We only seek revenge- the origin

Capitulo ocho: último día

Era el último día donde se quedaría en dónde vivían uno de sus familiares y desde que había llegado tenía que cumplir la rutina del lugar, empezando a levantarse a una hora más temprana.

Eunice se levantó al instante cuando su madre dió el primer intento de despertarla a ella y luego a su hijo mayor, antes de incorporarse acomodo apenas su cabello y se dirigió al baño con su vestimenta. Desde que llegó solo tenía permitido alistarse y arreglarse allí a esa hora, mientras que su hermano podría usar la habitación.

El vestido que le habían entregado no era tan diferente del que le daban para dormir, la única diferencia era que era más corta. Cuando John le había avisado que estaba listo, fue cuando pudo salir del baño.

Los adultos estaban esperando abajo con el desayuno, mientras que los dos jóvenes aún estaban en el piso de arriba. Eunice acomodaba el vestido de dónde lo saco y John terminaba de ponerse los zapatos antes de mirar a su hermana.

-¿Sigues cansada, Eunice?

-¿Porque lo preguntas?-tardo unos pocos segundos en responder, aún se mantenía de espaldas sin mirarlo ya que se ataba los cordones de las botas.

-Solo quería saber, cómo sigues manteniendo ese rostro horrendo-respondio-tardarte en bajar, así aprovechamos al menos poco tiempo antes que tú presencia nos amargue.

Fue lo último que le había dicho a la del cabello castaño antes de bajar hacia donde lo esperaban sus abuelos y sus padres. Eunice no hizo nada ante el comentario más que solo sentirse más molesta, prefiriendo dejar de lado esas palabras e ir abajo.

Allí hablaban felizmente sin notar la llegada de Eunice, ninguno de ellos la miro y ella no tuvo intención de saludar, pero ese acto no fue desapercibido por su madre. La adulta, mirando furiosa a su hija que solo miraba el plato de comida, había pensado en decir algo-¿Cuáles son esos modales tuyos que no saludas, Eunice?

-Ustedes tampoco lo hicieron, ni me escucharian-respondio aún mirando al plato, tomando los cubiertos para cortar antes que su padre le retirara el plato.

-Vas a comer más tarde por contestar así, tu saludas y punto-exigio, alzando levemente la voz.

-Ve a revisar a los animales, Eunice-ordeno el hombre que estaba sentado en la punta de la mesa-y alimentalas, quédate allí hasta que yo vaya.

No hubo más conversación después de ese momento, la más menor de ellos se levantó de la mesa para salir afuera e ir a la finca.

Ya habían pasado unos largos minutos ahí y del que terminaba de alimentar a las vacas y caballos. Sintió un poco de alivio al terminar, debido a que tenía que alimentar a los otros animales, pero eso no le llevaba tanto tiempo como a los que dió de comer hace un rato.

Cuando tomo una de las bolsas, giró a ver quién entraba y vio a su abuelo junto a John, dejando de caminar al ver que lo miró.

-Deja eso ahí, ya me encargo yo y tu hermano-menciono-ve con tu abuela y tu madre que te esperan para que la ayudes a lavar, después regresas.

-Bien-despues de escuchar esa orden camino directamente hacia donde la esperaban.

Ellos dos se encargaban de alimentar a los otros animales, empezarían a hacer las otras tareas del día de hoy en cuanto el otro hombre que faltaba se les acerca. Y ya Eunice estaba junto a esas dos mujeres, ella era quien lavaba cada plato mientras que su madre se los pasaba y su abuela limpiaba la mesa.

En aquel entonces no lucía tan molesta como lo estaba hace un rato, mientras que seguía en eso su mente estaba despejada en como podría estar Lismary y que estaría haciendo, también por un momento recordo a Wade. Ya deseaba con algo de ansias que sea mañana y salir de dónde estaba, únicamente para saber que tal estaría su amiga, porque el trato con su familia no cambiaba mucho.

Había sido un día largo para Eunice, dónde tuvo que ayudar con los cuidados de los animales y otras cosas mas, los únicos momentos de descanso que tenía era cuando le tocaba almorzar y cenar.

Al ser el último día que estaría, y por aquella razón hacer más que los días anteriores, se sentía demasiado exhausta y se le dificultaba un poco disimularlo. Ya se había vuelto de noche y había acabado de cenar, cuando subió preparaba sus pertenencias para así ir a acostarse.

Hoy dormían más temprano para descansar bien por el viaje, la madre de ambos fue quien verifico que los dos tuvieran todo listo y que ya estén dormidos antes de que ella lo hiciera.

El adolescente fue quien se durmió más rápido a diferencia de su hermana, que antes de dormirse aún pensaba sobre el día de mañana y entre otras cosas. Llegaba a desear que mañana poder ver a su amiga y que este allí, ya que recordaba que esos días ella no salía mucho, si es que ella estaría creía sentirse mínimamente tranquila después de los últimos días. Creía sentirse un poco mejor si volvería en el lugar donde vivía.



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En el texto hay: #asesinato, #antiguo, #roles

Editado: 03.10.2026

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