Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 77: El Despertar de Ariel.

La resistencia después del asesinato de Arnuk Groi se había levantado de forma desorganizada, existían frentes dispersos y actuaban más por el entusiasmo y la espontaneidad, que con organización y disciplina, aunado a esto, los debilitados líderes políticos estaban en su mayoría, presos, o desaparecidos; otros fueron hallados muertos en situaciones no muy claras; otros, habían negociado prebendas y privilegios con el gobierno, haciendo más el papel de una oposición colaboracionista.
Las redadas policiales de Krong Horam y con la ayuda de los nuevos milicianos conformados por partidarios ezrahim de la casta de Karnak Zatú, lograron infiltrarse en los bandos radicales opositores pocos organizados y empezaron a tener resultados quebrando los focos de resistencia debilitando su efectividad. No obstante, a medida que cayeron unos, otros se iban levantando y verían los errores que cometieron los que le antecedieron, pero dicho aprendizaje sería lento, y con un alto costo de recursos humanos en las filas opositoras y sin poder recibir alguna ayuda extranjera posible.
Para terminar de doblegar al país, Korej Adín, siguiendo el ejemplo a seguir de su par koraliano, comenzó un plan de sometimiento a la nación frondana para la sumisión de la población de acuerdo a su sistema de gobierno. En cuestión de semanas, las protestas, fueron neutralizadas, el estado policial, se había implantado en toda Fronda, como en Koralia lo hacía Ramiz, el dictador de forma eficiente con su maquinaria policial propagandística sembró el miedo en la población civil de ambas naciones. Las castas Tejnik, Ezrahim y Kohanitas estaban siendo dominadas por la clase dirigente corrupta del gobierno tetrarca usurpador y los militares que pertenecían a la casta tzaring tenían el control total y absoluto del Estado.
Korej Adín, sabe que los intelectuales son un duro bastión opositor, la casta tejnik de la que él pertenecía, sería ahora su principal rival y muchos comenzarían a ver a los intelectuales y prominentes sabios como un esperanzador contrapeso de protesta, y por ello, Ramiz le da una serie de instrucciones con el fin de hacer caer este posible foco de resistencia intelectual lo antes posible.
Korej, dirige un discurso al país, y con mentiras, ofrece sacar al país de un supuesto atraso, se propone a crear una nueva forma de sistema de dirección de la casta tejnik.
─He revisado el sistema educativo de Fronda, y he encontrado ciertos problemas en el sistema educativo, por ello, me he reunido con los líderes tejnik de mi partido, he decidido, comenzar un nuevo programa llamado «Fronda Futura» donde hemos diseñado un nuevo plan educativo, y todas las instituciones tejnik como de las otras castas, serán adheridos al nuevo plan educativo, para el futuro glorioso de Fronda, en unión con el gran hermano Ramiz de la República Koraliana que en conjunto, seremos la punta de lanza, la vanguardia en conocimiento y adelantos tecnológicos de toda Tzargaria.
»Para ello, el Partido de los Trabajadores de Fronda, ha creado un nuevo sindicato, donde en asambleas, hemos estado revisando el sistema educativo que se impartirá de ahora en adelante, e invito cordialmente a todos los «Tecnócratas Maestros» a sumarse a esta iniciativa para que aporte su conocimiento al nuevo sistema educativo.
La noticia no cayó bien en el Alto Consejo de la Casta Tejnik, que muy bien sabía las intenciones de Korej y sus secuaces, para ideologizar a la población, era obvio que quería copiar el sistema que implantó Ramiz con su «Revolución Unificadora», y en reunión emitieron un comunicado firmado por 600 grandes miembros de la casta tejnik, entre ellos estaban, el Profesor Remir Karnuc, y el Abogado Áhira Enán.
Korej ordenó que todos aquellos que firmaron el comunicado de rechazo, fuesen fustigados para hacerlos cambiar de opinión. Al cabo de unos días, el nuevo sindicato reveló que para poder ejercer la actividad tejnik, debía estar inscrito en sus filas, limitando así el ejercicio de la profesión de enseñanza para los que ejercían la actividad docente y por ende, el profesor Karnuc, le revocaron la licencia.
