Caricias Pérdidas

Capítulo XVII


(Narra Hannah)

Estoy exhausta, pero me siento feliz, acuesto a Mateo que se quedó dormido viendo televisión, lo cubro con su mantita preferida y beso su frente, todo salió bien hoy y verlo dormir sabiendo que está protegido y feliz me llena el corazón.

Necesito darme un baño para relajar mis músculos de la tensión del día, cojo mi pijama más suave y cómoda y me meto bajo el chorro de agua caliente, siento de inmediato como toda la tensión se evapora, ¿Qué hay mejor que darse un baño con agua calientita?, pues acostarme en mi cama completamente relajada, al segundo de tocar mi almohada caí rendida en los brazos de Morfeo.

...

Claro que desconectar el timbre, me costó, pero lo logre, nadie nos interrumpiría esta vez, entro al cuarto buscando a Hannah y la encuentro sobre la cama, dormida... y profundamente creó que hasta escuche un pequeño ronquido, ¡joder!, esto solo me pasa a mí, la tensión del día debe haberle pasado factura, ¿o esta sería su manera de rechazarme?, mierda, ¿Si Hannah no quiere este tipo de relación conmigo, que coño voy hacer?, mi cerebro podría entenderlo, pero ¿cómo le explico a mi cuerpo que ella estaría prohibida?, la deseo intensamente, no dejo de pensar en ella, justo ahora, viéndola dormir plácidamente, ella me encanta, es preciosa obviamente, pero además de eso es cariñosa, es amable, siempre es positiva ante todo, ella es lo que necesito, yo la necesito.

Me debato si irme a mi cuarto o acostarme junto a ella, es obvio que ella no te quiere aquí perdedor, asúmelo de una vez por todas, le doy un último vistazo y apagando la luz salgo de su habitación rumbo a la mía.

La alarma en mi celular me despierta, hoy es sábado, no tengo que ir al bufete, pero hace unos días organizamos hacer una parrillada en el parque, me levanto me ducho, me pongo al de ropa de la que aun tengo en este cuarto y salgo, apenas entro en la cocina mi bebe corre hacía mí.

- ¡¡papiiiiiii!! –

- Buenos días príncipe, ¿listo para ir al parque? – le digo mientras lo tomo en brazos.

- ¡Si, si, si, si! – da grititos entusiasmados – bueno entonces busca tu pelota y lo que vayas a llevar.

Lo bajo al suelo y corre a su habitación.

- Buenos días – me saluda Hannah desde la cocina.

- Hola preciosa, ¿Cómo dormiste?, anoche fui a despedirme, pero caíste rendida – me sonríe y se ruboriza, si, entérate nena de que anoche me dejaste encendido, y una ducha fría no sirvió para calmarme.

- Lo sé, el día estuvo intenso y me quede dormida sin darme cuenta, ¿tú como dormiste? –

¿Le digo la verdad?, porque fue fatal, el impertinente entre mis pantalones me jugo una batalla, hasta que tuve que hacerle un cariñito y relajarlo, ¿le digo que me está haciendo sufrir para ver si se apiada?, no, obvio que no.

- Bien, estaba bastante cansado también –

Eres un blando Alec Garza, te estás haciendo viejo, viejo y cobarde.

Mateo entra en nuestro campo de visión con sus juguetes, voy ayudarlo mientras Hannah termina de guardar en una cesta lo que nos toco llevar a nosotros.

- Ya todo esta listo, voy a ponerme los zapatos, escribe al grupo y di que vamos saliendo - me dice Hannah mientras camina a su habitación.

Si, ya soy parte del grupo de whatsapp  "familia sensual" esta familia nos a acogido por completo y estoy agradecido por ello.

-Todos listos vamos saliendo-
- Robyn - copiado familia estamos junto a los columpios, no olviden la comida.

Si Robyn o mi futura cuñada mas bien solo piensa en comida, Daniel no puede controlar ese monstruo.

Hannah sale y nos encaminamos a mi camioneta, me gusta manejar el auto de Hannah, pero mi camioneta es mas cómoda cuando salimos en familia.



Yandracurvelo_

Editado: 29.01.2019

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