Ya entramos, ¿y ahora qué?

Inician Los Niveles

Riven abre los ojos, tardando un momento en fijar la vista por la nublades en ellos. Cuando recupero bien la visión... Miró alrededor, confundido y con un ligero dolor en la cabeza. A su lado Rydan, perdido en sus pensamientos.

Kael se acercó a Riven, pasándole la mano para ayudarle a levantarse. Luego de giro hacia Rydan. —Hey, baja de la luna.

—¿No ves que estoy aquí? No es la luna, hermano.

—Ya basta. ¿Dónde estamos, Riven? —Sonó la voz de Nyra, quién estaba sentada a un lado con los ojos muy abiertos de la sorpresa.

—Mantengan la calma. ¿Todos están bien? —Riven parpadeó, sus ojos color café posándose en las casas de piedras (roca) y barro (lodo) de alrededor. Las calles terradas y pedradas (sería una calle de piedras y tierra mezcladas, igual que los caminos hacia las chacras/campos), las personas del pueblo pasan, ignorando al grupo.

Mientras se acomodaban para empezar a revisar a los alrededores... Un grupo de guardias se les acerca, llevan armaduras de aluminio que les cubre todo el cuerpo y la cara. —Muchachos, ¿Uno de ustedes por las dudas no vió a alguna mujer de larga cabellera oscura?

—Eh... No, no. No vimos nada. —Tartamudeó Kael, sus ojos fijos en los hombres de armaduras plateadas y ruidosas.

Uno de los guardias le susurró al que estaba al frente algo inaudible, el guardia principal de acerca al grupo. Lentamente desenfunda una espada metálica, fina y larga. No espera ni un segundo más antes de apuntar a Kael por el cuello con la hoja filosa de la espada.

—¡Atrapen a estos cuatro intrusos! —Suena la voz del guardia principal, el que comandaba en ese instante, gritó hacia los demás. Nadie esperó, todos se fueron detrás de estos cuatros.

Riven rápidamente agarró a Nyra por la mano y la jaló hacia un mercado de verduras, mientras que Kael y Rydan se separaban hacia la calle contraria de la cual se fue Riven y Nyra.

El sol de la tarde ilumina todas las calles del pueblo con suavidad, mientras Riven y Nyra se mezclan entre la multitud del mercado. El lugar está lleno de gente comprando entre puestos y puestos de frutos, verduras, etcétera.
—Nyra, ¿Estás bien, pequeña? —Murmura Riven, tomando suavemente los hombros de Nyra, la cual está agitada por la carrera. Los guardias no lo seguían, por ahora.

—Si, si. Estoy bien, Riven. —Mira confundida a los alrededores, su respiración agitada—. ¿Quiénes eran esos hombres, Riven?

—No lo sé, pero dudo en que nos ayuden. —Una vez que me se mezclaron entre la gente... Decidieron recorrer el mercado de cosas del lugar.

Mientras en unos callejones, al otro lado del mercado, están Kael y Rydan. Detrás de ellos tres guardias que los seguían, Rydan miró rápidamente alrededor, buscando una salida.

—Kael, vámonos hacia el mercado a mezclarnos, de paso buscar a Riven y a Nyra. —Kael asintió con la cabeza rápidamente mientras se dirigían al mercado.

Caminaron entre las personas del lugar, mirando a todos lados, intentando encontrar a Riven entre la multitud. Daban vueltas en contraria entre ellos nomás, luego de un momento decidieron parar a preguntar por los demás.

Riven, el cual estaba cerca de una carpa pequeño, hecha de retazos de tela y cuero de animal junto a Nyra. Estaban mirando a todas las direcciones, buscando algo, o alguien. Luego de unos minutos una chica con túnica de color bordó rojizo se les acercó, miró a Nyra y luego levantó la vista hacia Riven.

—¿A ustedes eran los cuales los guardias los perseguían? —Riven se quedó mirando a la chica, la cual simplemente se quedó callada, esperando a que contesten.

—Eh... Si, ¿Por qué? ¿Acaso hicimos algo malo? —La chica se ríe bajito mientras se pone frente a Riven, bloqueando al muchacho con su cuerpo de la vista ajena.

—No, no hicieron nada malo. Esos tipos están locos, así que no les hagan caso. —Sonríe ligeramente mientras voltea la vista hacia los costados, vigilando que nadie se acerque demasiado. —Mejor vámonos de aquí. ¿Hay alguien más con ustedes dos?

—Mmm. Si, dos amigos.

—Ya veo, ¿Dónde creen que pueden estar?

Riven se queda mirando alrededor, luego agarra la manos de Nyra y la jala hacia un lado para que lo siga. —No sé, pero tengo que encontrarlos. Vámonos, Nyra. —Nyra hace caso y sigue a Riven, el cual le lleva de la mano. La tercera, la chica de la túnica los segue de cerca. Sus ojos de un tono violáceo azulado controlan todo alrededor.

Mientras tanto Kael y Rydan rondan al otro lado del mercado. Empiezan a revisar por todos lados. De repente alguien desde un callejón les agarra de los antebrazos y los jala al callejón.

—¿Ustedes son los que están con Riven y Nyra?

—Kael mira a la otro chica, algo sorprendido y en alerta. Por otro lado Rydan se queda sorprendido porque ella sabía de Riven y Nyra. —¿Y tú como sabes eso? ¿Dónde están?

—Tranquilos. Están con una amiga, vengan. Nos vamos a encontrar en otra parte, aquí es peligroso. Por los guardias.

Kael asiente y siguen a la chica, pero con desconfianza. Mientras caminan empiezan a murmurar sobre si ella es confiable.

Ella no les dá importancia y siguen caminando. Llegan a un callejón vacío, solitario donde la luz apenas se filtra sobre algunos árboles de los alrededores. Mientras esperan allí aparece la chica de la túnica rojiza, se acercan lentamente.

Kael se relajó bastante al ver que Riven y Nyra estaban bien. Riven se acercó rápido, preocupado.

Mientras hablan, la chica de túnica rojiza nota a algunos guardias acercarse. Rápidamente se voltea, dando la espalda a los guardias.




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