Las discusiones con la alta dirigencia de la casta con el nuevo sindicato llegaron a fuertes discusiones y un día, por la fuerza, los miembros del sindicato, acompañados de las hordas de los milicianos afectos a Korej Adín, llegaron tomando el edificio del Alto Consejo Tejnik de Fronda. Y entre peleas, golpes, gritos y empujones, sacaron a los altos directivos y otrora respetados miembros de la casta a la calle, so pena de ser encarcelados. Con ellos salieron también el profesor Karnuc y el Doctor Áhira quien había ido a ayudarlo. Los tzaring habían ido supuestamente para «mantener el orden» pero realmente estaban ayudando a los milicianos y el sindicato del gobierno a instalarse en el edificio.
─¡Esto es una maldita locura Áhira! Es un ultraje. ─gritaba el viejo profesor.
─Déjalos Remir, es solo un edificio, nuestros conocimientos ellos no podrán quitarlo de nuestras mentes, escribiremos y difundiremos por otros medios.
─¿Cuales medios? Si todos están censurados ─recordó el viejo profesor.
─Tendremos que organizar una red clandestina de enseñanza, será difícil con la fuga de cerebros. Ya logré que Mogul y su familia estén a salvo en Zenobia, partieron hace días atrás, y así como él, otro han logrado irse, estamos enfrentando una migración de cerebros, por eso los pocos que quedan tenemos que reclutarlos.
Áhira conduce su vehículo en medio del caos, y dejando al Profesor Karnuc en su casa, le dice antes de bajar.
─Ariel se resiste a irse, su esposo tampoco quiere emigrar.
─Habla con ellos, quizás quieran formar parte de esta noble labor.
Era casi la mitad de la tarde, y el clima estaba frío y húmedo, una espesa neblina se cernía sobre las calles de Fronda. La gente caminaba por las calles con sus uniformes de castas adecuados para el clima. Ariel Ishar caminaba de vuelta a casa frustrada por la negativa de encontrar un nuevo empleo sin saber que la desgracia le llegaría ese día.
Áhira llegó primero al conjunto residencial donde quedaba el apartamento de la familia de Ariel, pero encuentra una comisión de la policía que está allanando su edificio, sin embargo, da una vuelta disimulada y a unas cuadras logra por suerte divisar a Ariel que camina con la compras de la cena para la noche. Ella se ajusta su abrigo para protegerse de la pequeña llovizna que caía a esa hora. Áhira la intercepta con su vehículo indicando que suba.
─¡Sube pronto!, la policía política está en tu edificio.
─¿Qué hacen esos miserables ahí?
─No lo sé, pero quédate conmigo mujer. ─El viejo abogado le abre la puerta y ella sube sin pensarlo.
El abogado y la bióloga observan desde una distancia prudencial que los policías comienzan a sacar a todos sus vecinos, y entre ellos, sacan a Dan Yaneo, el esposo de Ariel, junto a su pequeño hijo a empujones y colocan a todos los habitantes en una fila frente a una pared, Ariel observa alarmada, pero Áhira la contiene.
─Están requisando, espera un poco, cuando no consigan a quien buscan, dejarán a todos tranquilos.
─Doctor por favor, debo ir con mi esposo.
─¡Espera un poco! ─insiste el viejo abogado─. Es peligroso que vayas.
Los policías hacen preguntas y golpean a los hombres principalmente, están buscando a alguien, pero nadie le contesta. Hasta que llega a Dan quien es interrogado.
─¿Eres Dan Yaneo?
─Lo soy.
─¿En dónde está tu mujer? Tenemos una orden de captura.
─Ella salió ─contestó sin inmutarse, sabía que su esposa era inteligente y se resguardaría.
─¿A dónde?
─Salió esta mañana a buscar trabajo, no llegará. ─Dan sabía que estaba cerca pero no la delataría.
─¿Dime donde está?, o te mato! ─amenazó el esbirro sacando su arma apuntando a la frente de Dan, sin importarle que el niño estaba llorando.
─Ya te dije que no lo sé, yo acabo de llegar del trabajo ya que trabajé hasta más temprano.
