Cartas a mi amado

Viernes 06/Julio/2018

Mi amado Sam:

Mi cumpleaños vino y se fue. Me habría encantado haberlo podido pasar a tu lado... lamentablemente, eso no es posible, ¿verdad? A pesar de ello, mi amor por ti crece con cada momento que pasa, con cada carta que te escribo. 

El día de mi cumpleaños fue diferente al resto. Siendo el primero de Julio, ocurrió en domingo, por lo que pude pasarlo con mi familia. Mi padre nos llevó a comer para festejar, todo era perfecto: mi madre y Lena no peleaban, papá estaba presente, Dorian sonreía. Bromeábamos y reíamos como familia. Era como un sueño.

Luego el sueño terminó.

El lunes tuve que volver a la escuela. Uno de mis compañeros consideró divertido poner un gato muerto en mi casillero. La cabeza de un pequeño minino con un moño de regalo yacía frente a mi. Estuve en shock por unos momentos hasta que vomite cerca de los zapatos de la chica a mi lado.

Era Cristina.

Mi antigua amiga se encontraba indignada por mi acción. Me empujó contra los casilleros de metal, abofeteándome finalmente frente a todos. Mis compañeros que estaban presentes reían a mi alrededor, mientras que algunos desconocidos solo observaban. 

Fue entonces que alguien consideró divertido tirarme sobre el charco que acababa de vomitar.

Solo se reían. ¿Por qué nadie me ayudaba?, ¿por qué nadie hacia nada al respecto?, ¿por miedo? No lo se, lo único que podía hacer era abrazar mis piernas mientras trataba de ahogar mi llanto.

Solo quiero que termine. Quisiera que alguien pudiera decir algo, que alguien me estreche su mano... 

Fue el miércoles que se entregaron las calificaciones finales. No esperaba la gran cosa, sabía que mi rendimiento en este semestre había sido malo a causa de todos los acontecimientos en mi vida... pero no esperaba el resultado que obtuve.

De siete materias, reprobé cinco. Una de ellas era del maestro que expuse en coordinación. Mis resultados en los exámenes no habían sido buenos, pero tampoco malos. Posiblemente se debía a las tareas y trabajos que desaparecían de mi mochila antes de entregarlos. Había llegado al punto en que llevaba una copia extra que entregaba al docente, pero usualmente alguien lo retiraba de la pila de trabajos.

Traté de explicar esto a los maestros, pero no les importó. Decían que no habían suficientes evidencias. No podía creerlo.

Esas materias son mi culpa... si tan solo no me hubiera involucrado en lo que no me afectaba, no habría pasado nada de esto.

Cuando estaba por decirle a mi madre la situación en la que me encontraba, Lena entró a casa. Estaba ebria. Mamá dejó de ponerme atención y se dirigió a discutir con mi hermana. Fue entonces que me di cuenta de que no necesitaba mas problemas. Decidí mantenerlo en secreto.

Todo lo que tenía que hacer era conseguir un trabajo bajo la excusa de obtener experiencia, usar el dinero que gane para pagar los exámenes extraordinarios y aprobarlos. No había necesidad de que se enteraran. Después de todo, no podía empeorar, ¿verdad?

Sólo será por un tiempo. Puedo sacar esta situación adelante sola. Todo estará bien. Solo debo pedir en dirección que se me brinde la oportunidad de presentarlos un poco después del tiempo establecido. Ademas de que lo guarden en secreto entre nosotros.

Esto puede resultar, ¿verdad? Sólo debo resistir, probar a los demás que puedo hacerlo. Pero más importante... Demostrarme a mi misma que aún no me han roto. Que aún estoy de pie. Debo admitir que tengo miedo... la posibilidad de fallar alguno de los exámenes me aterra, ¿sabes? Pero, si tu confías en mi, se que puedo lograrlo. 

Pronto volveré a escribirte, mi amor. Te amo con todo mi corazón... aun si esta algo roto por todo lo que estoy viviendo, quiero que sepas que cada uno de sus trozos te ama con completa dedicación. Es gracias a ti que puedo pararme el día de hoy. 

Siempre tuya,

Siempre tuya,




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