Aguarda, aguarda, dice el viento.
Mécete como las olas.
Que los pies te guíen sin esfuerzo.
Sigue el ritmo de tu corazón.
No le tengas miedo al tiempo.
El final llegará cuando deba llegar, ¿para qué complicarse con eso?
A ver, pensemos.
Inhala, exhala.
Y ves, ¡sigues viviendo!
Lanza una sonrisa y envuélvete en tu ternura.
Frota tus brazos y luego tus piernas, lleva tus manos al pecho.
Lo ves, tu corazón está contigo en cada sentimiento.
Ahora suelta tus manos al tiempo.
Respira hondo, levanta tu frente.
Avanza al compás del ritmo de tu momento.
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poesía de verso libre, reflexiones de vida y amor, esperanza y sanación persona
Editado: 23.10.2026