En eso, en un vehículo cercano se baja Krong Horam
─Comandante, no hallamos a la solicitada, pero está su esposo.
─Bien, a ver chico, ─interroga con su arrogante voz─, seamos más claros, dime donde está tu mujer o te mato.
─Ya le dije a su subalterno que no lo sé, ella estaba en una serie de entrevistas y no llegará hasta la noche ─respondió con seguridad.
Krong ordena que golpeen en el estómago a Dan y este se dobla del dolor.
─¡Habla ya, es una orden!
─¡Que no lo sé! ─respondió con dificultad y poniendo a su hijo detrás de sí.
Krong enfurece y saca su arma y le apunta.
─Estoy hablando en serio idiota, ¿dime a donde está Ariel Ishar?
─Le digo la verdad ─Dan tose por el golpe bajo al estómago─, no acostumbro a preguntarle a donde va.
Krong, lleno de arrogancia y altivez, comienza a apuntar a todos los vecinos de Dan para intimidarlos aún más.
─¿Algunos de ustedes han visto a esta mujer?
─Ella vive aquí, pero es cierto, no la vemos a menudo señor. ─Un vecino contestó con nerviosismo y lleno de miedo
Krong le apunta al hijo de Ariel y le dice a Dan.
─Habla o mato a tu hijo. ─El tzaring apunta al niño que se orina del susto.
Ariel observa y quiere bajarse pero Áhira impide su salida del vehículo.
─¡Doctor, déjeme ir!
─Espera un poco, no creo que cometan tal atrocidad, solo lo hace para intimidar.
Krong observa que Dan le mira de forma penetrante y con rabia contenida limitándose a decir:
─¿Es usted capaz de matar niños para cumplir sus objetivos? ─y volteando a su hijo le dice─: No temas, todo saldrá bien.
Krong se ríe de forma soberbia lanzando una carcajada burlona y dice:
─¿Me quieres probar mi paciencia idiota? Veo que no quieres cooperar, no importa, otro lo hará.
En eso apunta su arma a la frente de Dan y acciona el gatillo matándolo de una vez ante su aterrorizado hijo. Dan cae muerto en el pavimento, y su hijo comienza a llorar, los otros policías siguen golpeando a los demás hombres y los sollozos y gritos del niño y de otras mujeres, ensordecen la gris calle.
Ariel va a gritar y Áhira la toma por la cabeza forzándola a cerrar la boca, Ariel por reacción involuntaria lo muerde, pero el viejo abogado resiste la mordida.
─No grites, que nos van a ver.
Ariel llora de impotencia oculta dentro del vehículo apagado del abogado que está ubicado a una distancia para no ser vistos.
─Lleven a ese niño a otra parte, me aturden sus gritos ─gruñó Krong.
─¡Padre, padre, despierta! ─El niño no se apartaba de su padre que yacía en el suelo ante la mirada impotente de vecinos y amigos de la pareja. Un policía alto y flaco cuyo nombre en su identificación era Gamal, forcejea con el niño para apartarlo de ahí, pero su arma larga no estaba asegurada y hace que se le escape por el forcejeo un disparo, que impacta en el pequeño haciéndole también perder la vida junto a su padre.
─¿Qué pasó? ¿Que fue ese disparo? ─voltea Krong Horam así como otros soldados.
─Comandante, lo siento, se me activo el rifle, ¡fue sin querer! ─El policía Gamal con un rango de cabo segundo, estaba muy nervioso respondiendo a Krong con los dos cuerpos a su lado.
─¿Es que no pueden hacer nada bien? ─gritó el Comandante─. Bah, solo es el niño de esa fugitiva. Recojan esos cuerpos y vámonos de aquí, activen un mecanismo de búsqueda de esa mujer. La quiero viva y no quiero que se cometan este tipo de errores de nuevo ¿Me han entendido?
─¡Si señor! ─dijeron los esbirros.
Los policías recogen los dos cuerpos, y empujan a los demás a que se vayan del lugar. Rápidamente, se retiran del sitio ante el temor que la gente les viniera enfurecida, cosa que no sucedió por medio del miedo colectivo infundado en la mayoría.
