12 lobos

Capítulo 4

Los ojos de la chica se abrieron, se encontraba en su cama, descansando, y con su piyama puesta. No recordaba el momento en que se había metido a la cama, sus último recuerdo, era la discusión con el moreno, recuerdo, que por obvias razones quería y necesitaba olvidar, no quería torturarse con esos malos momentos. Observó la habitación con cautela, nada extraño, su ropa tendida en el piso, nada fuera de lo normal. A excepción claro de una bandeja, con un delicioso desayuno, aunque no era muy contundente, algunas frutas, que imagino eran de los alrededores, además, unos huevos, y leche, nada mal. Se levanto de la cama hasta la bandeja cogiendo la nota que estaba a un costado.

 

“Hola, espero hoy estés de mejor ánimo, bueno seré breve, quiero que te pongas hermosa, más de lo que eres, te esperare en un claro que esta en el bosque, por favor no demores, te dejo un pequeño mapa, así no te extravías”

Aquella nota poseía una caligrafía impecable, la letra en ese papel era perfecta, demasiado para haber sido escrita a mano. Quedo anonadada, y con claras dudas, aquella nota podría tratarse de una broma, o bien era real, pero ¿Quién la había enviado? No importaba, se quitaría la duda de encima, iría hasta aquel punto de encuentro. Del closet saco un vestido color blanco con pequeños toques en azul claro, y algunas flores bordabas al final del mismo. Unos tenis de color blanco y un moño en su cabello haciendo un pequeño tomante en el mismo. Si, se veía aceptable y en condiciones para aquel misterioso encuentro. Mordió su labio, mientras veía su cuerpo en el espejo, en su rostro, se veía un brillo diferente, se sentía feliz sin razón alguna, nada ni nadie podía arruinar su buen humor. Tomo la nota, en donde estaba ese pequeño mapa dibujado en la parte trasera, y sin mas, salió de su dormitorio caminando a paso lento por el largo pasillo hacia las escaleras.

 

Al bajar, se quedo un momento de pie viendo hacia la sala, en donde seis de los doce hermanos estaban reunidos. Incluido el, ese idiota al que comenzaba a odiar. El moreno se le quedo viendo, ella, lucia hermosa a sus ojos, y no solo ante los suyos, sus hermanos, estaba igual de embobados, la chica, era hermosa, y ahora todos se habían dado cuenta eso. Lu Han, se acerco a su persona, tomando las pequeñas manos de la chica entre las propias dedicándole una sonrisa, una sincera sonrisa.

  • ¿A dónde vas tan bonita?
  • Tengo una invitación, una cita, creo. Y ya me voy, estoy algo retrasada.-Beso la mejilla del pálido chico provocando un sonoro suspiro en el chico de cabellos rosas.

 

 

Ante de salir miro con odio al moreno, quien en ningún momento le quitaba los ojos de encima. Ignoro su mirada, saliendo a prisa de la casa adentrándose en el bosque “mala idea” pensó para si misma, pues podía suceder algo similar al día anterior, no podía tener la misma mala suerte dos veces, pero como estaban saliendo las cosas, era posible. Camino por entre los árboles, que poco a poco se volvían mas frondosos. Siguió las indicaciones al pie de la letra, llegando al fin al claro, algunas flores rodeaban ese pequeño y privado espacio, alzo la mirada, sobre la rama de un árbol, un joven, cuyo rostro estaba cubierto por completo, se mantenía sereno.

  • Mh, disculpa.
  • Llegas tarde.-Fueron las palabras que salieron de la boca de ese chico, retiro la capa de su rostro dejando ver al fin al misterioso chico.- Odio la impuntualidad. Menos esperar.
  • Lo siento, no lograba dar con el camino. Eres Baek Hyun ¿Cierto?
  • Así es, ese es mi nombre. Por cierto, luces hermosa, ese vestido te queda de maravilla. Resaltan tus ojos.
  • Gracias.-Un leve tono rosa encendió sus pálidas mejillas, desvió la mirada hacia un punto del bosque evitando así la penetrante mirada que le recorría de pies a cabeza, aquel chico la estaba devorando con la mirada.- ¿Por qué me has citado aquí?
  • Por una simple razón.-Baek Hyun salto desde el árbol posesionándose justo frente a ella. Con sus largos dedos cogió uno de los mechones de su cabello posteriormente alzo su mentón uniendo así sus miradas.- Tu, hermosa humana, me gustas, te deseo, no como mi presa, si no, como mujer, te deseo como mi mujer. Se que Lu Han prometió cuidar de ti, pero quiero que me des ese preciado honor a mi, no quiero ser tu amigo, mas bien tu hombre, quiero que estés junto a mi a partir de ahora. –Esas palabras fueron mas que suficientes para manipular la mente de la rubia, aquel chico tenía aquel que encantaba.-
  • Yo no se que decir, estoy en total shock, no se como reacc.-No pudo decir mas, pues los labios del chico estaban apresando los propios en un beso cálido y profundo que le erizo la piel, sus labios, eran tibios, aunque con un ligero sabor metálico en ellos.-
  • Deseo, desde lo mas profundo de mi podrida y vacía alma, el que tu me permitas entrar en tu corazón, ese corazón, que al igual que el mío necesita ser amado, déjame entrar en tu vida, enséñame a amar, deja que te haga feliz, porque juro, que preferiría morir antes de lastimar solo uno de tus cabellos, te haré feliz y llenaré de sonrisas tus días. Al menos lo intentaré.
  • Yo, supongo que podría darme una oportunidad.-Ante esas palabras, el chico sostuvo su rostro entre sus manos, siendo lo mas delicado posible, beso sus labios, el que fue correspondido.
  • Prometo hacerte feliz, desde hoy, estas bajo mi cuidado, mis hermanos no te tocarán, si lo hacen, los mataré.



Julce

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Editado: 10.07.2018

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