Vuela alto mi cielo,
vuela alto mi amor.
Que te vaya bonito,
lo digo de corazón.
La madre se acongoja,
al tener que soltar
a ese ser divino,
que en su vientre gestó.
Ahora camina lejos,
allí su destino está.
Donde lo lleven sus pasos,
él lo decidirá.
La madre camina lenta,
sin prisa en el andar.
Mira cómo la gracia,
florece con vitalidad.
Si el destino te afronta,
no pierdas el corazón.
Que al final del camino,
ahí estaré yo.
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poesía de verso libre, reflexiones de vida y amor, esperanza y sanación persona
Editado: 23.10.2026