El viejo Áhira, tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para contener a Ariel quien no dejaba de tratar de liberarse, para ir a donde su esposo y su hijo yacían muertos.
─Escucha, si sales para allá también te matarán. ─refunfuñó el abogado.
─¡Que me maten, han matado a mi familia! ─sollozaba Ariel─. Usted me dijo que no iba a pasar nada, si hubiese ido ellos estarían vivos.
─Ariel, no sabía que serían tan despiadados, pero les darás el gusto, Dan te cubrió, haz que valga la pena, él no quisiera que tú no hubieses caído en la trampa de esos asesinos, ahora te esperarán en ese lugar, vámonos de aquí, tendremos que buscar un lugar seguro para esconderte.
─¡Los mataré, los mataré, lo juro, los mataré uno a uno!
Ariel entra en shock y Áhira la esconde en su casa para tranquilizarla y le dice a su esposa que la esconda en el sótano que era un sitio apropiado para ocultarse por algunos días.
Al cabo de unas horas en la sede de la policía política.
─Ustedes son idiotas, ¿asesinar a un niño?
─Fue un accidente señor.
─¡Escúchame bien Krong!, esto nos trae problemas, tenemos a la disidencia controlada y pasa esto, le estás dando motivos a que se formen nuevos focos.
─¡Los controlaremos comandante Zacai! Como siempre lo hemos hecho.
─¿Donde está el policía que lo mató?
─Está en el comando esperando órdenes.
─¡Arréstalo!, mientras pasa la noticia, informaremos a la población que se castigó al policía, y diremos que el padre provocó toda la situación; luego lo asignas a otra unidad cuando baje la marea. ¡Maldita sea Krong! Era una simple redada, solo era buscar a esa mujer, ¿acaso tienes problemas para capturar mujeres?, es la segunda que te causa problemas. Primero la chica Groi, ¿y ahora otra tejnik? Los tejnik están por debajo de nuestra casta. ─refunfuñó el comandante Zacai.
─Comandante Zacai, esa no me dará problemas, la tendré aquí en cautiverio a final de la semana, ¡se lo aseguro! ─Krong no paraba de balbucear excusas.
─Más te vale, se le eliminó la libertad que tenía, como apareció viva la chica Groi, ahora la nueva Reina de Aleshia, por tu cortesía e ineficiencia, no vaya a ser que la otra sea la futura condesa, de no sé dónde. Ten en cuenta esto Krong, se te dio una nueva oportunidad, no la desperdicies, tu historial estos últimos meses ha dejado mucho que desear.
Vlad Zacai sale molesto y tira fuertemente de la puerta, dejando un molesto Krong en la oficina.
─No me tomarán el pelo de nuevo. ─gruñó el gordo esbirro.
A pesar de los fracasos de Krong Horam, desde que asumió el mando de la policía política, su ineficiencia contrastaba con la nueva política de trato que hizo de su cuerpo de seguridad, ahora carecían de piedad. Krong se aseguró que todos actuaran con total desfachatez e inhumanidad con los que capturaban, convirtiendo al cuerpo de seguridad en el ente más odiado y repudiado de la casta tzaring de Fronda, secundados por el cuerpo de milicianos ideologizados que armó Karnak Zatú y que también estaban al mando de Krong.
Unos días después, en la casa de Áhira Enán, el viejo pero rico abogado, recurre a diversos contactos, su carrera como jurista, le había relacionado con gente de diversos tipos de oficios, gente buena, mala y de dudoso actuar, algunos prófugos y otros que logró sacar de la cárcel que habían pasado como Ariel, a la clandestinidad. A las puertas de la casa de Áhira, llegó al final de la tarde, un hombre alto, bien parecido, de buen porte, y con una seguridad para hablar, aparentaba ser miembro de la casta ezrahim, con el oficio de conductor de transportes pesados, llegó antes del toque de queda impuesto por el gobierno.
─Marun, llevarás esta chica a su familia en Zenobia.
─Primero la debo llevar al bosque Kinneret, allá tenemos un campamento seguro, los esbirros del gobierno desconocen su ubicación.
