Cleventine 2: Pasado y Presente

2x21. El extraño asistente social

 

2ª PARTE - Pasado y Presente

21.

El extraño asistente social

 

—Hm... Hm...—murmuraba Denzel, con una cara increíblemente seria y pensativa.

Naminé, sentada en la mesa del comedor con una taza de té, observaba al hombre ir de un lado a otro sin cesar, mientras James y Lu Kai intentaban desatarse de las sillas donde Denzel los había atado con una cuerda, pero de verdad, además de ponerles un pañuelo en la boca. Naminé prefería no pensar qué tendrían que haber hecho para que los atase, era un hecho tan repetitivo que ya le parecía algo normal.

Llegó un momento, tras unos minutos, en que Denzel dejó de dar vueltas y se acercó a los gemelos. Sólo les quitó el pañuelo de la boca.

—¿Dónde habéis estado y qué habéis estado haciendo todo este tiempo desde que aparecisteis aquí, aparte de destruir la ciudad?—les preguntó.

—Jugar a las canicas—contestaron a la vez.

—Seguro—murmuró entre dientes—. Ahora en serio.

—Huir—contestaron.

Denzel frunció el ceño.

—¿De quién?

—Ah...—se encogieron de hombros—. No nos parece justo...—dijo James.

—... que explicaciones nos pidas...—dijo Lu Kai.

—... habiéndonos atado como animales...

—... con mucho gusto...

—... pues preguntas también tenemos...

—... y bien nos extraña...

—... el tercer en tu pelo...

—... mechón blanco que vemos...

—... y tu aspecto más que el nuestro crecido...

—... lo que de primeras...

—... a pensar nos lleva...

—... que al futuro nos hemos ido—concluyeron al mismo tiempo.

—Mmm...—balbució Denzel, casi como un sollozo melancólico, e hizo que se secaba una lágrima tras las gafas—. ¿Cómo puedo enfadarme con ellos?—le preguntó a Naminé—. ¡Son adorables, hacen poemas! ¡Igual que nuestro tátara-tátara-tátara-tátara tío primo William!

—William Shakespeare se pegaría un tiro si oyera a estos dos pirados—bufó la mujer, poniendo los ojos en blanco.

—¡Pues este par de pirados son los consejeros del Emperador!—le espetaron los gemelos a su hermana.

—Cuando envejezcan no serán tan graciosos...—siguió gimoteando Denzel.

De pronto se oyó un estruendo seco en la entrada de la casa y unos pasos corriendo por el pasillo hasta el salón con mucho ruido, entonces apareció Link en el salón con cara de haber visto un fantasma. El momento quedó en pausa cuando su mirada se cruzó con la de los clones.

Gee ge!—exclamaron los gemelos con alivio.

—¡Monstruitos!—contestó Link, mientras corría hacia ellos con los brazos abiertos.

«Vaya, qué pronto ha llegado» pensó Denzel, mientras los tres chicos compartían un feliz abrazo fraternal y después Link los desataba. Un segundo después, apareció Owen allí con ellos, que había entrado en la casa con Link, y se quedó observando la escena amargamente.

—Oh, no...—masculló—. Esperaba encontrar a estos dos insoportables los últimos.

—No hacía falta que vinierais—le dijo Denzel—. Sólo quería que supierais que ya había encontrado a James y a Lu Kai.

—Ya conoces a Link—Owen negó con la cabeza—. Son sus hermanos preferi... ¡Uagh!

Inesperadamente Owen se dio de morros contra el suelo cuando los gemelos se le echaron encima.

—Hola, cuatro ojos...—sonrió James maliciosamente, sentado sobre sus piernas.

—Tú y nosotros...—dijo Lu Kai, tumbado sobre su espalda.

—... cuenta pendiente tenemos...

—... por tus arrojos.

—¡Ahora no es momento para eso!—protestó Owen—. ¡Quitaos de encima!

—¡Nos debes dinero!

«¿Arrojos?» pensó Denzel. «Ah... Owen habrá vuelto a chantajearles para alguna de sus artimañas». Denzel sonrió, viendo a los cuatro chicos ahí todos juntos peleándose, mientras Naminé, inmune a los libros y cojines que pasaban rozando su cabeza lanzados por ellos, sorbía de la taza de té tranquilamente.

Era de esperar que, siendo tantos hermanos, cada cual tenía una determinada relación con los demás, contando con cómplices y rivales, abusos y gestos de cariño. Lo cierto es que Link era el único que se llevaba bien con todos, más que nada porque era el mayor, el protector. Naminé era la segunda mayor y ejercía más de mediadora o interventora cada vez que los demás se peleaban o hacían algo malo. Ella no soportaba a los gemelos; a Link lo respetaba y apreciaba; Owen le era indiferente; con Khris y Zoe tenía la vena protectora al ser las únicas chicas junto a ella, y al que más quería era a Robin, el pequeño.

La tercera era Khristine, una chica avispada y alegre. El cuarto y el del medio era Owen, el término medio, que no se interesaba ni por unos ni por otros y solía chantajear a los pequeños para conseguir beneficios de los mayores, así que era un listillo de mucho cuidado. Después de Owen iba Zoe, la dulce y delicada Zoe, la chica más pequeña y querida por todos. Después iban los gemelos, que lo único que les importaba era ellos mismos y Link, y solían meterse con Robin, el más pequeño.



Ánica

Editado: 12.08.2020

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