Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 75 Asalto En Alta Mar.

En alguna parte del Mar Angosto entre Aleshia, Fronda y Zenobia.

–¡Capitán en el puente!
–Informe de situación, segundo.

–Capitán Satya, vientos favorables, mar tranquilo, llegaremos a Raz Al"Nar en dos días como está previsto, señor.

–Bien, tome un descanso, ahora me haré cargo. Dígale al cocinero que no me envió mi taza de té matutino al puente.

–Lo haré capitán.

El capitán Satya, un viejo zorro de mar, capitaneaba un pequeño carguero zenobiano en dirección a los puertos de Raz Al"Nar, en Aleshia, cargado con productos agrícolas propios de Zenobia, telas para confección, ya que los aleshianos eran grandes consumidores de la manufactura zenobiana que era de buena calidad.

–¿Será el último viaje, Capitán Satya?

–¡Señor Kerrás, su clásico acento de Kerkat no esperaba escucharlo y verlo tan temprano, ¿ya desayunó?

–Su acento capitalino de Markesh no dista mucho del nuestro Capitán, solo estoy comiendo este bocadillo, pensé en traerlo en varios pedazos para compartir.

–Está prohibido comer en puente, señor Kerrás, pero como usted es un cliente conocido de la Confederación de Comercio del puerto le pasaré por alto esta norma –respondió con una broma el capitán Satya a su amigo y cliente aceptándole el bocadillo.

–Aún no responde la pregunta querido amigo.

–No lo sé, el mar es mi vida, pero me están proponiendo integrar la presidencia de la Cámara de Marina Mercante y Comercio, dicen que soy la persona más idónea para el cargo, y el único que creen que puede tratar el problema de piratería.

–Se ha tenido mucha pérdida por piratería frondana en estas aguas Capitán. Me imagino, que usted al frente de ese sector, todo mejoraría. Usted cuando formaba parte de las marina tzaring zenobiana fue un capitán muy respetado –indicó el pasajero.

–Solo son habladurías, eso fue pasado, la casta tzaring está En alguna parte del Mar Angosto entre Aleshia, Fronda y Zenobia.

–¡Capitán en el puente!

–Informe de situación, segundo.

–Capitán Satya, vientos favorables, mar tranquilo, llegaremos a Raz Al"Nar en dos días como está previsto, señor.

–Bien, tome un descanso, ahora me haré cargo. Dígale al cocinero que no me envió mi taza de té matutino al puente.

–Lo haré capitán.

El capitán Satya, un viejo zorro de mar, capitaneaba un pequeño carguero zenobiano en dirección a los puertos de Raz Al"Nar, en Aleshia, cargado con productos agrícolas propios de Zenobia, telas para confección, ya que los aleshianos eran grandes consumidores de la manufactura zenobiana que era de buena calidad.

–¿Será el último viaje, Capitán Satya?

–¡Señor Kerrás!, su clásico acento de Kerkat no esperaba escucharlo y verlo tan temprano, ¿ya desayunó?

–Su acento capitalino de Markesh no dista mucho del nuestro Capitán, solo estoy comiendo este bocadillo, pensé en traerlo en varios pedazos para compartir.

–Está prohibido comer en puente, señor Kerrás, pero como usted es un cliente conocido de la Confederación de Comercio del puerto le pasaré por alto esta norma –respondió con una broma el capitán Satya a su amigo y cliente aceptándole el bocadillo.

–Aún no responde la pregunta querido amigo.

–No lo sé, el mar es mi vida, pero me están proponiendo integrar la presidencia de la Cámara de Marina Mercante y Comercio, dicen que soy la persona más idónea para el cargo, y el único que creen que puede tratar el problema de piratería.

–Se ha tenido mucha pérdida por piratería frondana en estas aguas Capitán. Me imagino, que usted al frente de ese sector, todo mejoraría. Usted cuando formaba parte de las marina tzaring zenobiana fue un capitán muy respetado –indicó el pasajero.

–Solo son habladurías, eso fue pasado, la casta tzaring está muy relegada, todos nos vemos forzados a retirarnos, pocos barcos, pocas naves aéreas, y ya no tengo fuerza para irme a probar suerte en Khalaris o al espacio.

–Pues mire, ya por su edad debes servir mejor como político, así que mejor opte por el cargo.

–La política no es lo mío señor Kerrás, prefiero estar en mi retiro probando suerte como agricultor. Ya compré una pequeña tierra cerca de Nogrok, hay unas minas de maná muy cercanas, que necesitan tener un proveedor de cítricos en el mercado local.

–Capitán Satya, y usted al comprar la propiedad pagó las primas de las aseguradoras.
–¿Esos carroñeros? no les confiaría mi vida. Son unos usureros.

–Bueno tienes razón amigo Satya, lástima que en los fletes marinos corremos riesgos de piratería, afortunadamente la carga montada aquí está cubierta por la póliza.

–Es lo común señor Kerrás, pero al que no tiene los recursos, si los atacan los piratas, los comerciantes quedan en la ruina, y eso afecta el negocio de fletes.



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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