Meses después, Taehyung caminaba junto a Jungkook cerca del lago, con las manos entrelazadas.
—¿Me elegirías otra vez? —preguntó Jungkook.
Taehyung sonrió y le dio un beso.
—Una y mil veces, pero nunca dejes de conquistarme.
Jungkook rio y lo abrazó. Ya no había secretos ni miedo entre ellos, solo un amor que ambos habían elegido libremente.
Porque Taehyung había encontrado a alguien que lo amaba sin quitarle su libertad, y Jungkook había encontrado a la persona con la que quería compartir su vida.
FIN