Corazón Prohibido

Capítulo 31

Jonathan

Mi padre canceló la conferencia de prensa para evitar malos entendidos y especialmente el dañar la reputación de su empresa; esto no sucediera sino hubiera cometido el error de verme a escondidas con Sebastián días previos nada pasaría y nuestras vidas fueran tranquilas sin gastar ningún puto peso para callar a ciertos medios de comunicación. Sé que el dinero puede transformar a las personas por los beneficios y el poder adquirido, pero en ciertas circunstancias eran necesarios para sobrevivir en la selva donde vivíamos.

            He regresado a la Ciudad de México con una enorme preocupación y deseaba que Sebastián no haya tenido un conocimiento de todo el desmadre desatado hace horas atrás porque tendré graves problemas con un corazón frágil.

            La ventaja del viaje constaba en que no utilice el aeropuerto puesto que, seguramente habría reporteros esperando para obtener una historia en su revista o programa matutino de chismes sociales. 

            ¿Por qué no puedo ser feliz? Amaba ser quien soy en estos días con Sebastián a mi lado pude comprender que utilizaba una mascará ocultándome del resto de las personas para no ser juzgado como en el pasado, y las diferentes platicas que hemos tenido sobre expresarnos y tener una libertad han sido de bastante ayuda para conocerme y aceptarme.

            Todo realmente se pondrá horrible y el drama familiar regresará; mi madre dará un sermón cuando entré por la puerta principal para castigarme o hacerme sentir como un mal hijo por sus comentarios homofóbicos como los hizo aquella noche.

            Me dolía en el alma sentir el desprecio dado por mis padres al enterarse sobre mi sexualidad siempre me he preguntando ¿Cómo Sebastián vivé sabiendo su sexualidad y el accidente que tuvo como causa a ese rechazo? Parecía otra persona que jamás conocí, su personalidad anterior quedo enterrada junto con su pasado dando un nuevo comienzo.

            Se detuvo el coche enfrente del garaje. Levanté mi mirada hacia el segundo piso en búsqueda de mi madre, quien posiblemente este fumando un cigarro para liberar el estrés, mientras Clarisa encendía incensios de lavanda.

—Jonathan, antes de atravesar la puerta no menciones nada sobre la conferencia —comentó mi padre—. Y si mamá hace cuestionamientos no grites ni hagas un drama adentro, ¿entendido?

            Asentí.

            Bajamos del coche pude percatarme que mi madre abrió la puerta dedicándonos una mirada acusadora; ella estuvo al pendiente de cualquier rumor dado en la conferencia de prensa, y no puedo evitar estar enamorado de otro hombre tenía que idear una mentira perfecta antes de tener serios problemas.

            Dibuje una sonrisa en mis labios y salude amablemente como un hijo educado cumpliendo con las reglas morales familiares.

—Mamá, ¿Cómo estuvo su mañana? —dije

—Ni sueñes que me harás cambiar de opinión —se quejó mi madre—. Acabo de leer un post en Facebook sobre una relación homosexual que estas teniendo, ¿Qué ocurre contigo?

            Quedé paralizado y no sabía que responderle porque existía evidencia intangible como fotografías y un texto compartiendo información de una supuesta relación que llevaba debía ser con Sebastián todo el desmadre que hizo Rachel en venganza.

—Hannah, ya hablamos del tema —replicó mi padre.

—No intentes defenderlo —se quejó mi madre una vez más—. Estoy cansada de escuchar que es una etapa o simplemente le dio la calentura como a todo joven que intenta experimentar—. Todas esas mentiras son para justificar un problema que estamos teniendo y la situación no mejorará, Jonathan necesita ayuda para reubicar su orientación.

            ¿En serio, madre? Hablamos de una clínica de reorientación he escuchado historias dolorosas y tormentosas de jóvenes que han ingresado a un sitió como ese para cumplir con los deseos de sus padres en redefinirse y continuar un camino nuevo hacia una vida falsa, y hablando de los resultados terminaban siendo un desastre.

—No puedo enviarlo a una clínica —afirmó mi padre­—. ¿Sabes las condiciones que estará? Lo obligaran a hacer cosas que no le gustan y lo torturaran hasta volverlo heterosexual, no quiero ver a otro conocido pasando por lo mismo.



Gabriela Betancourt

Editado: 23.05.2020

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