Caricias Pérdidas

Capítulo XVI

(Narra Alec)

No me gusta dejar a Hannah sola, pero sé que ella puede con esto, confió plenamente en ella, jamás pensé que mi confianza en los demás regresaría, estos meses me centre en mi depresión, en ver todo negro, pero Hannah y Mateo han cambiado eso, perder a mi hermana, es lo más doloroso que me ha pasado, pero la vida sigue, y la mejor manera de honrarla es amando y haciendo feliz a su hijo, y eso es lo que haré el resto de mi vida.

Entro al cuarto de mateo y lo observo dormir, esta tan relajado, como han cambiado las cosas para él, ahora duerme en un cuarto verdadero, con las paredes de un cálido color azul, con juguetes, fotos, su espacio, en una casa donde es amado, con tíos nuevos, con un primo y mejor amigo, parece que han pasado siglos, me estaba perdiendo de todo esto, me estaba perdiendo de verlo crecer, pero ya no más bebe, estoy aquí para ti, te prometo que haremos orgullosa a Alana, seré el mejor padre para ti, y mi primer regalo será darte una madre, y tú vas ayudarme a que eso ocurra, eres mi ambuleto para tener a Hannah. 

Dejo de divagar con mis pensamientos y me acerco a su cama, comienzo acariciar su cabello y a darle besitos en el rostro, como veo que hace Hannah para despertarlo.

- Arriba dormilón, hay que levantarse – le susurro y el abre lentamente sus ojitos y me mira.

- Hola campeon, que hermosos ojos – él me sonríe

- Hola papi – papi, me dijo papi, muerdo mi labio inferior, porque creo que si no llorare, últimamente estoy sentimental con todo esto.

- ¿Cómo dormiste? –

- Bien ¿mami lonle esta? – mami, mierda ¿Alana o Hannah?, debe ser Hannah, en la pelea de hoy grito a todo pulmón que Mateo era su hijo, tengo que hablar con ella sobre eso.

- Está haciendo una deliciosa comida, así que vamos a moverse que hay que bañarte-

Hace pucheros y se retuerce en la cama.

- No papi poi favol teno fueño – y le doy besos, en todos lados, porque lo amo, lo amo tanto.

Después de llegar a un acuerdo logre bañarlo, vestirlo con su nueva camisa favorita de súper héroes y pantuflas a juego. Salí con él en brazos hacia la cocina a rescatar a Hannah del interrogatorio que deben estar haciéndole.

Pero creo que no necesita nada de ayuda, cuando llegamos están las dos colocando la mesa mientras ríen por algo, yo juraría que la vieja Gertrudis no reía, de hecho dude de que tuviera algún tipo de sentimientos, pero una vez más Hannah se encarga de sorprenderme, esta mujer es increíble, saca lo mejor de cada persona, y sería un tonto si la dejó escapar.

- Ya estamos aquí –

Hannah se voltea hacia nosotros y se acerca con sus brazos abiertos.

- Umm pero que rico huele mi bebe – dice tomando a Mateo en brazos.

- Hola mami, teno hamble – Hannah lo besa y lo lleva a sentarse en su silla de comer, no parece notar que le dijo mami, o lo disimula muy bien.

- Mi amor te presento a mi amiga, ella se llama Gertrudis – le dice Hannah a nuestro hombrecito mientras lo acomoda bien en su puesto, Mateo la ve y le regala una sonrisa mientras agita su manito hacia ella.

- Hola soñola yo soy Mateo – y en contra de todo pronóstico, la vieja le responde el saludo sonriendo, y yo pues pasmado, impresionado y con las bolas todavía azules por Hannah.

El almuerzo transcurrió normal, uno que otro chiste mío, que por cierto la vieja no se reía de ninguno, solo lo hacía con Hannah y Mateo, lo dicho, esta mujer me odia por alguna razón.

A las 5 de la tarde decidió que había sido suficiente, tomo sus cosas y se despidió, no sin antes decir que seguiría viniendo.

Cuando por fin la puerta se cerró detrás de ella suspire aliviado, una visita menos.

- Es amable, me agrado, aunque huele mucho a cigarrillo –

- ¿Te agrado?, esa vieja es insufrible, ella me odia –

- Ay no seas exagerado, solo no confía en ti todavía, pero a mí me adora, así que tu tranquilo – me dice ella tan campante acostada en el sofá con Mateo entre sus brazos, que esta absorto viendo algo en la televisión.

Voy a replicarle pero veo como se sube su vestido por sus muslos cada vez que se mueve, y recuerdo que dejamos algo pendiente hace unas horas, ay Hannah, cuando Mateo se duerma iré por ti, llego el momento de jugar al papá y a la mamá y esta vez desconectare el puñetero timbre.



Yandracurvelo_

Editado: 29.01.2019

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