─Ella no lo sabe todavía, pero partirá esta misma noche, me trae mucho riesgo tenerla aquí escondida en mi sótano ─reveló el abogado.
─Lo sé Doctor, veré que podemos hacer. Los controles están difíciles, movernos de noche, escondernos de día, los puertos están vigilados y pocos embarcaderos ya no quieren trasladar refugiados, porque los tzaring han incrementado las patrullas marítimas y están reforzados con koralianos. ¿Pero quién es ella? ¿Es su hija?, ¿es de su entorno familiar? ─interrogó con dudas Marun.
─Solamente es una amiga y compañera de trabajo, perdió su familia y debo ayudarle.
─¿Es la madre del niño que mataron en el sector residencial tejnik?
─¡Si, es la misma!
─La sacaré doctor.
Ariel termina de cenar y llega el doctor con el misterioso hombre al sótano, sorprendiendo a la chica.
─Doctor Áhira, yo…
─No te preocupes Ariel, es un viejo amigo de confianza, te presento a Marun, viene por ti.
─¿Por mí?
─Un placer conocerla señorita, a pesar de las circunstancias, ¡lamento su pérdida!
Ariel baja la mirada y se limita a callar y le extiende la mano por cortesía al ezrahim. El viejo Áhira le dice:
─Ariel, lamento todo, pero debo decirte que partirás esta noche con este señor.
─¿A dónde?, no me quiero ir de Fronda.
─Ariel, debes entender que me pones en riesgo, hay mucha gente que depende de mí. Si descubren que albergo a una prófuga, les irá muy mal, debes irte a Zenobia con tu cuñado Mogul y su familia.
─Ariel ─interrumpe Marun─, yo te sacaré con seguridad, pero debemos irnos ya, el tiempo apremia e impondrán el toque de queda.
Ariel reacciona y no le queda más opción que irse con ese hombre desconocido.
─Doctor Áhira, nunca podré pagarle lo que le debo.
─Nunca fue mi intención cobrarte, ahora recoge tus cosas, viajaras ligera.
Ariel aborda un vehículo pesado de suministros y es introducida por Marun en un compartimiento secreto, donde solía guardar algunas cosas de valor y contrabando. El vehículo emprende la marcha, después de pasar una serie de controles policiales y militares, Marun detiene la marcha y saca a Ariel del compartimiento secreto para acomodarla y no le dé un ataque nervioso por el encierro. Ella se monta de copiloto al lado de Marun, y siguen la marcha.
─Ya no hay más controles por esta zona por dos horas más, vamos a un campamento en el bosque Kinneret, allá descansarás mientras esperamos al contacto del sur, que te llevará después a Legna.
─¿Qué clase de campamento es ese?
─Estamos al aire libre, nos quedamos en tiendas de campañas, son refugiados políticos y rebeldes que están prófugos de Korej, apenas se creó la semana pasada cuando arreciaron los controles y las redadas. La policía y los militares no llegan ahí, por ahora estamos seguros, ya que es un bosque negro.
─¿Cómo no saben de ese campamento?
─Trabajo para un aserradero cercano, y llevo madera, recojo la carga en la mañana y la llevo a una fábrica, el dueño de la misma colabora con el gobierno y por ello, me dan el pase.
─¿Están con el gobierno?
─¡Yo no! ─responde rotundamente─, son los dueños de esa empresa, pero su trabajo, me permite poder esconder y sacar gente por esta vía sin levantar sospechas.
─¡Ya comprendo! ─dijo la tierna pero atormentada chica.
─Escucha Ariel, ¿Así es que te llamas? ─Marun maneja por la oscura carretera de tierra, mientras mira de reojo con el reflejo de algunas tenues luces a la afligida chica que tenía una triste mirada.
─Así me llamo.
─¡Duerme!, siendo honesto, se duerme mejor en este trasto que en una tienda, así que aprovecha que faltan dos horas más entre barro y baches que tengo que pasar para llegar.
Ariel se recuesta a un lado de la ventanilla y mira a la negra vegetación oscurecida por la noche y dormita un poco mientras llega al campamento.
