Aquel amor que casi me llegó a matar.

18

Quede helada al escuchar su voz, no podía moverme de donde me encontraba, los golpes en la puerta aún no se detenían y yo no sabía que haría.

 

Bobby me tomo de la mano y me llevo a la cocina.

—Espérame aquí y no hagas ningún ruido—me dijo mientras se dirigirá a la puerta.

Le respondí con la cabeza.

—¿Qué desea? —escuche que diga Bobby al abrir la puerta.

—¿Quién eres? —respondió Jonathan.

—Respóndeme tu primero—replico con evidente agresividad.

—Estoy buscando a Katherine—le respondió Jonathan.

—No tengo idea de quien es esa mujer—dijo Bobby mientras cerraba la puerta con desagrado.

—¡Por favor la necesito ver!—detuvo la puerta con su brazo.

Yo solo estaba observando toda la escena desde la cocina y tratando que Jonathan no me notara.

—¡Y yo necesito que te vayas en este momento!—respondió Bobby ya totalmente enojado.

—¿Quién eres tu para decirme que hacer?—pregunto Jonathan tratando de calmar la situación.

—No se como tienes el valor de venir aquí después de todo lo que hiciste…--lo interrumpió Jonathan.

—Oye amigo ni siquiera te conozco—dijo Jonathan aun confundido por toda la situación por la que estaba pasando.

—¡Yo si se quien eres! ¡Eres un cobarde! ¡Eres un mentiroso! ¡Eres la persona que le rompió el corazón a mi amiga!—grito Bobby con rabia.

—Y de verdad lo lamento…—lo interrumpió Bobby.

—¡No cállate!—grito Bobby con mas fuerza—¡Katherine jamás debió estar con alguien como tú! ¡Jamás debió llorar por no sentir lo suficiente! ¡Lo suficiente bonita o lo suficiente inteligente! ¡Porque al final del día jamás puede ser lo suficiente para alguien que es una basura!

Quise acércame, pero sin darme cuenta golpe un vaso y este cayo al piso haciéndose añicos, los dos miraron hacia mí.

—Katherine—hablo por fin Jonathan.

—¡Por favor vete!—dije ya con lagrimas en mis ojos.

—Katherine yo…--no lo deje terminar.

—¡Lárgate! ¡Deja me en paz!—grite mientras un mar de lágrimas salían de mí.

El solo agacho la cabeza y salió de mi hogar.

—¡Imbécil!—dijo Bobby cerrando la puerta de un golpe.

Solo me deje caer y deje salir todas las lágrimas tenia, todo el dolor que aun me quemaba por dentro pero eso no era lo peor, lo peor era que me sentía la mujer más estúpida por dejarlo volver entrar a mi vida.



Enrique Salazar

#87 en Joven Adulto

En el texto hay: drama, dolor y amor, decepción

Editado: 19.08.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar