Y sí...?

Capítulo 4 ✅

Mi madre me mira de arriba a bajo, analizando si el traje que llevo puesto es el adecuado para la fiesta de compromiso de mi hermana y su prometido, y sino le parece adecuado mejor para mi, así habré logrado irritarla con algo.

- No vas mal del todo.- dice con una mueca de desagrado.

- ¿El abuelo viene?

- Francis prefiere quedarse aquí.- dice antes de darse la vuelta y bajar las escaleras hasta la entrada.

Cierro la puerta de mi cuarto con llave, no me fio en absoluto de mi madre, no sé que podría querer de mi cuarto pero me da igual, no pienso dejar la puerta abierta.

Llamo a la puerta del cuarto de mi abuelo y luego entro en él. Mi abuelo Francis se encuentra acostado en la cama, ya está mayor. A él y a mi abuela Virginia les costó tener a mi padre, por eso es hijo único, lo tuvieron ya muy mayores.

- ¿Qué pasa Brandon?

- Nada abuelo, solo venía a despedirme.- le sonrío con tranquilidad, él le ha dado todo y más de lo que puede a Eleanor.

- Pásatelo bien en la fiesta.- me sonríe.- Yo voy a dormir que estoy muy cansado.

- No lo estás, lo que te pasa es que tienes vergüenza.

- ¿De qué tendría vergüenza Brandon?- pregunta con suspicacia, estará mayor pero sabe bien a lo que me refiero.

- ¿Tengo que decírtelo?- él entrecierra los ojos y asiente.- Tienes vergüenza por estar haciéndole lo mismo que a papá y a mi madre.

- ¿Qué insinuás?

- Cualquier otro se traga que Eleanor es hija de mi madre, pero yo sé que es hija de Adriana.- él se sorprende.- Mi padre y ella se amaban y tu decidiste que era mejor su matrimonio con mi madre.

- Era menos arriesgado, por eso mismo no me opuse a su amor ni impedí la relación mientras solo ellos lo supiesen.- se defiende.

- Lo sé abuelo.- me siento en su cama.- Pero no hay escusa para Eleanor, ella sabe defenderse bien y lo sabes.

- Ellos se aman Brandon.

- Pero sigues teniendo vergüenza, viste su cara cuando tuvo que irse, viste sus lágrimas y su dolor.- él aprieta sus labios.- Ellos se aman, pero el secreto de Eleanor es muy grande.

- Él lo entenderá.

- Claro que lo hará, no puede vivir sin mi hermana.- ruedo los ojos.- Estás jugando a un juego que puede salir muy bien o catastróficamente mal abuelo.

Salgo de su cuarto sin esperar ningún tipo de respuesta, él sabe que tengo razón y por eso mismo prefiere no llevarme la contraria, ¿cómo va a negar mis palabras cuando él piensa lo mismo?

- ¿Crees que ella será feliz?- me sobresalto al escuchar la voz de papá.

- ¿Qué?

- Si, ¿crees que esto está bien? Espero no estar haciendo algo mal con ella, ¿obligarla a casarse con Jackson es correcto?

- No lo sé papá, quizás si o quizás no, pero cualquier cosa que mantenga a mamá lejos de ella es un acierto.- tranquilizo a mi padre.

- Gracias hijo.- intenta sonreírme, aunque lleva tanto siendo un hombre frío que le sale medio rara la sonrisa, pero lo que cuenta es la intención, ¿no?

Mis padres y yo llegamos casi a la vez al hotel donde se lleva acabo la fiesta de compromiso de Eleanor.

Muchos flashes se centran en mis padres, mi madre sonríe como si fuese una mujer normal y mi padre permanece tan serio como de costumbre. Al salir yo, la mayoría dejan de hacerles caso a ellos, algo que mi padre agradece y que mi madre detesta. Intento darme la mayor prisa al subir las escaleras, no quiero estar mucho tiempo fuera, y además sé que ya mi hermana está porque hay pocos periodistas fuera, pocos en este caso significa menos que de costumbre porque siguen habiendo bastantes.

Localizo rápido a mi hermana y me siento al lado suyo, no sin antes darle un pequeño beso de saludo a mi sobrina, que sonríe radiante mientras mi hermana la regaña por llamar bruja a mi madre, Andrómeda es definitivamente lo mejor de su vida.

- ¿Por qué regañas a tu hija? Mamá es una verdadera bruja.- le guiño un ojo a Andrómeda y ella me sonríe.- Para los que no me conocen soy Brandon.- el resto se presentan aunque no me interesan sus nombre.- Hermanita.

- ¿Por qué ese tono me parece peligroso Brandon Antuan O' Connor?- indaga ella con un tono peligroso.

- No es peligroso, ¿a qué no Jackson?- Eleanor y yo lo miramos a la vez, no suda pero se le nota nervioso.- Estoy seguro de esto te va a gustar.- le confirmo aunque eso no ayuda en nada. - Estoy conociendo a una chica.- ella asiente y luego cae en lo que le digo, ella va con retraso siempre. Lo que no le digo es quien es la chica.

- ¿Qué? ¿Dejaste de lado el puterío?- sonriendo le golpeo el brazo de broma, siempre igual con esas cosas.

- Tonta que eres, ella es maravillosa, magnífica pero tiene novio.- lloriqueo.

- Mal por ti hermanito.- me consuela inútilmente.- ¿Dónde está el abuelo?

- No ha venido, con lo de la cadera se ha vuelto un vago.- intento bromear pero igual ella se entristece al no verlo.

Pasamos un buen rato hasta que llegan hasta nosotros Alfred, un inversionista de papá y Philip el ex-novio tóxico de mi hermana que resulta ser el hijo de Alfred, pues no lo entiendo.

Mi hermana y él discuten, y entre medias Andrómeda llama por primera vez papá a Jackson. Miro a mi hermana viendo el pánico que quiere ocultar en su mirada, quiere hacer como si eso no le importase, pero lo hace y le afecta más de lo que reconocerá.

 

 

Mi hermana llega algo tarde a la quedada, no suele ser impuntual, cuando viene sola y ese el problema, Andrómeda siempre la hace llegar tarde por alguna extraña razón, mi sobrina siempre tiene algo para retener a su madre más tiempo del necesario.

- Siento la tardanza.

- Nada, es normal.- le sonrío.

- Bueno, necesitabas ayuda con un regalo de cumpleaños para una chica, ¿no?

- Si.

- ¿Por qué lo dejaste para el último momento?

- No lo hice, me avisaron tarde que es diferente.- ella asiente con algo de compresión.




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