había pasado la noche en su apartamento después de una larga conversación, levantó la cabeza desde el otro lado del sofá.

—¿Quién llama tan temprano? —preguntó con voz adormilada.

Jungkook miró la pantalla.

—Namjoon.

Contestó inmediatamente.

—Espero que tengas una buena razón para llamarme a esta hora.

—La tengo —respondió Namjoon—. Encontré la última página del acuerdo de nuestras familias.

Jungkook se incorporó.

—¿Y qué dice?

—Es mejor que vengan a la empresa. Quiero que todos escuchen esto al mismo tiempo.

La llamada terminó.

Taehyung se sentó y se acomodó el cabello.

—¿Otra sorpresa de nuestras maravillosas familias?

Jungkook soltó una pequeña risa.

—Eso parece.

—Espero que esta vez sea una sorpresa que no termine con alguien intentando destruir nuestras vidas.

—Yo también.

Taehyung lo observó durante unos segundos. Después se acercó y le dio un beso en la mejilla.

—Vamos. Quiero terminar con esto de una vez.

Jungkook sonrió.

—¿Y después?

—Después veremos qué hacemos con nuestras vidas.

—¿Juntos?

Taehyung fingió pensarlo.

—Si te portas bien.

—Voy a tener que esforzarme mucho, entonces.

Ambos se rieron antes de prepararse para salir.

Por primera vez en semanas, ninguno de los dos sentía que estaba caminando hacia una amenaza. Todavía había preguntas por responder, pero ya no estaban dispuestos a permitir que el pasado decidiera cada uno de sus pasos.

Cuando llegaron a la empresa, encontraron a Namjoon, Yoongi, Jin, Hoseok y Jimin reunidos en la sala de reuniones.

Sobre la mesa había un documento antiguo protegido dentro de una carpeta transparente.

—¿Dónde conseguiste la página? —preguntó Jungkook.

—Estaba guardada en un archivo independiente —explicó Namjoon—. Alguien la había separado del resto del acuerdo. Por suerte, encontramos una copia digital que no había sido modificada.

Jungkook se sentó junto a Taehyung.

Namjoon comenzó a leer.

El documento explicaba que, muchos años atrás, las familias habían firmado un acuerdo para protegerse mutuamente durante la investigación de las irregularidades financieras. Sin embargo, cuando Seo-yeon descubrió que algunas personas estaban dispuestas a utilizar a los miembros más jóvenes de las familias para ejercer presión, exigió que se añadiera una cláusula especial.

Ningún vínculo futuro entre sus descendientes podía ser impuesto, negociado ni utilizado como garantía para proteger intereses económicos.

La última parte llevaba la firma de Seo-yeon.

Taehyung permaneció en silencio.

—Mi madre quiso asegurarse de que nadie utilizara nuestras vidas para resolver los problemas de los adultos —murmuró.

—Sí —respondió Namjoon—. Y hay algo más. La cláusula fue escrita después de que Seo-yeon y Seongho descubrieran que Dojin estaba recopilando información sobre los niños de ambas familias.

Jungkook miró el documento.

—¿Eso significa que Dojin ya estaba pensando en nosotros cuando éramos pequeños?

—No necesariamente en ustedes como pareja —aclaró Namjoon—. Pero sí sabía que las relaciones entre las familias podían convertirse en una herramienta de presión. Por eso intentó controlar la información sobre todos ustedes.

Yoongi cruzó los brazos.

—Quería que las familias desconfiaran unas de otras. Si nadie podía distinguir a un aliado de un enemigo, él tendría más posibilidades de recuperar las pruebas y evitar que lo denunciaran.

—Y utilizó nuestros secretos para mantenernos separados —añadió Taehyung.

Namjoon asintió.

—Eso parece. Pero el acuerdo demuestra algo importante: sus familias no tenían derecho a decidir por ustedes.

Jungkook tomó la mano de Taehyung debajo de la mesa.

No necesitaba que aquel documento le dijera lo que sentía. Sin embargo, saber que la madre de Taehyung había intentado proteger su libertad desde el principio le provocaba una emoción difícil de explicar.

—Mi madre quería que yo pudiera elegir —dijo Taehyung, con los ojos húmedos—. Incluso cuando pensaba que nunca volvería a verla, estaba intentando proteger algo que ni siquiera sabía que algún día necesitaría.

Jimin se acercó y le apretó el hombro.

—Ella no pudo evitar que te hicieran daño, pero eso no significa que no intentara protegerte.

Taehyung asintió.

Jungkook le acarició la mano.

—Y ahora podemos elegir nosotros.

Taehyung lo miró.

—Sí. Ahora podemos elegir nosotros.

Durante las semanas siguientes, las cosas comenzaron a cambiar.

Las autoridades continuaron investigando las actividades de Park Dojin, las transferencias financieras y el acceso ilegal a los expedientes de la empresa. La documentación entregada permitió reconstruir parte de lo ocurrido años atrás y esclarecer las responsabilidades de las personas involucradas.

El director de Recursos Humanos tuvo que responder por el uso indebido de información privada y por su participación en las irregularidades que se estaban investigando.

Kang Minseok también quedó vinculado a las pruebas financieras que habían permanecido ocultas durante años.

Jeon Hyejin colaboró con la investigación y entregó los mensajes que conservaba de sus conversaciones con Dojin. Admitió que había permitido que el miedo la llevara a tomar decisiones que perjudicaron a otras personas.

Jungkook no la perdonó de inmediato.

Necesitó tiempo para comprender que podía querer a alguien y, al mismo tiempo, sentirse decepcionado por sus decisiones.

Hyejin respetó su distancia.

Dejó de llamarlo para pedirle que la perdonara y comenzó a demostrar con hechos que estaba dispuesta a asumir las consecuencias de sus actos.




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