Al llegar a un claro en medio de la vía, los reciben un grupo de cuatro hombres armados con una pequeña arma láser y alguna herramienta agrícola como armas blancas.
─¿Hola Marun, traes carne fresca?
Ariel mira nerviosa.
─¿Carne fresca?, no, no les creas, solo bromean ─respondió Marun que se voltea para los extraños hombres─. Es una refugiada que debemos pasar a Legna.
En eso sale otro hombre más adulto y le dice a Ariel.
─Bienvenida señorita, síganos, para ubicarle una habitación, no será muy lujosa pero podrá al menos descansar.
─¡Ve con ellos! ─dijo Marun─. Debo ir a guardar el vehículo al aserradero para no levantar sospechas.
─Señorita, sígame, me llamo Soleg, soy el subcomandante de este emplazamiento de la resistencia, venga que ya tengo preparada una carpa.
─Gracias, señor Soleg.
─Tenga en cuenta que tenemos que callarnos, el campamento queda a 10 minutos de aquí.
Ariel llega y descansa esa noche en una rudimentaria e improvisada carpa, con gente desconocida para ella. Entre la humedad, el frío, los ruidos de las criaturas de la noche, Ariel duerme compartiendo su pequeña carpa con una pareja que tenía unas semanas antes de haber llegado.
Al llegar el alba, la fría mañana llega con una espesa niebla, Ariel se junta con otras mujeres para preparar un rudimentario desayuno en una fogata, y aún sin saber de su destino, ya que no veía a Marun por ninguna parte. Nota que el grupo de gente oscilaban como una veintena de personas como máximo, comen todos en donde se les haga más cómodo consumir su racionado alimento, Ariel se hace de una pequeña silla de campamento y en eso se sienta a su lado Soleg, que ya por ser de día, nota que es un pesado hombre, fornido, un ezrahim dedicado a la actividad obrera de mecánica, de unos cincuenta y tantos años.
Ariel mira alrededor y ve a los miembros de la recién formada resistencia, tratando de llevar su vida normal, a pesar de estar en ese frío y húmedo lugar. La pareja que compartió su tienda con ella, sacan unos instrumentos de viento, como una bolsa de cuero de donde colgaba unos caños o tubos, como unas flautas, el hombre empieza a soplar por otra boquilla para llenar la bolsa de cuero de aire comprimido, al cerciorarse que estaba llena, aprieta en otro caño y se reproduce un constante sonido grave, que hace como un roncador y seguidamente, comienza a practicar para tocar una melodía con sus dedos en la flauta más pequeña, al circular el aire que venía de la bolsa. La mujer le acompaña con pequeño instrumento de cuerda que sonaba girando una rueda de piedra sobre unas cuerdas y con unos teclados cortos acompaña en la música al hombre.
─¡Nos ponen fondo musical! ─comentó de forma amena, Soleg para romper el hielo con Ariel.
─¿Señor Soleg, donde está Marun? ─pregunta impaciente Ariel.
─Llegará cuando entregue la mercancía del aserradero, y luego terminará de traer el contrabando de armas.
─¿Armas?
─Si, se inició un movimiento de resistencia armada contra el gobierno de Korej, no somos muchos, pero ya hay un comando central en clandestinidad, y trataremos de hacer la vida imposible al gobierno prokoraliano.
─¿Cómo harán con los bien entrenados tzaring?
─¡Liquidaremos algunos de ellos! para eso son las armas que Marun fue a buscar ¿Y usted que hizo para que esté huyendo?
─¡Es una larga historia!,
─Tenemos toda la mañana, aquí todos tenemos largas historias para compartir.
Ariel mira al Soleg y le dice:
─Me encarcelaron por una persona que ayudamos a huir a Aleshia, varios fuimos detenidos, se supone que murió en el camino, pero resulta que ahora en vez de buscar ayuda, es la flamante esposa del mismo rey de Aleshia, mientras nosotros aquí, estamos padeciendo mientras ella se da la gran vida.
─¿La Reina de Aleshia es frondana? no lo sabía, y que clase de ayuda buscaría allá con los desérticos aleshianos, hasta donde sé allá no se entra fácil.
