No te miento, corazón al dente. Mi alma se anida en tu mirar que me hace sentir hogar. Descansa y calma; me ves aquí, parloteando por aquí y allá. Es un regocijo que estés así, en mí.
No te miento, corazón al dente, me anido en tu mirar. Las veces que me perdí me guiaron hacia ese trinar que, distante, estaba oculto en sí. Cuando te prestaste a estar delante de mí, tal cual, así, me sumergí en ese deseo mundano donde glorifiqué aquel sentir que se había perdido en el soñar, en la dureza de la realidad.
No te miento, corazón al dente, me haces sentir hogar...
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poesía de verso libre, reflexiones de vida y amor, esperanza y sanación persona
Editado: 23.10.2026