Belleza Animal

#7 Isamel y Samael

Después de lo que sucedió con la cantinela, parecía que los ataques hacia las criaturas habían terminado o por lo menos eso parecía; la fase lunar regreso, los chicos durante la luna llena cambiaron como Abbas me había dicho siempre iba a pasar cada mes; ya me no me molestaba los aullidos de los chicos, ni el pelo que botaban ni nada que tuviera que ver con las criaturas. Me estaba acostumbrando, aunque Nahuel, Sirhan y Russell aun no descubrían que era humano durante las noches de luna llena tenía que mantenerme escondida, así que las usaba para estudiar, dormir, hablar con mi madre o leer.

Aunque el ambiente en la casa estaba tranquilo, si había notado mucho que Velkan no estaba compartiendo tiempo con los chicos de la casa, ni siquiera con su propio hermano y durante las cenas  llegaba muy cansado y se iba a dormir no nos saludaba solo escuchábamos como la puerta de la entrada se abría, unos pasos en las escaleras y la puerta de su habitación cerrarse; incluso durante varias noches llego pasada la media noche, lo escuchaba llegar mientras estudiaba; me gustaría a veces poder hablar con él, porque lo veo algo preocupado, pero él es demasiado frió conmigo y casi nunca quiere decirme nada y las pocas veces que hemos hablado se ha abierto conmigo me gustaría poder volver hablar con él así. Algunas veces cuando llegaba de trabajar mientras hablaba con Abbas o Sirhan y él llegaba, las pocas veces que llego temprano; parecía molesto. Él era un hombre misterioso y realmente me intrigaba muchísimo.

Llegué a mi parada estaba agotada el trabajo en el restaurante había sido demasiado tedioso ese día; tenia demasiadas cosas que hacer al llegar a casa, pero estaba segura que no me escaparía de la divertida cena de todos los días; se había vuelto un habito para todos estar reunidos y pasar un rato agradable, la verdad me estaba gustando mucho vivir con los chicos; aunque muchas personas vieran extraño que una mujer viviera con seis hombres la verdad no me importaba  mucho, a la única persona que le debí mentir que vivía con dos hombres y dos mujeres fue a mi madre incluso tuve que alterar una foto para que no se preocupara, era una mujer que aún tenía una mente muy cerrada y estaba segura que ella como mi padre no aceptarían que viviera con tantos hombres. Mire el cielo estaba demasiado gris parecía que esa tarde llovería, con mucho cuidado baje las escaleras de la estación, a lo lejos pude reconocer a alguien, vi a un sujeto con un traje y estaba segura de quien era, salí corriendo para alcanzarlo, no estaba segura de porque estaba corriendo hacia Velkan, me emocione al pensar en verlo y poder ir a casa caminando juntos y poder hablar un rato, hace tanto tiempo que no había podido tener una conversación con él, no estaba muy segura porque me emocionaba al verlo o pensar en que podía charla un rato o caminar hasta casa juntos. Al alcanzarlo grite.

― ¡Vel! ― El hombre se giró y me frene en seco, casi me voy de bruces contra el piso.

― Lo siento me equivoque. ― le dije al sujeto; girándome sobre mis talones; me puse roja como un tomate, sentí que mis mejillas ardían por la adrenalina que había llegado a ellas.

― ¿Jess? ― Esa era la voz de Velkan estaba segura de eso, mire sobre mi hombro y estaba al lado del sujeto que había confundido precisamente con él.

― Con que tú eres Jessica. ― dijo el hombre mirándome de arriba abajo. ― Me llamo Ismael mucho gusto. ― Me tendió la mano y la tome con inseguridad.

― Él trabaja conmigo y … ― Antes de que Velkan pudiera decirme algo más. Ismael me agarro del brazo y me abrazo como si fuera su amiga o peor su novia.

― ¿Tomamos algo caliente? ― Me dijo caminando sin soltarme, intente ver a Velkan parecía molesto con la reacción que había tomado su “amigo”

 Ismael suéltala. ― Sentí el brazo de Velkan rompiendo el agarre de Ismael conmigo. Velkan se colocó entre Ismael y yo, parecía molesto de que ese sujeto siguiera con nosotros.

― Vamos a tomar algo tengo mucho frio. ― Ismael siguió caminando muy contento mientras hablaba con Velkan. Llegamos a una pequeña cafetería. Me senté al lado de Velkan e Ismael frente a mí, apoyo sus codos sobre la mesa y no me quitaba la mirada.

― Vel ve tú por algo, yo quiero un café ― Dijo Ismael con una sonrisa muy falsa en su rosto. Velkan miro a Ismael muy enojado tenía el ceño fruncido por lo que acaba de decirle. No fue muy cortes, yo me hubiera molestado también.

― De acuerdo. ― Se puso de pie no quería quedarme con Ismael sola. ― ¿Jess tú quieres algo? ― La mirada de Velkan ahora era más tranquila, su ceño ya no estaba fruncido, al verlo me tranquilice un poco.

― Un té  gracias ― Sonreí, Velkan también lo hizo y se marchó, no pude quitarle la vista hasta que llego al mostrador.

― ¡te gusta Velkan! ― Ismael causo que lo volteara a ver sorprendida.



C.M. Rose

Editado: 29.06.2020

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