Belleza Animal

#4 La verdad

No sabía si correr, gritar, me paralice al ver a Abbas, esto no podía ser cierto ya era demasiado raro para mi gusto; los ladridos agudos cada vez se escuchaban más fuertes, al igual que el rugido y los aullidos. Abbas me agarro y cerró la puerta, comencé a temblar, ahora si moriría. No podía ser estaba demasiado nerviosa, para hablar o para moverme. Me alejé de Abbas lo que más pude, me senté en una silla de cuero sin aparta la vista del hombre que estaba frente a mí, él caminaba de un lugar a otro también sin decir nada, sus ojos seguían siendo tan brillantes e intensos, pero por alguna razón ahora eran amarillos no se le veía la esclera . El reloj empezó a sonar esas campanadas nuevamente, otra vez estaba en un zoológico, pero esta vez estaba entendiendo más o menos que era lo que estaba ocurriendo, los rugidos, ladridos y aullidos me estaban perturbando demasiado; intente distraer mi mente observando toda la habitación de Abbas, parecía más bien una oficina; de un lado había una pequeña biblioteca de libros de abogacía, unos parecían de animales y otros muy viejos  que si los tocara se iban a deshacerse en mi mano de lo antiguo que se veían. Había una cama matrimonial, pero estaba segura que él no era casado porque nunca había visto a otra mujer en la casa. Las campanadas dejaron de sonar y los ruidos de animales cesaron.

― Lo siento Jess. ― Abbas me hablo, me aterrorice al escucharlo, quería tener los poderes del hombre araña para trepar por las paredes y alejarme de él.

― Tranquila no te voy hacer daño. ― Abbas me miraba como avergonzado, pero eso no era lo que más me preocupada.

― ¿Por…qué… tu? ― lo señale, tartamudee esto no podía ser posible. ― ¿Tienes…una… melena… orejas… y una…cola? ― Él no me respondió nada. «¿Se estaba disfrazando cuando llegue?» Aun lograba escuchar a unos perros ladrando y otros sonidos extraños.

― ¡¿Abbas que sucede aquí?! ― Él se sentó en su cama y me miro.

― Jess, este es el secreto de Nahuel, Ren, Rus, Vel, Sir y mío.

― ¿Juegan hacer animales? ― El negó con la cabeza.

― No Jess nosotros somos criaturas legendarias.

― ¿Qué? ¿Cómo así? Esto es algo demasiado raro para mí. ¿Qué está sucediendo aquí?

― Te lo explicare. ― Suspiro desanimado; Los ojos de Abbas  comenzaron a cambiar y se estaban volviendo otra vez azules; no parecían de humanos.

― Te escucho. ― me escurrí un poco en la silla sin quitarle los ojos de encima aun me perturbaba que tuviera unas orejas y una cola.

― Desde que los seres humanos existen nosotros hemos existido; nosotros las criaturas legendarias  somos los encargados de velar por la seguridad y proteger a toda costa los secretos de la fuerza, vida, paz, espíritu y más que nada el poder místico que existe de los animales; por cientos de años nos hemos mezclado con los humanos para que no sospechen de nuestra existencia, pero hay criaturas que han detestado ser lo que son y al tener contacto con los humanos, creen que pueden eliminar su verdadero poder y fuerza, algunos creen que al estar con un humano, el poder desaparecerá completamente, pero no es así su descendencia será mitad humana, mitad criatura.

― ¿Pasa algo malo con eso?

― No es muy sencillo explicarle a alguien que con cada luna nueva tú y tu hijo se convertirá en un animal.

― Eso suena muy loco Abbas.

― Exacto Jess, muchas criaturas que han estado con seres humanos, tanto hembra como macho, asesinan a su pareja para no tener ningún problema con la explicación. Algunos ni siquiera llegan a procrear, los que lo logran se esconden durante la luna para no tener problemas. Pero al llegar los bebes todo se complica, los casos donde una criatura a estado con un humano, desgraciadamente el humano siempre muere en manos de la criatura, el misterio y los secretos que como criaturas debemos esconder los lleva a la locura que no logran razonar y se vuelven por así decirlo salvaje. ―Abbas parecía que no estaba muy bien al decirme esto.

― Eso es algo terrible, entiendo porque lo mantienen escondidos y alejados de los humanos, aunque todos trabajen y se relaciones con ellos tiene un límite. ― Intente decir algo, pero no estaba muy segura de que estaba sucediendo aun no podía dejar de ver las orejas y cola de Abbas, eso no es normal.

― Algo así, nosotros no debemos enamorarnos de los humanos.

― ¿Pero pueden? ― Abbas asintió, la verdad era un tema confuso y complicado, todo eso era información nueva para mí.

― Claro que podemos enamorarnos de los humanos Jess, pero pagamos un precio alto, perdemos bastante nuestra fuerza y nuestro poder, seguimos siendo criaturas, pero muy débiles, igual es algo complejo, digamos tú. ¿Cómo estas tomando esto? ― Me imagino que se refería a que me acaba de enterar de que ellos no eran humanos completos.



C.M. Rose

Editado: 29.06.2020

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