Aquel amor que casi me llegó a matar.

47

Comencé a girar la llave en la cerradura de mi puerta, mi hogar se encontraba en completo silencio.

—Aquí estamos, te presento mi hogar—una pequeña risa salió de mí.

—Es bonita—ella me sonrió.

Me llegaba a imaginar el dolor de su corazón, llevaba casi dos días con su vestido de novia y se por experiencia que la peor parte de eso fue quitármelo.

—¿Quieres que te ayude con eso?—mire el vestido.

Ella se quedo en silencio por varios minutos.

—Creo que…—se detuvo de nuevo—Quiero hacerlo por mi cuenta.

—Esta bien, pero recuerda que no estás sola en todo—de nueva cuenta le sonreí.

Me devolvió la sonrisa sin decir nada más, yo fui por unas toallas, por algo de ropa, le enseñe donde estaba el baño y ella entro a darse una ducha.

Lo mas seguro es que ella tardaría así que yo me acomode en el sillón para poder descansar un poco al igual que tratar de trabajar un poco con todos los pensamientos que tenia en mi cabeza.

 Todavía estaba impactada por la noticia que me dio Bobby, claro que me siento feliz por el pero de igual forma una parte de mi se siente extraña, una parte de mi se siente mal, una parte de mi ve como alguien que aprecio pudo encontrar aquello por lo que yo he sufrido tanto.

Aun estoy tan rota, aun soy como una herramienta quebrada que no pude hacer ningún bien ni siquiera por las personas que ama.

Quizás y si merezco estar sola en lo que me resta de vida.

—¿Es cierto lo que escuche?—Larisa hablo rompiendo mis pensamientos.

—¿Qué cosa?—pregunte confunda sin mirarla a los ojos.

—¿A ti también te rompieron el corazón el día de tu boda?—lanzo la pregunto pero ahora con algo de miedo.

Hubo un completo silencio en la sala hasta que yo respondí su pregunta.

—Así es—di un pequeño suspiro—fue de los peores días de mi vida.

Ella se sentó junto a mí y se quedó en silencio, extendió su brazo para abrazarme con fuerza.

—¿Tienes algún consejo para esta pobre chica?—ella pregunto con un tono de dulzura que te rompió el corazón.

Me quede en silencio otra vez pensando en todo lo que había pasado a lo largo de estos meses.

—Antes que nada, te pido una disculpa por si lloro, tengo un corazón sensible mas de lo que me gustaría—me reí y di un pequeño suspiro.

—Jamás pidas disculpas por tu tipo de corazón ya que eso es lo que te hace especial—ella me sonrió de nava cuenta—Y créeme que eres muy especial.

—Gracias, pero no es justo que ya me hagas llorar—solté una pequeña risa—Ahora respondiendo a tu pregunta, las cosas se pondrán difíciles, pero no cometas el error que yo cometí ya que eso fue lo que me llevo a mi declive más alto.

—¿Y cuál fue ese error?—ella no despegaba su mirada de mí.

—Jamás dejes de…—sentí un nudo en la garganta—Jamás dejes de amarte a ti misma.

Un silencio se apodero del lugar, solo se podía escuchar nuestra respiración.

—Desde el minuto uno, desde que aquel mensaje me llego la única pregunta que ronda por mi cabeza ¿Por qué no fui lo suficiente buena para el?—hablo y sentía que en cualquier momento su voz se quebraría de nuevo—Igual en liste cada uno de mis defectos, si no era lo suficiente bonita o inteligente o si mi cuerpo no era el indicado para él, jamás me había sentido tan insuficiente como me siento ahora.

—Es increíble cuanto poder puede tener la persona que amamos sobre nosotros incluso cuando ya no está a nuestro lado—dio un pequeño suspiro—Por eso ahora creo que la única persona que merece tu amor incondicional eres tu mismo.

—¿Ya has sanado?—pregunto con insistencia.

—Aun no, pero sabes he recorrido tanto y aprendido tanto que no cambiara nada de mi historia—simplemente le sonríe.

—¿Nada de nada?—pregunto intrigada.

—Bueno quizás una cosa, de saber que el día de mi boda tendría que correr tanto hubiera elegido un vestido más practico—solté una pequeña risa.

—En eso estoy completamente de acuerdo—ella rio con mío.

Y aquellas risas me decían que estaba yendo por el camino correcto, que estaba empezando a sanar y que ahora podría ayudar a sanar a alguien más.

Fue en este preciso momento que entendí que todo pasa por algo y que la vida siempre nos tiene preparados cosas mejores que las que nos ha quitado.



Enrique Salazar

#107 en Joven Adulto

En el texto hay: drama, dolor y amor, decepción

Editado: 19.08.2020

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