─Tenía las pruebas del asesinato de Arnuk Groi, fue para que la ayudaran a descifrar un código pero lo que hizo fue irse a jugar a la realeza y se olvidó de su gente, no nos contactó ni se comunicó con nosotros, solo se quedó en su nueva vida «noble» aleshiana, como si nosotros no íbamos a saberlo.
─¡Un momento! ¿Te refieres a la chica Groi? ─El hombre cincuentón reconoce la historia de Maya─. ¿Conocías a... Maya Groi? ¿Es así que se llama? ¡Escuchen chicos! ─Soleg llama a otros muchachos para que se acerquen─, escuchen esto, tenemos a una amiga de la chica Groi, la que se va a casó con el rey aleshiano, o algo así.
─¡Ya no es mi amiga! ─se levanta molesta Ariel─. Gracias a esa mal agradecida, mataron a mi familia, a mi esposo y mi hijo, porque querían arrestarme de nuevo, todo por esa «chica Groi» como le llamas.
Los chicos se acercan a conocer detalles de la historia, eran como una docena de futuros combatientes, todos muy jóvenes.
─¡Oiga lo lamento! aunque todos los que usted ve aquí, tiene alguna historia igual o peor que la suya. Mire a este, un tzaring mató a su novia y él mató al oficial, ahora lo buscan; este otro ─señala a uno más joven─, tenía hambre y robó a un funcionario solo una hogaza de pan que estaba comiendo en un restaurante, lo detuvieron y lo golpearon, afortunadamente salió y volvió a ver al hombre y no le tuvo miedo y lo golpeó, por venganza, el tipo movió influencias y arrestaron a sus padres y los desaparecieron, a aquella chica, la violaron unos tzaring, y a mí, porque me negué a repararles unos vehículos ya que no querían pagar, me quitaron mi taller, no sin antes golpeé al funcionario, un tzaring me disparó pero pude salvarme de milagro, pero tuve que escapar, lo que quiero decirle que todos tenemos historias distintas a las suyas pero un denominador común, el gobierno usurpador de Korej Adín y sus esbirros tzaring.
─Cuanto lo siento chicos. ─dijo Ariel a todos los que se acercaron.
─Cómo usted verá, no es el único caso, la chica Groi, poco nos interesa, más bien, me alegra que esté en mejor situación, pero no soy para juzgar, todos los que estamos aquí, hemos sufrido en menor o mayor medida a usted. Al menos usted se irá a Zenobia, y nosotros trataremos de matar tzaring con riesgo de nuestra vida. Solo espero que usted pueda llegar bien.
─¡Van a matar tzaring! ─Ariel levantó su mirada.
─Si, nuestro comandante es Marun, iniciaremos los entrenamientos, luego los objetivos y finalmente, la acción.
Ariel, se queda pensativa, al cabo de un par de horas, ve que dos chicos al fondo pelean con sus manos de forma ruda, ella quiere intervenir y otro la intercepta y le dice:
─Están entrenando para saber pelear contra un soldado tzaring.
Ariel retrocede y los observa.
─¿Ariel Ishar? ─dice una voz algo familiar y ella se voltea.
─Hola Marun...
─Ariel, esta noche vendrá un contacto para llevarte hasta Legna, llegaras a Zenobia con suerte en una par o quizás en tres días.
Ariel baja la cabeza para pensar mejor y luego levanta su cara y le dice a Marun.
─¡Olvídalo! No iré a Zenobia, me quedo aquí con ustedes.
─Pero el Doctor Áhira pagó por tu viaje, ¿ahora qué le digo?
─¿Has usado el dinero?
─Una parte para pagar sobornos, ¿cómo crees que pasamos?
¿Y el resto lo tienes?
─¡Sí!
─¡Devuelve ese dinero!, o compra armas y provisiones, equipa a estos chicos.
─¿Y eso por qué?
─¡Quiero matar tzaring! y espero estar en el mejor lugar para aprender. ─respondió con su cara llena de ira e impaciencia para aprender a usar las armas.
─Será peligroso! ─advierte Marun.
─Ya no tengo nada que perder.
─¡Soleg! ─grita el hombre─: ¡Tienes una nueva recluta!



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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